Destinatario

Estas son sólo notas de olvido, recibos injustificados, cartas de silencio y telegramas melancólicos que una mujer de vena negra escribió.

jueves, 15 de enero de 2015

Se llamaba Nido



Confundo demasiadas cosas con el amor,
las horas se vuelven sempiternas, las confundo todas;
es increíble tanto así que no sólo confundo el amor,
sino que por el amor confundo todas las cosas.

Confundo la raíz roída del pasado,
y las personas, fantasmas presentes,
las lágrimas del ayer las he emigrado
y emergen como habitantes de mis ojos.

Confundo tantas cosas con el amor,
confundo tu nombre como vocablo errante,
confundo tus silencios como sagaz espada,
confundo a veces la cama como la tumba.

Confundo tus palabras con deflexiones negativas,
confundo cada arteria de tus pasos
y cada beso en reversos;
pero no confundo mi pasado con la melancolía.

Al amor le pongo varios nombres,
viernes, tus manos, tus ojos, tu cara,
acostados, juntos, siempre, edades
corazón, sonrisa, lágrima y despedida.

Confundo demasiadas cosas con el amor,
incluso confundo geografías;
porque no es ahora, ni es aquí,
ni eres tú, si estás o si sigues todavía.


miércoles, 29 de octubre de 2014

Título de entrada

Hay sólo dos cosas que quiero, saxo alto, Coltrane, sexo bajo, Cohen. Necesito un cigarro y extraño a Cabral. Feriados y bisiestos, una copa de paramnesicos, Presa de su atormentado lóbulo frontal,


Entrevista a Miguel de Santi

Como lo prometido es deuda, aquí les traigo la entrevista realizada en 25 de noviembre de 2011 a la 1:04 am. 


En la entrevista a Miguel A. Orta (¨Miguel de Santi¨) se revela la interpretación oscura detrás de ¨Vestido Blanco¨ y algunas cosas que se desconocían de este intérprete y músico cuyas letras comienzas a dar un auge.

"Pues todos necesitamos algo de que escribir, a veces puede ser imaginación, a veces experiencia, pero casi siempre es un híbrido" 
- Miguel de Santi



