Miro hacia mis vidas salvajes, me miran con tristeza
buscando explicación, no podré volver a verlas,
me hicieron ver que me enamoro con tibieza
como cuando las nubes lloran en la nieve perlas.
Casi perderé todas mis ideas y sentidos;
al contacto con el amor existe decepción,
disimularé este miedo de silencio reprimido
esperando que la felicidad haga su aparición.
Conocí un cuarto, el cuarto más frío,
días después había cerca dos cicatrices
y sentí que la vida se iba fluida como río,
haciéndome cara de que no me conoce.
Ese día quise de verdad irme, marcharme;
ya no había colecciones de palabras, de cábalas de mí,
había más despedidas bajo un muro de cartones,
había menos de mí, desde aquel entonces.
Se pudo haber hecho todo a su tiempo,
pudo haber sido después con los brazos abiertos,
pudo haber sido consciente y perfecto,
y ya nada fue de lo que aún espero.
Pasan días y noches en las que me pierdo,
sólo siento que se me clavan sus besos en el cuerpo,
era un amor débil, pequeño, cruel y enfermo;
aún siento que sólo me va pisando el recuerdo.
El tiempo no es doctor, ni es mejor medicina,
el reflejo es una distorsión de todo lo que veo,
ya no quiero despertar, para mí no existen los días,
porque siempre es de noche cuando yo no duermo.
¿Existirá algún día ese futuro pluscuamperfecto,
cerraré los ojos y aún recordaré como era ser de nuevo?
¿Dónde le haré espacio a los sueños que ya no tengo
y a todas las lágrimas calladas que me hacen nudo el cuello?
¿A donde tiraré las heridas y despejaré mis culpas?
¿a donde esconderé los miedos, como negaré esta nostalgia?
¿cómo encontraré un camino lejos de la bruma
que me nubla cualquier buen juicio de esperanza?
Quiero disimular este miedo, que mis penas dejen de ser,
y terminen siendo una tormenta con límite de tiempo,
¿cómo podré con libertad volver a querer
cuando mi corazón solo conoce remordimientos?
Destinatario
Estas son sólo notas de olvido, recibos injustificados, cartas de silencio y telegramas melancólicos que una mujer de vena negra escribió.
Mostrando entradas con la etiqueta Pasado. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pasado. Mostrar todas las entradas
miércoles, 1 de mayo de 2013
domingo, 14 de abril de 2013
Detrás del imperturbable tú
Añadiste a mi vida más dolor de lo debido,
a medias luces pálidas, las tristezas ya no avanzan,
la noche es roja, las facetas misiles y tú lo prohibido,
el invierno sigue haciendo mescolanzas sin parar.
No puedo con aquello que he sentido
cubriendo de desvelos mi cabeza,
a veces me muero más de lo querido
y dejo al mutismo gritar con mi experiencia
Cumbres de oscuridad en mis desvíos,
la sombra de tu sombra se ríe de la ciencia
pasan las noches ¿cuándo acaban mis suspiros?
¿quién me purga de mis dudas y mis penas?
Escucho en tus ojos cerrándose la puerta,
la música me ha contado cuentos más bonitos
pero las cajas de música no susurran al oído
por qué sólo funcionan si les das cuerda.
Así insistió la tristeza que recibo a diario
de los buitres negros que ya no me llorarán,
mañana me habré muerto, me habré ido
sosteniendo entre los labios sueños de celofán.
Dirán en mi entierro que Dios ha fallado
pero que culpa tiene el cielo de decirse perfecto
cuando el pecado de amarte es un gran tormento
y crece como sangre en un infierno acumulado.
Regresé un día a casa, la vida se había marchado,
¿qué hace el tiempo que me quiere sin amor
qué me hace anclar las horas a un rostro salado
y no me perdona bocados de frío con sabor a dolor.
Mira la dulce luna mi gesto herrumbrado,
-¿qué es la noche? -pregunta llena de mar,
- mira luna triste mi sueño desgastado,
la noche es ese silencio que se vuelve brutal.
miércoles, 3 de abril de 2013
Skype diciéndome
Skype diciéndome que “internet” está dormida, primer mensaje de la noche, noche sin ruidos manifestándose como portavoces de los más alejados en portátiles de Perú o Costa Rica, otros no tan lejos defeños y juarenses. Hace falta ser un proverbial desencantado para destazar capa por capa epitelios de razones e intenciones como yo lo hago, o ser yo también para reconocer a un cínico que vive escuchando covers y bandas fumadísimas y fingir que todo lo sabe uno por escucharlos saltándose las bases de todo y estúpido vivir creyendo aún más que todo el que no lo haga es idiota. El solipsismo modificado de creer que lo que se lee, se escucha, se viste o se ve es lo indicado, es lo único cierto y verdadero, el alpha y el omega –bajo las influencias más oscuras- y que los que no viven en ello son idiotas y la “cagan” por completo.
