Destinatario

Estas son sólo notas de olvido, recibos injustificados, cartas de silencio y telegramas melancólicos que una mujer de vena negra escribió.

martes, 20 de septiembre de 2011

Eres nada



Eres el bosquejo de la estrofa de la risa,
los amargos silencios y las palabras infinitas,
la lectura apresurada de una carta, y el sueño que se abisma.

Eres una lágrima salada saltarina de la brisa,
una risa sardónica y desganada, un pan duro cada día,
un debate incontenible de desdichas, un surco en mi alma.

Eres el molesto ruido entre el silencio y las miradas,
una leve malhadada carcajada de aquella villanía,
un pasillo infinito de la muerte, el primer paso hacia la nada.

Pareces la indecisión de todos los días y el alza de cruzadas,
eres un misterio sin enigma y eres mentiras disfrazadas,
pero nunca mientes así como así, hasta en eso siempre ganas..

Eres esos ojos que de rojo me analizan, se vierten sin parada,
eres tan absurdo como la ironía en una camiseta del ¨Che¨ Guevara,
cualquier burla de la sociología, mi problema de psicología.

Eres la impresión marcada solo por la fuerza, una boca abotonada,
un rechazo en la tristeza, una caricia al rostro como navaja,
un beso de los que se roban, y después de eso, nada.

lunes, 19 de septiembre de 2011



¨Te daré uno de esos besos, que duelen como mordida,
pero saben a despedida¨

TPR

martes, 13 de septiembre de 2011

¿Qué te puedo decir?




Te veo detrás de la ventana, tan lejos de mí
y no puedo atravesarla, no me quiero herir
¿Qué te puedo decir?

Me duele quedarme callado, me quema decirte te amo
te grito en mis pesadillas, te beso en mis deseos
¿Qué te puedo decir?

Tu pelo es un enjambre de ideas, tu memoría una gran historia
me reclama mi cuerpo tu suavidad y esas memorias
pero ¿qué te puedo decir?

Me retuerce buscar la felicidad en tus ojos  y a tus brazos
quisiera rendirme, morirme, pero no en tus silencios
¿Qué te puedo decir?

Ójala mi corazón encuentre la salida más proxima a este dolor
que no me deja vivir con él y sin él, contigo y sin tu amor
¿Qué más te puedo decir?

Sueño con que me mires a los ojos, con que no me niegues tus besos,
con que no me hagas sufrir, con que te lo cuento todo pero...
¿Qué te puedo decir sin mentir?

domingo, 11 de septiembre de 2011


Una vez que se debilite nuestra intención y el interés que había hecho surgir o reunir estas ideas y conocimientos exactos e inexactos, perdido el contacto con lo que solía vivir en nosotros mismos, ésto se convertirá por deformación, en un relato maravilloso, o se cristalizará en un mito, una teología extinta de la cual todos conocerán el final feliz, pero solo nosotros sabemos que no es nada feliz el final.


sábado, 10 de septiembre de 2011

Dicotomía de ideas y nudos


Al fondo del salón, la voz grave y masculina de un cantante italiano inunda la atmósfera en una cápsula del tiempo, sabes que el tiempo ha pasado y nada es lo mismo pero la música te hace recordar que en el fondo siempre sentiste lo mismo; la oscuridad te invita a tocar su mano, lo has visto toda la noche, toda la noche acompañado del brazo de una mujer, más él no estuvo interesado en ella toda la noche, las cortinas rojas disimulan tu presencia entre la concurrencia, los aplausos se escuchan después de la interpretación, quieres acercarte, deseas tenerlo, sólo él parece no haberse dado cuenta cuán profundo has clavado la mirada en sus ojos distraídos y quieres aventurarte pero hasta ese día el destino no te ha garantizado nada ¿y a quién sí?... tomas ese pequeño bolso rojo y decides caminar por la puerta hacia fuera.


La noche es fresca y el mes es de Octubre, hace frío pero no trajiste nada contigo, caminas hasta que llegas a tu bar de excelencia pides tu bebida favorita y sabes que será una noche más sin la existencia de él en tu vida, la nostalgia te inunda, sabes que no eres la única a la que escribió, sabes que no eres la única a la que amó y sabes perfectamente que no eres lo que más quiso, pero eso no te detiene de pensar en él. ¨Es caso perdido¨ pronuncias entre unos labios con sabor a licor, la noche se alterna entre rostros, todos tan parecidos a ti, gente que se decepciona, que sabe que lo que parecía un hecho innegable ahora parece más una premisa sin resolución positiva, un axioma perdido, un suceso son el sincronizar de los días, entre la idea bifásica: ¨Te amo pero no puedo estar contigo¨ ¨Estoy contigo pero no te amo¨.