M-   por ejemplo ¨Vestido Blanco¨ no tengo idea de donde salió, el coro creo que originalmente era para mi ex, no era despecho, solo eso pensaba… El resto de la letra no tengo idea pero la música inexplicablemente la viví…
C-  ¨Y mandas cartas desde tu isla desierta/ Esperando que algún día alguien te pueda contestar/ Embotellando al remitente en la ruleta/ Y mandas cartas desde tu isla desierta/ Esperando que algún día alguien te pueda contestar/ Embotellando al remitente en la ruleta/ Que alguien te pueda rescatar¨ ¿nos ponemos a analizar?
M-    Si quieres.
C-      Este verso, si me permites darle mi interpretación, me habla de la necesidad intrínseca que queda cuando esa persona deja el hueco, esperas que alguien corresponda tu amor natural, esperas que la suerte te traiga esa dama, ves el amor como esa salida del abismo, alguien que te pueda rescatar…
M-   Interesante interpretación, pero no sé si muy acertada…
C-      Déjame seguir intentando ¨La entrada era amplia y la salida no era igual/ ¿Por dónde lograre escapar?¨
M-   Ese verso fue de los últimos que escribí…
C-      Hablas de que al inicio de toda relación todo parece abierto claro y naturalmente cuando todo termina es lo contrario…
M-   Puede funcionar…
C-      ¨Se ha enamorado de una dama/ De oscuro vestido blanco/ Que alumbrado se ve opaco/ Y en el negro se ve bien/ ¿Dónde ha quedado el buen padre?/ ¿Donde quedo el amigo fiel?/ Después preguntara su madre/ ¿Donde habrá quedado él?¨ Este es todo un recuerdo de alguien más algún amor platónico o un primer amor…  ¨Morder el polvo sabe a gloria/ Alcohol, azúcar y aguamiel/ En la silla inquisitoria/ La gloria solo sabe a hiel¨ Este habla de cómo lo que parece bueno y bonito en alguien se convierte en un sentimiento contrario en algo amargo, en cómo puedes elevarte al cielo pera estrellarte al suelo… pero esas son interpretaciones mías pero lo que me interesa es la verdadera historia detrás de esta canción…
M-   Pues te diré que le acabas de dar sentido a la canción… Cuando la escribí quería que quien la oyera le buscara su propio significado. Te sorprendería el significado original, para empezar el coro lo escribí mucho antes que el resto de la letra, era una manifestación de frustración, de buscar y no encontrar y después cuando lo quise mezclar lo altere un poco.  ¿Qué pasaría si te digo que el vestido blanco es la cocaína? ¿qué interpretación le darías?
C-      No sabría que decir… ¿placeres oscuros?
M-   Bueno no sé si vaya a matar la canción para ti pero quería personificar a la cocaína y exactamente el placer oscuro… A eso me refiero con morder el polvo sabe a gloria… Es contradicción; El aguamiel es el tequila antes de fermentar y es una bebida dulce.
C-     ¿Y por qué cocaína?
M-   No tengo idea, en el momento me dio curiosidad escribir de algo diferente, algo que quizá le pueda servir a alguien.
C-     Eres como Enrique Bumbury, alguna de sus letras tienen un sentido para mí pero para un amigo son otro rollo.
M-   ¿Fue Jeyra o fui yo quien te dijo que soy fan?
C-      Nadie.
M-   wow casualidades, lleve a Jeyra a verlo el año pasado, bueno cada quien con su boleto, pero fuimos juntos y ahí se volvió fan también, es que Bunbury es un autor diferente de a ratos tiene letras complejas como en héroes del silencio.
C-      Eres fan…
M-   Sí, he ido a 3 conciertos, 1 en Juárez y 2 en el paso.  Pues te diré también me gusta Zoe y fui a verlos también al Nova Luna pero en este concierto Bunbury se los comió por mucho, mejor desempeño en el escenario, mejor interacción con el público, se notaba que él y la banda eran un equipo; los presentó.
C-      El tiempo de las cerezas y los Restos del naufragio del álbum ¨El viaje a ninguna parte¨ Son las pocas que conozco pero me gustan…
M-   Es de los mejores líricamente de Bunbury.
C-      Pero no creo que vestido blanco se parezca a nada del material de Bunbury. ¿Qué influencia posee tu música?
M-   Quizá tenga algo más de influencia de Silvio Rodríguez, no soy cocainómano si eso crees.
C-      Yo sé que no pero me sorprendió el tema. ¿Cómo se construyó la estructura de la canción?
M-   Pues es que quise mezclar versos simples con más complejos para que no sonara a que metí frases al azar (que no hice por cierto).
C-    ¿Musicalmente en que estaba inspirado ¨Vestido Blanco¨?
M-   Estaba inspirada un poco en la música de Paco Peña y Silvio Rodríguez, la letra fue espontánea, aunque originalmente los versos y el coro eran dos canciones diferentes incompletas.
C-      No parece en la letra expuesta.
M-   Pues porque en el coro agregué el verso "la entrada era amplia y la salida no era igual", el verso original no lo recuerdo, terminé la canción cinco minutos antes de presentarla a la clase, originalmente la iba a presentar como un instrumental, pero me animé a mostrar la letra en otro que me inspiré también es Andrés Calamaro, ¿alguna pregunta?
C-      Sí, ¿desde cuando te decidiste por la música?
M-   Desde los diez años estuve interesado pero me dediqué a hacer música a partir de los catorce.
C-      ¿Tocabas algún instrumento desde entonces?
M-   Teclado, pero no lo desarrollé, a los catorce me regalaron mi primera guitarra y tomé más en serio el instrumento.
C-      Hace falta mencionar otros datos importantes, sería bueno para esta entrevista, yo sé que debí empezar por aquí pero esta entrevista fue algo improvisado así que continuemos con lo siguiente: ¿Cual es tu nombre completo y tu edad?
M-   Miguel Angel Orta, tengo 18 años si lo publicas en enero 19.
C-      Comprendo que sea más ameno hacerlo en persona pero es difícil tener un contacto presente contigo; hay muchas preguntas que surgen una de ellas es ¿De donde surgió el seudónimo de Miguel de Santi?
M-   El apellido de mi madre es de Santiago y no quería usar mi verdadero nombre, no es que no me guste, solo quería hacer algo diferente.