Si este texto se publica se encontrarán muchos, ergo algunos me odiarán, pero este saco es uno ya muy pesado para conmigo misma. Esta noche me senté en un restaurante que caminando está a 30 minutos de distancia junto a la nevería que recién ayer visité luego de cruzar variedad de callejones tétricos y lotes baldíos inoportunos; he estado percibiendo el cielo inmenso, proclamador, demasiado aplastante y entre todo eso una inercia y un nerviosismo inexplicable; pasé hace varias horas bajo las sábanas tratando de conciliar un sueño que lleva extraviado tres años, alucinaciones leves y fatídicas de perillas girándose, objetos desfragmentándose, niñas de espaldas y sombras sentadas, además de fosfenos iridiscentes de múltiples colores; como no logré dormir me fui a un lugar más despejado. Irremediablemente me quedo pensando en él y sobrepensando mis acciones, me quedo reflexionando en “Qué ya no quiero nada/ qué llano quiero nada/ qué ella no quiero nada” mientras leo poéticas ambientales para el siglo XXI en una revista tomada del mostrador, en que quiero besarlo y quiero llorarlo también; eso que mi corazón es un gran organizador: organiza funerales para personas con jorobas psíquicas, legrados de mujeres que de tanto odiarme me echan en cara sus celos desde las entrañas y sí, lo exponen –yo no me doy esa importancia para que me odien, porque si tienes enemigos dicen, seguro eres importante-, mi corazón organiza incluso festejos simples y mudos a la felicidad ajena que mira desde su ventana hacia fuera -¿hacia afuera?, organiza guerras profundas, solemnes silencios a cadáveres de guerra, a veces unas ganas de llorar en el momento de un agravio que en la mente se maquina por circunstancias que realmente no eran del tal dañinas pero como todo se sobrecavila, helo ahí, una risa tropezando, un estirar de manos, cerrar los ojos fuertísimo o abrirlos demasiado en su defecto para que el aire seque las lágrimas y voilá: no más lágrimas imaginarias.
Y si indefectiblemente algunos hombres pueden ser muy bobos a veces, esa tara imperdonable, es imposible repetir historias sobre todo las de vivencias personales, y cuando estas son liberadas, se instala la desconfianza del receptor que a partir de ahí todo lo prueba y, razona si lloraste o no al contarlo, si hiciste algo, si giras los ojos a la izquierda o a la derecha –porque las memorias se alojan de un lado y la imaginación del otro-, pero afortunadamente soy buena distrayéndome y lo que hace un minuto era ira, ahora se convirtió en un pensamiento pueril sobre si Stanislaw Lem se parece a Chespirito y a eso le sigue sobre la edad de la concertista de piano que quería ser escritora en la Geografía del Tiempo y finalmente como toda concatenación sin sentido que surge de empezar hablando un tema y llegando a uno diametralmente distinto llegó al movimiento Tue Greenfort, sobre si la industria y la ecología pueden confluir en paz, pero ahí mismo se discute, ¿quién puede decirse ecologista y denunciarse públicamente a través de enormes pancartas viviendo de la comodidad de la urbe?, se dice, y se dice muy bien “No hay naturaleza, hay una compleja pluralidad de seres, de fuerzas en tensión” y vaya tensión que nos hemos jalado desde que en el siglo pasado seguía existiendo un agujero en el ozono, y hoy a todos se nos olvidó. Seguramente no existen “apps” suficientes para eso. Pero todos ponen su granito de arena al entorno.
Ahorita me siento bien, ¿bien por qué?, por qué hay ánimo para todo… ánimo de pegarse un cañón al músculo sobre el hueso temporal y calibrar si es cierto eso de las heridas en bocajarro y las trayectorias en socavado de cráneo, prestadísima para medir la resistencia de las sogas más gruesas de algún Home depot o de las resistencias físicas de un cuello humano y grácil, más que dispuesta también a dar más que sorbos a la cerveza sobre la vacuidad de mis manos o incluso de ánimos para alucinar destellos, amor y belleza en pastillas rosas. Lo que sea que me saque de esta pesadez pélvica y moral. Ser más como una Reikiavik o un verdadero París, preguntarse por qué aquel joven falso alemán ha abandonado por completo las obras y la poesía, por qué dejó de hablar de ella como cuando un perro se muere, por qué Mariana y por qué Jimmy, por qué a estas horas duelen el áspero sonido de las grabaciones de Charles Mingus de unas pesadas líneas de contrabajo, por qué Hard bop o bebop, sugestionarse y seguirse preguntando todo, y claro, caer en el error como todos: preguntarse sin darle a cada pregunta su respuesta hasta tal ebullición de dudas que amargan y desesperan.
