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Estas son sólo notas de olvido, recibos injustificados, cartas de silencio y telegramas melancólicos que una mujer de vena negra escribió.
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sábado, 5 de mayo de 2012

La historia detrás de la China Poblana



La historia detrás de la China Poblana

Muchos hemos visto estos vestidos más que nada en fechas conmemorativas en México, pero su origen tiene una historia bastante curiosa como que el vestido de China Poblana podría tener origen en una mujer hindú traída por piratas, ¿suena curioso, demasiado extravagante?

La época colonial en México como sabemos dio paso a una de las historias más hermosas, con ese mundo de leyendas que se gestionaba alrededor de esos años, que fue la de la China Poblana, cabe preguntarse ¿por qué China Poblana si el origen habla de una mujer hindú? y es cierto, esta mujer no era ni china ni poblana. Todos conocemos el traje de la China Poblana porque desde luego ha sido una de las figuras populares más pintadas, estampadas y fotografiadas desde la época colonial pero también ha llegado a ser un enjambre de historias, verdades y mentiras que se han convertido en cuentos de lo más bellos y aunque algunos resultan contradictorios, enriquecen nuestra cultura. 

Bonita y bien peinada con sus largas trenzas adornados de listones de colores y ocasionalmente con un sombrero de charro, la China Poblana es un personaje de gran importancia, en la historia del papel que la mujer mexicana jugó en el ámbito político, social, económico y cultural, del siglo XVII a principios del XX, periodos en los que surgió y se popularizó más que nada el personaje. Este personaje tiene su origen en los siglos XVII y XVIII. Durante el periodo colonial era la que se dedicaba al doblado del tabaco. Posteriormente su desempeño no se limitó a las labores domésticas sino que también se involucró en los movimientos armados del siglo XIX y principios del siglo XX alimentando a su acompañante y en ocasiones con arma en mano fungiendo como soldadera y sus carrilleras cruzadas.




Una versión popular de esta historia nos habla sobre una china que arribo a Puebla, Catarina de San Juan, a quien se le atribuye haber traído el atuendo, pero ella no era china ni poblana, ella nació en la India. Cuenta la historia que sus padres la habían bautizado como Mirrah , que significa “amargura”, y se dice que de eso estuvo llena su vida a pesar de que los astros habían anunciado que sería un prodigio en la Tierra. Finalmente esto se haría realidad pues su encanto la llevó a ser el símbolo de un estado de nuestro país, el estado de Puebla quien hoy y en México se conmemora que el 5 de mayo de 1862 el Ejército Mexicano de Oriente, a las órdenes del general Ignacio Zaragoza, derrotó en Puebla a las fuerzas francesas que habían invadido nuestro territorio. Volviendo al tema.

Se cuenta que cuando tenía ocho años, Mirrah fue secuestrada por unos piratas portugueses, sería en Portugal donde cambiarían su nombre a Catarina y posteriormente sería vendida a un comerciante que la trajo a México, por Acapulco; fue después de eso que vivió en Puebla, hasta los 83 años de edad. El biógrafo de Mirrah, de apellido Aguilera, la describe como a una mujer hermosa, virtuosa, inteligente y modesta, además de tradicional ya que siempre conservó su acostumbrado atuendo hindú. Sus costumbres serían copiadas hasta en la vestimenta por las mujeres de esa época, y así Catarina se convertiría en la primera y original china poblana. Ésta es la versión más difundida de la prenda y su origen; los que saben, la catalogan simplemente como leyenda, aunque existen documentos que afirman que el atavío viene de la India. Expertos en trajes típicos afirman que el traje de china poblana es un vestido tradicional tan antiguo como la propia tradición mexicana. La gente alrededor de todo eso claro quiere hacerle cambios al vestido porque se cansan de tener lo mismo por mucho tiempo y en efecto, se han presentado cambios en el atuendo que puso de moda Catalina de San Juan, pero la base sigue siendo la misma, al igual que las dudas sobre su auténtico origen.