C-      Hace poco había preguntado sobre como habías iniciado en el aspecto musical lo que sería bueno saber era si cuando iniciaste estabas interesado en hacerlo como tu carrera o como un hobby que surgió y después se convirtió en algo más.
M-   Cuando empecé era solo un pasatiempo, y de cierto modo lo sigue siendo pero, qué más quisiera que poder vivir de la música.
C-      ¿Por qué no lo desarrollarías como carrera propiamente?
M-   Claro que lo haría, no entré a la carrera porque perdí la audición (aunque suena patético) tuve un concurso de guitarra esa semana y no tuve tiempo para prepararme, aun así me fue muy mal.
C-      ¿Podrías contarnos más al respecto?
M-   En la preparatoria, me inscribí a una clase de teoría musical en la que estuve 2 años y tuve un muy buen maestro de guitarra que me convenció que vale la pena estudiar música y con algo de talento y bastante práctica podías vivir de ella y aun estaba pensando en estudiar música cuando me enteré de la audición no estaba muy seguro, así que decidí esperar a la próxima que será en febrero, aun así es una carrera muy difícil, quien estudia no es necesariamente quien tiene un empleo y a menos que quieras dar clases, nadie te va a pedir un título para trabajar.
C-      Con respecto a lo que has dicho ¿consideras que quien quiera dedicarse a la música, deba entregarse de lleno a ella, o desarrollarse dentro de otras carreras? Con respecto a ello, también ¿podrías mencionar que estudias actualmente?
M-   Estudio psicología en el bachillerato de ciencias, creo que es importante tener un plan de respaldo, solo en caso, pero quien quiera dedicarse a la música debe de entregarse de lleno (¿contradictorio?)
C-      Para nada, creo que es muy sensato.
M-   De cualquier forma, es la práctica es esencial, no basta tener talento, se necesita disciplina.
C-    ¿Cuanto sueles practicar aproximadamente y cuanto consideras que se necesita de práctica?
M-   En este momento, solo media hora diaria, pero el ideal sería una hora al día.
C-      Me imagino que se siente para alguien como tú expresarse por medio de la música, ¿podrías compartirnos en tus palabras que es para ti la música? y ¿cómo funciona la música en tu vida?
M-   Es la manera más sencilla de expresarse cuando faltan palabras (bah... pensando como decirlo x.x) no sé cómo decirlo.
C- jajaja ¿Te deja sin palabras?
M- solo, respondo después.
C- Bueno cabe mencionar una pregunta, ¿cual es la fuente de tu inspiración al momento de escribir una canción?
M- Experiencias personales, experiencias de amigos y familiares o simplemente las noticias en los diarios.
C- ¿Hay a quienes le dediques canciones o melodías? o ¿hasta ahora no has hecho canciones dedicadas?
M- Casi siempre tienen destinatario. Puede ser mi novia, algún amigo o amiga, la sociedad o a mi mismo. Algunas solo las escribí pensando en algún suceso o en alguna persona, pero sin querer dedicársela.
C- ¿ y tienes alguna canción que consideres como tu favorita?
M- si, pero aun está en proceso,¨ solía ser una llamada cada día o tiempo/ mía o de alguien más?¨ solo es una canción sin terminar que estoy a punto de acabarla.
C- Esperemos salga pronto, como músico, ¿serías el interprete de todas tus canciones o buscarías que otras voces también las cantaran?
M- ¿Te referías a mía o de alguien más?
C- Tuya.
M- Hay canciones muy personales que solo me imagino a mi cantando, pero también varias que me gustaría que alguien más con mejor voz cantara, originalmente yo no iba a cantar vestido blanco en la grabación, pero el cantante estaba teniendo problemas con su acento así que lo acabe haciendo yo.
C- ¿En algún momento te has sentido disuadido de no continuar interesado en la música, o ha sido algo siempre presente para ti?
M- Me ha pasado, pero un músico tiene que tener confianza en lo que hace sin llegar a ser pedante.
C- ¿Qué había sucedido?
M-  Un par de veces me remplazaron a pocos días del festival o del concierto, me sentí decaído porque llevaba bastante tiempo practicando para ellos, pero siempre hay una oportunidad después.
C- ¿Y tienes en mente nuevas metas al respecto? ¿nuevas oportunidades en marcha?
M- Oportunidades aun no, pero se hace camino al andar ¿no? por lo pronto quiero trabajar en unas grabaciones por subir al canal de vídeos y ya con mas material al aire formar una banda.
C- ¿Qué genero manejaría la banda?
M- Rock alternativo y experimental, quizá algo de math rock.
C-  ¿Has pensado en alguna imagen o logo para cuando se consolide la banda?
M- Aun no, tengo amigos que se dedican al arte o al diseño gráfico, quizá lo trabaje con ellos.
C-  Esperemos ver dentro de unos años la portada de algún disco o la imagen impresa en un algún instrumento, a todo esto, en el vídeo ¨Vestido blanco¨ tu tocas una guitarra, ¿consideras este tu instrumento predilecto o te inclinas por algún otro?
M- Es mi instrumento predilecto, también toco bajo eléctrico y algo de teclado.
C- Hasta ahora conocemos ese aspecto tuyo en la música pero ¿como te ves a ti mismo dentro de ella?
M- La música es una extensión de mí, es la parte de mí que no me atrevo a expresar solo con palabras.
C- Para dar concluida la entrevista ¿cual es la filosofía de tu vida, o alguna frase que siempre hayas tenido presente en ella?
M- ¨La vida es un juego de poker, no escoges tus cartas, pero tienes que aprender a jugar con ellas y a apostar sin miedo.¨
C- Gracias Miguel por permitirnos conocer un poco de ti a través de estas preguntas.
M- A ti Ceci por la oportunidad y el apoyo que me das en tu blog.
C- Por nada,  esperemos pronto escuchar tus nuevas creaciones.
M- Pronto…
C- Por último agregaré aquí la página exclusiva de Miguel de Santi, quien apenas comienza por compartir algunos de sus conocimientos y pensamientos que rondan a este músico, disfruten.