Tu cabello lo sueltas, dejándolo caer largo por un abrigo que te proporcionó un hombre que platicó contigo toda la noche, la misma situación, ¨Estoy con una mujer a quién no quiero herir¨ ¨Estoy hiriendo una mujer con la que no estoy¨. Te despides amablemente con un beso en su mejilla y le deseas lo mejor pero sabes que para que todo vaya mejor ambas ideas bipartidas deben eliminarse, como sea nunca se está bien.


Entras a una tienda, de esas que abren las 24 horas del día, y al abrirse unas puertas corredizas lo encuentras parado en la fila junto a una maquina que marca el precio de una botella de brandy, ya no lo recordabas bien, se veía más alto, más delgado, parecía estar bien, solo que, al verte se ha quedado paralizado como si hubiese visto un fantasma, decides salir por donde entraste incluso olvidaste por qué habías ido allí. Elucidas que es mejor irse lo antes posible, caminas lejos por la acera, piensas en regresar pero sabes que el destino nunca los unió, ambos decidieron bajo circunstancias distintas unirse, sin anudarse como el destino anuda naturalmente, se separarían primero por distancia y después por bienestar.


Tus lagrimas se asoman como piedras pesadas en tus parpados, hasta que terminas atrapándolas inmensas por tus manos, has decidido volver al bar, el dueño del abrigo sigue sentado, al verte entrar sonríe… has decidido ver si esta vez haces un buen nudo.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Dejemos el blanco y el negro


¨Y aquí estoy, contemplando de nuevo los viejos caminos,
teniendo el pasado presente, y el presente nublado¨
TPR


¨Comprende, la luna solo tiene dos caras,
una llena de agujeros y la otra llena de sombras;
Comprendo, la tuya son dos historias,
una llena de espacios y la otra llena de sombras.¨
TPR

¨Dejemos el blanco y el negro,
somos dos matices grises, no estrechos.
Somos dos mentiras, somos dos deseos¨
TPR


sábado, 3 de septiembre de 2011

Esta entrada no esta sujeta a cuestionarse, puesto que es...


Aquí justo cuando el día empieza: 8/31/2011 6:42 am

Como dice el título, esta entrada no esta sujeta a cuestionarse... puesto que es un sueño, incluso, no es mi sueño...

¨Yo estaba en un parque, hacía viento, estaba la tierra, y estaba el cielo... las nubes que estaban en el cielo descendieron a la tierra, el cielo se desplomaba sobre la tierra- me están dando escalofríos, ¿ves?, ¿por qué me están dando escalofríos?- las nubes bajaron y yo los sujeté de la mano, me hice hacia atrás porque entre las nubes salía Dios¨

- ¿Cómo es Dios?

- No sé, no sé, podría decirte como se veía el lugar, como se veía el cielo, como era el viento, pero cuando salió de entre las nubes, era Dios.

- ¿Cómo sabías que era Dios?

- No lo sé, pero cuando salió entre las nubes, me hice hacía atrás y yo, en el sueño, decía ¨Es verdad, es verdad¨, estaba paralizada, estaba sorprendida y decía ¨es verdad¨... ese fue mi sueño...

miércoles, 31 de agosto de 2011

Lo que callamos es... ¿verdad?

Foto extraída de mis archivos, tomada en 2/3/11, el día en que más hizo frío.

¨Lo que callamos podría ser lo más verdadero que nunca haya existido, yo creo... por eso lo callamos.¨ 
 TPR

La dulce mujer, esculpida tan minuciosamente en el hielo me recordó la ultima vez que te vi, hace ya mucho tiempo te recuerdo con tu cabello helado por el invierno cayendo sobre tus hombros encobijados en bufandas; te asustaban, más que nada, los meses de abril porque se parecían tanto a los de octubre cuando mirabas por la ventana, entonces yo solía decirte que la diferencia entre otoño y abril era solo porque en una comenzaba la cumbre de la vida y de las colisiones más importantes como la que forma los cigotos, y en la otra, en octubre era sin duda el síndrome del mes en que todo aquello que vivió regresó a la tierra que lo vio nacer. Cada vez más te quiero seguir llamando ¨Octubre¨ pero pareces pasarte el año entero en la primavera o te salteas hasta diciembre, de cualquier manera, nunca eres mía.