Es otra realidad aparentemente más sencilla pero menos romántica y confiable la que explican algunos expertos en Puebla. La profesora María Elena Bolaños de Rivera afirma que: “La simple y desnuda verdad es que el traje de china poblana es resultado de la evolución del atavío autóctono de las mujeres del pueblo. La china de México era un tipo especial de mujer que existió hasta mediados de hace dos siglos, mestiza y generalmente nativa de Puebla. Mujeres bien parecidas, gallardas y muy limpias, coquetas, con su cabellera siempre recogida en trenzas adornadas con listones de vivos colores. La china viene por el trenzado apretado que enmarca su cabeza. Había trajes de china para ocasiones especiales y para las no tan especiales, pero una china es siempre una china, orgullosa de serlo, con fajilla de raso de algodón, con su blusa dorada de puntos de cruz, de colores o de hilos preciosos, con su rebozo siempre cruzado sobre el pecho”. Explicaba María Elena.

El rebozo pertenece a otro encanto de México; pero para que la china fuera china necesitaba un rebozo de "bolita". Los vestidos de china poblana son muchos, han cambiado, pero la esencia se mantiene ya sea producto de la princesa hindú o de las mestizas de los barrios sigue siendo un vestido encantador y mexicano.



Parte más explicada de esta leyenda menciona que a pedido de Diego Carrillo de Mendoza y Pimentel, marqués de Gelves y virrey de Nueva España, un mercader trajo desde Filipinas una jovencita indostana que debía estar al servicio personal del virrey. Esta niña, llamada Mirrah, fue raptada por piratas portugueses y llevada a Cochín, en el sur de la India. En ese sitio, escapó de sus raptores y se refugió en una misión jesuita, donde fue bautizada con el nombre de Catarina de San Juan. Mirrah fue raptada nuevamente por los piratas que la habían sacado de su casa natal, y en Manila la entregaron a quien luego la llevó a la Nueva España. Pero habiendo desembarcado en el puerto de Acapulco, en lugar de entregarla al marqués de Gelves, el mercader la vendió como esclava al comerciante poblano don Miguel de Sosa por diez veces el valor que el virrey había prometido por ella.

Catarina de San Juan, probablemente siguió vistiendo a la manera de su India natal, embozada, con un sarí que le cubría el cuerpo completo. Se supone que esta manera de vestir fue la que dio origen al traje de china, aunque Mirrah probablemente no volvió a vestir con sarí, después de ser capturada por los piratas portugueses, ya que dejó de ser princesa y por ende de vestirse a la usanza de su país, ya que pasó a ser una esclava, siendo su vestimenta sencilla y pobre. Existen muchos más mitos en torno a su vida, y este es uno de ellos.

Unos pocos años después de su llegada, don Miguel de Sosa murió, dejando en su testamento la orden de manumitir a la esclava. Fue recogida en un convento, donde se dice que comenzó a tener visiones de la Virgen María y el Niño Jesús. Catarina de San Juan murió el 5 de enero de 1688 a la edad de ochenta y dos años. En Puebla de los Ángeles se le rendía veneración como santa, hasta que en 1691 la Santa Inquisición debió prohibir las devociones populares. En la actualidad, el Templo de la Compañía, en Puebla, es conocido como La Tumba de la China Poblana, puesto que en su sacristía reposan los restos mortales de Catarina de San Juan. Es así que ella murió con fama de santidad, contemporánea y amiga de Sor María de Jesús Tomellín, el lirio de puebla, como una discípula de la compañía de Jesús, en cuya iglesia reposan sus restos en la ciudad de Puebla.

Grabado del siglo XVII de Catarina de San Juan

La China Poblana se dio a conocer en América a través de la radio. Una de las primeras voces que salieron al aire fue la de Lucha Reyes, quien difundió el atuendo mexicano y además llevó el personaje a Europa. Otro medio que la popularizó fue el cine mexicano, pero en su momento, verlas en vivo significó un impacto para esas sociedades. Junto con la China Poblana no sólo se dio a conocer el baile, también bebidas como el tequila, propio del Bajío, Guanajuato y Michoacán; y guisos como el mole, entre otras ricas comidas típicas.