jueves, 10 de julio de 2014

La despedida



He vertido cada pedacito que mi alma se permitía escribirles a ustedes; cada frase, cada historia y cada poema con el que deseaba comunicar los sentimientos, los pensamientos y cada recoveco de mí, todos parecen culminar hoy. 


Con amarilis vi renacidas esperanzas, con la rosa púrpura escondí todas las rasgaduras de un vestido que se deshacía con el tiempo, la despedida es definitiva y es un funeral para rosas de un bello berenjena. 


Muchas cosas carecen de sentido, muchas cada lector le encontró su propio significado; a todos ustedes que me han acompañado en mi tramo de letras, gracias por sus comentarios, gracias por su apoyo como colegas, como amigos, como amados. 


Este espacio fue para mí un refugio de ideas, un refugio de miedo y salvaguarda de deseos. Estos versos fueron cartas desesperanzadas de una poeta que sintió con cada fibra nerviosa las diferentes variantes de cada sentimiento experimentado y por experimentar. Escribir me ayudó a definirme a mi misma, a saber quien era y que podía ser; escribir me devolvía vida cuando me sentía morir por dentro. Cada poema eran pedazos de mi vida que se fueron construyendo con el tiempo.


Cada palabra escrita sobre este mar de redes era un daguerrotipo en blanco y negro que capturaba mejor de lo que yo podía expresar verbalmente cada uno de mis anhelos, una producción que hoy termina por dejar de escribirse. Yo creo que hasta aquí se acaba una etapa muy inmadura y lo que escriba después de esto podrá ser mejor que todo lo que viví.


Esto fue Alma de Amarilis, Versos y Otros Daguerrotipos.

domingo, 4 de mayo de 2014

Reconstrucciones.


"La vida es muy corta como para buscar la L o la R de los audífonos".
-Drago Alberto Valencia.

De sobra sabes, me faltas... hoy te vi paseando de la mano, la recostrucción no tenía que ser gráfica mucho menos melódica, era un total desentono de toda mi realidad, estaba ahí parada esperando la timidez salir del maremagnum de aquel día, la proeza que era ese día para mí, abrir los ojos y no ponerle marcos a nada, sólo sol, sólo aire, solo noobs brincando en la explanada; al verte así, próspero, crespo, feliz, completo me arrepentí de haberme encantado con unos labios de cielo con fuego a pecado, porque me recuerdan que tienes velos en los ojos y la llave del hotel se ha perdido encima de un tejado delicado. La proeza se reprime, se esconde, ¿te arrepientes tanto?

No lo sé, pero yo estaba ahí detenida viendo a todo y todos, al id y el yo, y en mis audífonos un leve sonido se colaba órganico y neandertal como la petite perle La Yegros "...camarada de rebelión, florcita, macumba, la despedida, no digas siempre, no digas nunca..."  Por ese momento te miré, a lo mucho dos minutos, tres minutos, pasaste y me di cuenta de algo, ojitos descafeinados, ya me habías olvidado. Me sostuve un momento, tal vez en el corazón me pasaba algo, ¿en el UAMI tendrían nitroprusiato?... qué va, ahí una vez pregunté por banditas y nada, que no tenían; pero se sintió algo como la uva cuando se vuelve vino, tal vez en el corazón me fermentaba una de merlot melancólico, tal vez había una copa rota y el corazón empezó a derramar todo ese vino tinto... qué desperdicio.

Creo recordar detenerme un momento, girar la cabeza a la izquierda y dejar mi mirada caer sobre mis manos, ¿quién lo iba a notar?... yo sólo traía unos lentes cafés de madera disimulando todo, aunque en estos tiempos ese ya no es un arte difícil; la perdida de contacto, los mensajes vacíos, el "visto" de las redes sociales, followers ciegos e inocuos que propugnan la originalidad en el campo de un espejo-fotocopia y maquillista.



Decían, antes por el club 15, el bar del 48' al que íbamos que terminaríamos dando el salto mortal, pero la cuestión es que nadie sabía que ese y muchos otros saltos ya los habíamos dado... en diferentes aspectos, posiciones, embestidas, sobrios, ebrios, locos, emputados, contentos, de despedida y de reencuentro; y al final, lo malo -eso terminó consumiéndonos-. Pero me es difícil de explicar que yo sólo me recostaba, y para ser sincera niego que siento, niego que exista algo cálido, el calor humano y el fuego inventado por el homo y niego todos los mandamientos, decálogos y recetarios habidos y por haber de aquel que crea que una relación de sexo sea amor; porque abrir las piernas, cerrarlas, levantarlas, respirar profundo, hacer lagartijas y sostenerse de rodillas es lo más parecido a cualquier ejercicio de Insanity pero en versión placentera 2.0. Y así sentía esa relación, o tal vez soy yo la desviada sin alma para involucrarla; tal vez la única vez casi sentimental e interesante fue la primera vez de la Equis.

El western futurista prácticamente nos invadió a finales de nuestra relación, y acepté la idea de que nunca sucedería nada. Nuestra historia era una trama continua sin prólogo, con demasiados clímax y ningún triste desenlace y estuvo mal de mi parte, siendo editora y subrayadora de todo-lo-que-no-debe-ser-plagiado, no debí haber aceptado una tesitura sin inicio y sin conclusión. A todo esto tus alegorías siempre eran muy buenas, y venían concatenadas con tus "te amo" seguidos de un "te beso" y tal vez por "te cojo", por eso era bueno, porque eras fiel a todo el guión, día por día sin falta y eso me enamoraba tiernamente, tempranamente. A veces te veía y me enamoraba lo bien que hacías de Kubrick de la música, tan sorpresivo, erótico, segregado y cospirador. Pero hoy... hoy sólo quiero tirar mis huesos al pavimento y dejar que el viento haga el resto, porque las diferentes y variadas historias que pudiéramos seguir escribiendo se fueron a perder a no sé donde en quién sabe qué cabellos alquitranados o en quién sabe cuáles ojos que miran templados.

El clima tampoco ayuda por acá, te extraño demasiado y el norpaisaje, ese desierto furtivo y cactáceas rémoras, sólo me hace sentir miserable. Sin embargo puedo decir que no me ha ido tan mal, en el cine club cumplí algunos de mis sueños, ver por entero Rojo Amanecer en compañía de una joya literaria muy rara, los beatles en la pantalla y mis ojos en sus rodillas; también con él corrí la suerte de saltar a lo Bunkers, de rociar el cabello en su rostro  y evitar el narcomenudeo ambulante que se sentaba en la esquina de las bancas blancas a vender "pelones" alterados, de arrastrarme con las piernas destrozadas a el estreno nocturno de nuestra serie de infancia, es prácticamente un gran Virgilio Cervantino.