Desesperado por el ridículo silencio de mi casa, tomé camino en medio del hielo, era igual estar dentro que fuera, ya podía ver como el hielo se cristalizaba por dentro de mis ventanas, podía ver las pequeñas estalactitas que se formaban sobre mi calentón. No tenía caso seguir ahí. Busqué un lugar más calientito y sintiéndome más parásito que nada me acomodé como cualquier persona en los cafetines, me senté y pedí lo que mi economía me permitió, después del café seguía pensando en ti, pero no me hacía a la idea de que tu te fueras así como así y decidieras no regresar, el sol sin embargo me ayudo mucho de camino a casa de una amiga, ella era muy extraña, demasiado, su casa era algo que parecía sacado de una novela del siglo 19, cornisas casi reinales, oscuros rincones, repisas de madera tallada con siluetas de flores y figuras singulares, un escape a veces muy setentón pero seguía viéndose antigua su casa, toque a su puerta y con el vaho saliendo entre sus manos por su boca, me invitó a pasar, me ofreció un atole; me agradaba mucho visitarla y a veces no sabía por qué, un día le dije que la visitaba porque su sofá aunque viejo, largo y pesado, era muy suave, hecho y amoldado a mis siestas de la tarde, claro olía a viejo a veces a polvo, pero no me molestaba mucho sobre todo porque cuando llovía parecía que olía a tierra mojada sobre ese sofá. Otro día le comenté que era porque el fuego de la leña que prendía en un tambo de aluminio me hacía sentir más calientito que en mi propia casa con ese calentón de gas, sin embargo hoy fue diferente.

Ayer le dije que la visitaba constantemente porque no podía estar lejos de ella, y el día de hoy le dije que la visitaba a menudo porque aún por su forma de vivir, aislada y tranquila, me hacía amarla con gran turbulencia que de alguna manera debía calmar esos fuegos internos, solaparlos un poco hasta que... ¨fuera leña encendida pero sin fuego ardiendo¨... así debería ser poderse amar, tan solo no me gustaría tenerte ni como abril, ni como octubre.



martes, 30 de agosto de 2011

Hay que saberse dar cuenta


¨a veces la distancia abre brechas
 sobre la conciencia y sobre las evidencias¨
TPR

¨Hay que saber reconocer que nada,
absolutamente nada en la ausencia
pinta demasiado bien¨
TPR

¨De tontas esperar, de idiotas querer que esperen¨
TPR

¨Campo abandonado, fuego proclamado¨
Anónimo

¨Para ti seré una mujer más, pero para mí
eres un hombre menos¨
Frase obtenida de Janeth Moya


lunes, 29 de agosto de 2011

La entrada que me desespera


En los últimos años dejé de traducirle a las aves el viento,
dejé abandonadas bajo la oscuridad las sombras de los días
y los días avanzaban, absurdos, anacrónicos, distantes y de momento
solo consigo pensarte y pensarte tanto con mi atención perdida.

 

La verdad me canso de gritarte con los labios cerrados
me canso de pedirte lo que nunca llenará mi vacío
pero es tanto lo que en este avanzar he apagado
que ya no requiero de sonreír o de llorar, ya todo es un delirio.

 

Delirio desde que las estrellas se tornaron simples abismos,
Delirio tardío desde que la luna no sale entre los edificios,
Tardío la idea de amarnos y dejar de querernos en los caminos
total, huracanes, tormentos, tu y yo, torbellinos.


Me desespero del cabello en el rostro y de la tarde oblicua
me enerva temblar demasiado y no sentir nada en cuanto me miras,
me imagino la idea de lo que los techos piensan y de la tierra enemiga
esa donde se muy bien nunca haré juego y tampoco seré bienvenida.

 

Ya puedo escuchar mi alarma sonando tan irritantemente
puedo sentir como la pesadez me ata totalmente a la cama
me cansa escucharla, y me cansa levantarme temporalmente
para después desplomarme y soñar que tú me amas.

 

Pareciera que te escribo lo contrario de lo que siempre dije,
pareciera que quisiera rendirme y sin rendirte cuentas de nada
pero yo sé muy bien lo que me gusta escuchar y decirte
y conozco de preferencia nunca dejarte la daga empalada.

 

Es así como me arrastro a callar todo sonido
toda luz y toda esperanza, porque ni es la añoranza
ni es la noche calurosa una humedad de alabanza
ni un traicionero ruido, que brinca como silbido
pero me descuece la panza y por supuesto, el mediastino.