Según descripciones del siglo XIX, época en que fueron muy populares en varias ciudades del centro y sureste de México; el atuendo de la china estaba compuesto por las siguientes prendas:

  • Una blusón de algodón, con labores de deshilado y bordado de seda y chaquira con motivos geométricos y florales en colores vivos. La camisa era lo suficientemente escotada para dejar ver una parte de su cuello y de su pecho, lo cual no dejaba de escandalizar a las damas de buen tono de la sociedad decimonónica mexicana.
  • Una falda o “Zagalejo” de paño generalmente rojo, llamada castor, que tomó su nombre de la tela con que era hecha. El castor era empleado por las patronas de las casas ricas para la confección de las enaguas de sus criadas indígenas. El castor tenía un recamado de lentejuelas y camarones que formaban dibujos geométricos y florales. Los grupos de danza folclórica han popularizado una versión que lleva bordado en lentejuelas, chaquiras y canutillos, el Escudo Nacional de México.
  • Unos “porabajos”, enagua o refajo de encaje blanco y bordada, con las puntas enchiladas, es decir, con el borde inferior orlado por un encaje de motivos zigzagueantes. Los porabajos de una china poblana asomaban bajo su castor, y debían servir como una especie de trampa de luz para que el cuerpo de la mujer ataviada de china no se adivinara a contraluz.
  • Una banda que servía para sujetar el castor y los porabajos a la cintura de la mujer que lo portaba. La banda podía o no estar trabajada con labores de bordado, o bien, ser tejida en técnica de brocado.
  • Un rebozo, que podía ser de seda cuando más fino o de “bolita”. El rebozo es una prenda muy común en México, aun en la actualidad. Lo usan las mujeres para cubrirse del frío, pero también era empleado para cargar bebés o cualquier otra cosa cuyo tamaño y peso hicieran difícil llevarlo entre las manos. El rebozo de bolita, que era el más comúnmente empleado por las chinas, era tejido con hilos de color azul y blanco, y tuvo como cuna el poblado otomí de Santa María del Río (San Luis Potosí). Mientras las mujeres solteras utilizaban el rebozo en la cabeza, las casadas lo usaban para cargar al niño o los comestibles.
  • En algunas ocasiones, la china solía llevar una mascada de seda que mal le cubría lo que el escote de la camisa dejaba asomar. De estas mascadas, José María Rivera escribió que esas regularmente vienen a casa los domingos para volver los lunes o martes al empeño.
  • Como calzado, Manuel Payno señalaba que a pesar de sus carencias financieras, una china no dejaba de usar zapatos de raso bordados con hilos de seda. Este tipo de calzado aparece en algunos textos mexicanos del siglo XIX como un indicador de que quien los portaba era una mujer alegre. Además, la china complementaba el atuendo con abalorios y joyas que adornaban sus orejas, el descubierto pecho, y las manos. La suela era muy alta hecha de corcho.
A continuación colocaré varias imágenes sobre el maravilloso y enigmático traje de China Poblana.

Blusa de algodón blanco con motivos florales en bordado



Observesé la falda de castor con el Escudo Nacional



Lucha Reyes con traje típico

Catarina de San Juan









domingo, 30 de octubre de 2011

Este 2 de noviembre...



Que no se les ocurra mandar ¨Mails¨ a los difuntos ni dulces de ¨Halloween¨, no hay más bonita tradición nacional que llevar el característico Pan de Muerto, las Calaveras de Azúcar, la Flor de Cempazúchitl, la Sal y las Veladoras. Se acerca el tiempo de honrar a nuestros fieles difuntos, el tiempo para recordar las memorias y las enseñanzas que nos dejaron aquellos que ya se fueron, convivir con la familia y que las almas de los difuntos reciban las oraciones y las mejores de nuestras pláticas y anécdotas sobre ellos, por lo menos un día los podremos sentir vivos entre nosotros...