Al final, nos reencontramos tú y yo, tu más hipster, yo sin ojos; tu buscabas vaginas, yo buscaba comida; y tu mirada fue lo mismo que hace todo mundo cuando lee una revista vieja, la mira por encima, encuentra lo que le interesa, se oscurece el silencio y eso es lo que era, más nada.









jueves, 27 de febrero de 2014

La Luna y su Ombligo: Un cuento muy muy breve

La Luna y su Ombligo: Un cuento muy muy breve:

Tercer mirada:

Tal vez nos encierren por fumar mota,

por reírnos de la policía,

por exigir derechos en sueños torcidos,

por sacudir, levantar y exprimir la mentira,

algún día nos encerrarán

por el día que nos escuchen decir

que el gobierno nunca debió existir.

 (Sigo escribiendo en un sitio muy lejano)

lunes, 14 de octubre de 2013

No te redacto nada


La lluvia no cae ni moja tu cabello,
las estrellas no brillan más por que estás,
ni la noche es más fría por tu ausencia,
no huelen a verano tus manos,
no tengo tus cenizas en mi cabello,
no te inventé en ningún cuento,
ni le puse nombre a mi llanto,
no caminé en la noche bajo ninguna luz,
ni descanse mi desconsuelo en ningún muro,
ni te publiqué, ni te miré ni te quise,
no te borré, no te extrañé, no te odié,
tu voz no la llevaba el viento,
y estoy muy segura por delante de todo,
que en ninguna mañana amaneciste a mi lado.

domingo, 29 de septiembre de 2013

El nadador contra la nada

- Te mandaré caldo de pollo por FEDEX.
- Mándalo en sobre... me gusta cuando viene en sobre.
Conversaciones diasporáticas, 2013.


Me río de que pertenezcas al levante,
despunte de las tragicomedias cotidianas,
coloquios devaídos, suerte astraliana,
aurora que me empluma la sangre.

Sacudo la cabeza de un niño,
impune a las piedras bajo la piel
de los zapatos que él no tiene,
tal alegre tan inquieto y tan cautivo.

Como las avecillas muertas del invierno,
como la era de las masas en el 85',
pasas abstraído del arte nuevo,
la musicalidad limpia de las mezclas,

corona de espinas negras, 
enfermedades del nuevo siglo,
mi sentido misionero, cerro de arena,
vestigios de fósil con su mar de olvido.

Olfateo por la Bolivia la ira vegetal
cocinándose al vivo con la carne,
las altas cumbres inacabadas,
el espeso, escarpado valle de baches.

Donde las estatuas juegan a ser hijos
del parir nuevo de las mentes;
de los sábados vendímicos,
domingos cristeros e inertes.

Voy atravesando los muros
buscando tu nombre,
orilla de un tal río, 
prisionera de una tal barrera.

Hija de un viaje silencioso,
pálida desde la fiebre de los jueves,
desde que la juventud
que cree que piensa, siente.

En tiempos de la UNESCO,
en tiempos de la guerra,
en tiempos de la sustitución humana,
de amores deformados.

En la noche a veces se oye un murmullo,
el rumor de las terrazas, luminarias
de quebrantos y extravíos,
y me pregunto inconstantes.

La vida está hecha de fractales,
de discursos obsesivos,
la vida aquí es un atardecer permeable,
solitario y subversivo. 

Quiero aprender a respirar contigo,
a nombrar calumnias con tu nombre,
fortunas con tu sexo,
a tus labios con los míos.

Llamar a lo aleatorio como destino,
al destino como fuego vivo,
al día final con tu exilio
y a mi nacer contigo amor mío. 

Retiremos a la frontera de su sitio, 
hablemos de la recursividad de tu piel,
besémonos al ritmo de las letras
y finjamos que en el nuevo siglo todo va bien.

sábado, 31 de agosto de 2013

Saudade


Creí que lo extrañaba demasiado,
estuve buscando silencios prolongados,
atizando circunstancias inexactas,
códigos de barras en los labios,
inefable silencio, dolor a la distancia.

Yo viví por un tiempo imaginando,
mi fe se basaba en la palabra,
la palabra es como tú pero sin llanto,
es como tú cuando me amabas.
Hoy la lluvia es ácida, el polo ha colapsado.

El hotel, la tevé, ¿y tú?;
la guerra es química,
el amor caduca al mes,
la tierra es dura, la cama fría,
el sexo es rápido, y la vida, y la vida.

Pero son años, mi vida son años,
besos que jamás nos damos,
manos que nunca se juraron,
la tempestad disuelta en triptofano,
y mi futuro es sólo un infierno más abajo.

Ahora vuelo como pájarito herido,
crezco más lento, respiro mi corazón acongojado;
las palabras que tenían que decirse
alguna vez, hoy te las vas llevando,
y mis ganas de vivir, es sólo vivir sin ganas.

domingo, 18 de agosto de 2013

Copas Destruidas [parte 3]


Adrián volvía de nuevo de Buenos Aires, si algo hacía en exceso era viajar y en esta ocasión volvía para su primer concierto en un gran teatro de la ciudad de Buenos Aires; en ese momento se había afeitado arreglado y se había colocado una colonia –a pesar que él no acostumbraba ponerse nada encima que fuera demasiado elegante o exageradamente caro-; en su vuelo no hubo ningún contratiempo a no ser de una señora entrada en años que era temerosa de los vuelos que todo el tiempo estuvo prensada a su brazo, al bajarse lo único que hizo fue sacudir su brazo adormilado, tomar su maleta de la banda transportadora e irse con una graciosa alzada de brazo para tomar un taxi. Le pidió al taxista que lo bajara una cuadra antes para llegar caminando hacia la casa de Luz, como siempre dejaba mucha propina a los taxistas ya que esperaba que algo de ese dinero cuando menos lo destinaran a limpiar las alfombras pegajosas o el tablero grasiento de dedos ajenos. De camino se encontró con unas rosas blancas en aquel jardín donde había surgido el primer encuentro -¿Seguirán haciendo el encuentro de escritores en movimiento?- se preguntó recordando unos ojos prístinos que lo miraban profundamente desde el asiento derecho, bajo la luz del proyector. Tocó a la puerta de Luz pero nadie respondió. La misma rutina la repitió por varios días a pesar que ya debía irse hacia el inicio de su gira empezando en un famoso bar cercano a Egipto; un día mientras cortaba las escasas rosas blancas que quedaban vio llegar a Luz, quien al parecer traía una maleta de viaje con ella; durante la ausencia de Martel, Luz había conocido a un joven brasileño que era cardiólogo en el Instituto Dante Pazzanese de Cardiología durante un simposio en Sao Paulo, Brasil; y se había enamorado de él al grado de que planeaba mudarse con él. Ella lo vio venir aunque ya era poco lo que reconocía de ese joven argentino que tocaba en la lunada de escritores, al verlo lo abrazo fuertemente y lo invitó a pasar adentro, fue en ese momento que decidió contarle de él y la historia- la típica historia de cómo conoces a alguien- , pero Martel no quería escuchar nada de ningún Sergio Pontes. Luz se encontraba nerviosa, no sabía qué pensaría Adrián de ella por estar haciendo planes con alguien más o siquiera el hecho de que alguien más la atrajera. Martel a todo esto no hizo más que sonreír y felicitarla –esa sonrisa de la que sólo luz conocía el sarcasmo puro.



Martel la amaba pero a nunca la pudo tener, y Luz ignoraba cuanto de este cariño se manifestaba, él escribía canciones enteras que lanzaba a mares de playas exóticas, a buzones de lugares donde nunca dejaba de llover, a los árboles tan altos como edificios y a la arena de los desiertos más grandes que el reloj del padre tiempo. Pero ahora realmente ¿cuánto de eso quedaba?


  • Noto que no te agrada, tampoco lo justifico, pero espero que entiendas que… - Luz se tomó su tiempo para pensar en lo que decía pero algo le decía que aun si no era seguro por lo menos lo otro no sería pronto- no nos espera un futuro juntos, no con tu vida, no con la mía.
  • No te reclamo.- Respondió Adrian sin ningún asomo de tristeza, pero con el rostro pétreo- sé que estuve ausente mucho tiempo.

Luz se queda preocupada y le ofrece café –Por cierto aquella receta del café cuyo dueño había fallecido, por fin la había encontrado a fuerza de ensayo y error como en cualquier experimento. Continúan sentados mientras afuera comienza a llover demasiado, el agua comienza a escurrir por el techo, Luz siempre traía algo demasiado formal y serio pero en cambio Martel llevaba sólo una camisa polo y unos vaqueros.


  • ¿Quieres algo de música?- Pregunta Luz un poco más tranquila después del primer sorbo.
  • Veo que compraste un piano-  Señalando un piano Érard característico por poseer hasta 5 pedales que permitía experimentar con registros de hasta laúd y fagot. 
  • Podría tocar Dance me to the end of love o Falling de The Civil Wars. La he ensayado desde que te fuiste.


Luz se sienta cerca del piano y toca, Martel se acerca y se sienta a su derecha, Luz detectaba en él una mirada muy triste y ella tampoco se sentía contenta con la decisión pero sentía que era lo más apropiado; en ese momento tal vez sólo importaba lo que pasaba, ella sentía las manos de él pasando junto a la suyas mientras tocaban juntos; la mano izquierda de él a la izquierda de ella y la mano derecha de él a la derecha de ella. Con la izquierda Martel tocaba alguno que otro grave y con la derecha agregaba una melodía mientras los pies de Luz movían uno de los pedales del viejo piano. Esto no era como cualquier Dance me to the end of love.


  • Has mejorado mucho desde la última vez que te escuche tocar.
  • Gracias- Responde Luz poniendo sólo atención al teclado. 

El recuerdo emergía pero ninguno de los dos decía nada o al menos no sobre eso.


  • Te extraño- Menciona Luz como si la voz le temblara en cada sílaba. Martel respira profundamente cerca del cuello de Luz a donde se ha acercado pausadamente, besa su mejilla y acomoda sus brazos para asirla cerca de él, la excusa definible, estaban tocando juntos.