Como algunos sabrán la tradición del Día de Muertos tiene un origen mucho más antiguo que los propios festejos de nuestro vecino país y poseen un significado más rico. La creencia de las antiguas civilizaciones en México destaca en que el individuo cuando fallece su espíritu continúa viviendo en Mictlán lugar donde residen las almas que han dejado la vida terrenal, este recinto no tiene nada de tenebroso puesto que es un lugar de reposo hasta el día en que retornan a sus antiguos hogares y visitan a sus parientes, no malinterpretan, aunque durante esta visita no suelen verse, se sienten mutuamente. Las festividades eran presididas por la diosa Mictecacíhuatl, conocida como la "Dama de la Muerte" (actualmente relacionada con "la Catrina", personaje de José Guadalupe Posada) y esposa de Mictlantecuhtli, Señor de la tierra de los muertos. Las festividades eran dedicadas a la celebración de los niños y las vidas de parientes fallecidos. La forma en que se celebraba el día de muertos en los tiempos Prehispánicos era muy distinto del de hoy en día, esto se debe a la transformación cultural que sufrió México después de la invasión. Cuando llegaron a América los españoles en el siglo XVI trajeron sus propias celebraciones del Día de Muertos cristianas y europeas, donde se recordaba a los muertos en el Día de Todos los Santos. Al convertir a los nativos del nuevo mundo se dio lugar a un sincretismo que mezcló las tradiciones europeas y prehispánicas, haciendo coincidir las festividades católicas del Día de todos los Santos y Todas las Almas con el festival similar mesoamericano, creando el actual Día de Muertos.

El calendario ritual señala dos ocasiones de llegada para los muertos y cada una es motivo de evocación memorial y alegría, no tiene porque ser motivo de tristeza la visita cordial de los fieles difuntos, esta milenaria celebración varía en cada región siendo el 1 de noviembre en que se honra la memoria de los niños fallecidos y el 2 de noviembre se honra a los adultos muertos.


Se prepara el característico altar en los hogares con tiempo de anticipación, se preparan ofrendas, mientras que en el cementerio o en el lugar de descanso del cuerpo del difunto, durante día y noche se pronuncian las oraciones y justo en la noche se vela por los difuntos acompañados de música. Altares y ofrendas suelen ser variados pero se encuentran siempre los elementos característicos, teniendo entre estos los siguientes:

- Tierra: se encuentra representada por los frutos que se colocan que alimentan a las ánimas con su aroma.
- Viento: Se representa con el movimiento de algo ligero, y es generalmente el papel picado que ornamenta el altar que suele tener figuras alusorias de esta bella fecha.
- Agua: un recipiente para que las ánimas calmen su sed después del largo camino recorrido para arribar al altar.
- Fuego: Una vela por cada alma que se recuerde y una por el alma olvidada.
- Sal: Que purifica el copal para que las ánimas se guíen por el olfato.
- Flor de Cempasúchitl: También llamada flor de 400 pétalos, se riega desde la puerta hasta el altar para indicar el camino de las almas puesto que su color representa la luz de los rayos del sol.


- Cruz de tierra: Para recordarle su fe, ya que el Miércoles de Ceniza se le dice la frase: "Recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás", con lo que se le recuerda que regresa a la tierra de la que salió.
- Retrato de la persona recordada: El retrato del difunto sugiere el ánima que los visitará la noche del 2 de noviembre.

En el altar siempre se encuentra un familiar esperando la llegada para demostrarle su respeto y compañía.
Este festejo es hoy en día Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad declarado por la Unesco. Yo abogo por la idea de que aunque la tradición no está formalmente amenazada, su dimensión estética y cultural debe preservarse del creciente número de expresiones no indígenas y de carácter aún más comercial que tienden o pueden afectar su contenido inmaterial. Por eso considero importante no mezclar, no olvidarte que aunque pidas tu calaverita, debes honrar a tus difuntos.


Yo por lo pronto ya recibí de anticipado mi visita, mi abuela por el lado materno, ella se podría decir que fue la única Abuelita que conocí, ya que mis otros abuelos fallecieron antes de que naciera y mi abuelo por el lado paterno no me reconoce como su nieta, así que ella se podría decir que es lo más cercano que tengo para honrar en estas fechas; hace algunos días la soñé, francamente había olvidado la fecha en que falleció que fuera hace como 3 o 4 años, un 18 de Octubre, y al verla en mi sueño me recibió en su casa, se veía tan sana justo antes de que la enfermedad le hiciera estrago en sus ojos y su complexión, estaba feliz y sin duda es de los mejores sueños que me han tocado al dormir, así que ahora que ya recuerdo que día fue, de igual manera aunque se me dificulta salir a honrarla voy a platicar con ella la noche del 2 de noviembre, tal vez aún tengo mucho que decirle... o muchas cosas bonitas que recordar.

Espero tengan un tradicional y bonito fin de semana.