Luz parece perturbarse por aquellas rememoraciones sensoriales, finalmente Martel se levanta y desliza por encima de los hombros de Luz sus dedos al centro del piano, abrazándola así por los hombros.


  • Extrañaba el soplido de tu nariz sobre mi hombro- Murmura Luz sintiéndose algo extrañada.
  • Espero… que seas feliz con él- Las palabras de Martel detienen el momento, definitivamente, no lo detuvieron, más bien, lo mataron por completo. Luz siente una rabia subiéndole por la garganta.
  • No digas nada, sabes que no soy feliz, sé que no eres sincero tonto. 
  • Pero te deseo lo mejor, me dices que te irás a vivir con él a Chile- Las manos de Martel caen pesadamente sobre el piano. Se yergue y se sienta en el sillón frotándose el cabello con desesperación, Luz sigue dándole la espalda, pero ya no toca el piano, inmediatamente se incorpora sentándose justo al lado de Adrián Martel; toma su mano con delicadeza, sus ojos miran hacia abajo, mientras que Martel no sale del encierro en que se ha vuelto su cuerpo.
  • Sabes que no podría quererlo a él en la misma forma que te quise a ti.
  • Quise, se conjuga en pasado- Luz cierra su boca, levemente se observa como frunce los labios, decide sacarlo a como dé lugar de su idea, se acerca más a él y le besa la cabeza.


Martel voltea a ver a Luz y viendo su mirada tan húmeda, sus labios a punto de romperse, desprevenidamente la besa. Se quedan unos minutos así, mientras él pasa su mano por su rostro sosteniendo con sus dedos la nuca de Luz y con su palma tocando su cuello. Luz se sienta llena de algo tan sublime y feliz como también amargo, pero corresponde el beso, como si sus labios nunca se hubieran tocado, como si el tiempo se acordara de ellos y los compadeciera. Martel sin embargo no deja que sólo se acuerde el tiempo, quiere revivirlo. Toma la cadera de Luz y se lanza sobre ella sin dejar de besarla, el cuerpo esbelto de ella cae sobre el sillón mientras las manos de Martel han vuelto a rodear su cuello por atrás, en ese momento Luz desliza sus manos para rozar su mejilla y acariciar los ojos de Martel que ya se habían enrojecido en aquel momento.

Cada beso es más profundo que al anterior, la mano derecha de Martel que tocaba cariñosamente su cuello ha descendido poco a poco a su pecho, buscando los botones de la blusa que llevaba  ella puesta. Con cada beso el aire se hacía más escaso entre ambos. Desabrocha uno por uno cada botón dejando al descubierto los senos tiernos que brotan de su pecho. Levanta un poco las piernas dejándolo a él acariciar sus pantorrillas y subir lentamente hacia los muslos tímidos por debajo de su falda.

Luz desliza sus manos hacia la cadera de Martel buscando el borde de su camisa para quitársela por encima, él se deja desnudar por sus manos sin dejar de besarse y sin abrir los ojos por mucho tiempo, Martel posa su pecho sobre el de ella, quien siente el peso y pasa de besar sus labios a besar el rostro sin rasurar de él e inclinarse hacia su oído donde pasa su lengua y lo muerde. Se detiene un poco, respira sobre el oído de Martel notando que le gusta.



Afuera el silencio es perpetuo y las sombra de la casa han inundado todos los rincones y las contraventanas de la vivienda, en la cocina un goteo del grifo no descansa y en la sala se reviven deseos. Martel la contempla tras poner sus manos sobre su espalada por debajo de la blusa desabrochada de Luz.


  • Siento tus manos frías, ¿por qué están frías?- Luz desliza sus manos para bajar el zipper de su falda, Martel la toma y la desliza por las piernas lanzándola atrás del sillón. Luz aprovecha para levantarse y retirarse, juguetona lo reta, su mirada es una sola pregunta - ¿Me alcanzas?- Corre espontánea hacia la cocina, la sigue, lo esquiva, aprovecha su retraso y en el camino se deshace de su ropa interior lanzándosela a la cara. ¡Lento!- le grita entusiasmada. Ríen como los jóvenes que habían sido, sube las escaleras con él detrás de ella. Se detiene en la estancia del segundo piso, se acuesta provocativa sobre el sillón de Chenstrip. Martel se recuesta a su lado, Luz lo besa más apasionadamente que antes sentándose en el acto sobre él, siente su sexo oculto a través de la ropa interior de él, para de besarla un momento mientras la contempla, sabe dentro de sí que será la última vez que la tendrá, Luz reconoce esa mirada y se pone de espaldas a él, quieta durante un instante, voltea a mirarlo sintiendo un melancólico cariño cuando la mira de ese modo, por ese sólo momento duda de lo que sucede y se cubre sus pechos desnudos evitando que la mire. 



Martel se queda preocupado, vuelve a descubrirlos y la estrecha contra él para volverla a besar y recostarla de espaldas sobre él, ambas cabezas, uno junto al otro, se quedan mirando al techo. La toca, acaricia su abdomen, arroja su mano sobre los pechos luminosos de Luz mientras sutilmente sus dedos han avanzado hacia su entrepierna. Luz responde, cierra los ojos y abre las piernas poco a poco acercando sus pequeñas manos al cuerpo imponente de Martel, muerde sus labios carnosos.


  • Hazlo- dice susurrando bajo los testigos inertes de la habitación, mientras Martel se toma su tiempo, la espera es excitante y el toque de sus dedos la estrofa perfecta.

Martel alarga sus dedos hacia sus labios íntimos, la siente humedecerse, la respiración de Luz se hace profunda y acelera. Se escapa un gemido cortado de su boca, él observa su vientre como emula a su respiración, el movimiento de sus pechos siguiendo a los pulmones. La acaricia con más presteza y rapidez mientras su cálida mano se posa sobre uno de sus senos.


  • Ah ah, apriétalos, aaah así- Escucha a Luz balbuceando estas palabras, pellizca gentilmente sus pezones y los balbuceos pasan a convertirse en gemidos. Evidentemente han provocado más, siente las manos de ella como han apretado sus dedos y tomado con fuerza los cojines que están a su lado, se sostiene fuerte como intentando no caer del cuerpo de Martel; la sensación se convierte en increíblemente intensa. La camisa de Luz se moja con el sudor de ambos a pesar del clima templado, la emoción lo excita enormemente y mueve sus dedos aún más sobre la intimidad de ella. La siente cerrar sus piernas, controlar algo que no puede ser controlado mientras ella respira con más fuerza sobre su cabello, él la besa detrás de la oreja hasta escucharla gemir. Es su punto débil, se retuerce sobre Martel mientras coloca su mano en el vientre para acercarla. La escucha reírse, ¿es eso una risa?, raras veces la había escuchado reír durante un orgasmo.
  •  Sabes el movimiento exacto, el tiempo exacto que me fascina, el punto donde no conozco más que el temblor de mis piernas-  dice apenas con aliento. Martel sonríe, muerde su oreja y Luz percibe esa erección detrás de ella pero no lo toca pero se voltea cara a cara, sin llevar sus manos, fluye su cuerpo sobre él y se frota contra aquello despertado. Martel cierra los ojos y se sonríe, Luz ha comenzado a acercar sus piernas.



Toma el pene erecto con su mano, más cerca donde ella se ha sentado empieza a introducirlo no sin un poco de ayuda. La boca de Luz se abre ante la sensación y entra. Pliegue con pliegue de piel empieza a deslizarlo.


  • Aagh uf- ha gemido levemente- a veces sentía que era imposible que algo así pudiera caber dentro de mí- Siente la presión que ejerce el tamaño de la erección dentro de ella, la toma por los pechos y ha comenzado a moverse poco a poco lentamente sobre él. La besa con más pasión, sin mesurar su lengua o sus mordidas. Tras la última mordida grita; separa sus labios de los de él y grita repetidamente. La cadera de Martel ha comenzado a moverse con fuerza, la toma de la cintura mientras se encuentra arriba y la embiste más rápido y profundo tras la excitación, cierra los ojos y los gritos aumentan en tono con cada embestida. Sentada ella sobre sus piernas, sosteniéndola firmemente, la abraza con fuerza mientras lo escucha gemir cerca de ella. 

La levanta del sillón con ambos brazos, y  recarga su espalda contra la pared sin soltarse. Luz gime con fuerza mientras sus piernas rodean la cintura de Martel, ella entierra sus uñas en un intento por asirse al él, ambos empapados en sudor. Escucha a Martel gruñir quien ha querido disimular con un profundo respiro. Luz probablemente amaba eso de él, esos ruidos, esa ferocidad que nunca llegaba a demostrar más que teniendo sexo, nunca le dijo cuánto la hacía excitarse pero Martel podría dar cuenta de ella, pues corría un líquido dentro de él y en la última embestida surge un enorme gemido, un minuto después el cuerpo de ella se ha relajado y comienza a temblar abrazada a él. La carga hasta la cama, bajo esa imagen de una niña siendo cargada hacia su cuarto para dormir, la deposita sobre las sábanas acostándose al lado de ella, lo besa, su ternura se convierte en una sonrisa mutua mientras se observan. Acto seguido ella se ha posado sobre el cuerpo de Adrián con la cabeza ladeada sobre su pecho lleno de un poco de vello, se sostiene y duerme con sus manos abrazándolo.



Adrián ha despertado, descansó por unos momentos, y ella se ha quedado adormilada con su mano haciendo caricias mustias sobre el pelo de él.


  • Siempre has olido muy rico, ¿en qué piensas?
  • Perdóname…- susurra terriblemente a su oído apartando un mechón de su cabello- pero te sigo amando igual o más que aquel día en el salón- Ella ha ocultado el rostro de su vista y aunque no la ve, siente las lágrimas corriendo por el su cuello, la respiración ha cambiado de tranquila a funeraria, los gemidos que habían sido entonces, ahora son un llanto quedo.
  • Te amo…- Martel se queda mudo- pero sé que nunca estarás conmigo como yo quiero...
  • Y por eso te mereces algo mejor.
  • hmmm… ¿a dónde irás?.
  • Mi hogar siempre ha sido contigo, pero me doy cuenta que no puedo quedarme, ahora si soy un nómada…