Hasta ahorita de todo esto uno sólo de los pensamientos me inunda, aquella tarde en que me despedía, en que hice la última de las luchas para volver a la controversial rutina y vivir de la estela de su esperanza que de las inhóspitas, severas y deprimentes sorpresas que da la realidad y comprobar en efecto que era una de esas, una inhóspita severa revolcada realidad.
Poco a poco deslizo las páginas, dos hombres quedan en el restaurant, uno de ellos es el camarero que insiste en tomarme la cuenta cuando ni siquiera he ordenado nada más. Me encuentro con un cuestionario LT dirigido a Jamie Stewart, ¿qué le gusta hacer en su tiempo libre? a él preocuparse a mí deprimirme; ¿palabra utilizada con más frecuencia? a él Shhh!, a mí “En fin”; ¿Cuál fue el último libro que le resultó admirable? Sex traffcking Inside the business of modern slavery de Siddharth Kara, a mí Ficciones de Borges (admirable por todas las contemplaciones que me surgieron de él); ¿Película? El luchador de Aronofsky y a mí ninguna últimamente… ya no recuerdo, quizá Veronika decide morir; ¿qué disciplinas artísticas le interesan además de la suya? a él la literatura, yo me inclino por la fotografía o la pintura; ¿Música que lo conmueve? entre 65 y más Bauhaus, The Cure, Johnny Cash, John Coltrane, Diamanda Galas… por mi parte Sharon Van Etten con I cant breathe o One day, a veces Suzanne de Cohen, y otras Fever Ray con When i grow up, siguen las preguntas… la última para evitar cuentos largos, ¿se identifica con algún personaje de la ficción? él apunta Butters de South Park, yo respondo Garfield, sencillamente porque odia los lunes como yo con mi media hora libre del horario de 12 horas, porque ama comer, como yo lo disfruto porque constantemente lo olvido o no tengo tiempo o debe ser rápido para alcanzar a hacer todos los deberes o hasta para no llegar tarde a clases y porque le gusta dormir y yo desearía poder dormir con mayor duración y calidad de sueño, y también porque es el suyo el único sarcasmo que entendía en mi infancia.
Ya es noche, es hora de cerrar y pensar de aquí de regreso a la casa, por qué el ciclista habitual y colega sano Mike Rojas, maestro de unos pequeños acosadores que son sus alumnos; por qué Lalo, el responsable, el verdadero responsable, un loco igual que yo, el acero templado que es él, porque Míkel y sus 600 acertijos resueltos en noches de una hora, por qué Anai y Jair que amables han sido al adoptarme en equipos, por qué de muchas personas y muchas cosas… y siempre la pregunta primordial por qué a mí y a esta situación que ya me orilló a verdaderos abismos insalubres, vacíos y aporías en el mediastino, médulas imaginarias en meollos sin raciocinio, por qué la poesía sólo rompe y no innova, porque Rabih hage, un antivictoriano en Londres y un Kisho Kurokawa metabolista japonés. Por qué no tú y yo, algún día, en algún lugar, con un poco de esperanza sobre la sien. Sencillamente porque no, porque estoy cansada, porque el mundo se apagó al primer atisbo de buenaventuranza, al primer páramo de un poco de civilización en una humanidad tan descabellada, con alguien que parecía predilecto. Es un no, porque ya sólo queda esta carrera y, Aspergillus, Enfisemas en miembros torácicos, Necator americanus, malos intentos de suicidio suturados o lavados, envenenamientos por esposas despechadas, Regina probantissima, enmendaduras de choques, hipoglicemia, canales de sodio y muchas anginas. Por qué ya sólo es la noche, el desperdicio de palabras que es el silencio, la desaparición que sigue siendo un caso abierto de los chanates, la extraña calidez de un olvido progresivo, una tristeza abierta, plena que me va como por antonomasia, algo como epónimo biográfico. Sí esa, a la que estoy acostumbrada que ya no me preocupa regresar de ella; porque esas mañanas en las escaleras de piedra en posgrados se fueron, porque un ingenioso elaborador de cartas se fue, porque el cuervo negro murió, porque sus dedos que antes me sostenían entre vocablos y endecasílabos se suprimieron, porque ya nadie habla, porque se ha ido Sabina y la guitarra y Santiago y yo no iré al cielo escuchando alaridos de gatos e imaginando más mermas existenciales. Esto pasará y por mientras yo seguiré escribiendo, aunque extraño las postales más alegres y menos malhadadas de Remedios.
Mínima lista minimalista:
Si por mí fuera / Si fuera por mí / Si fuera por fuera de mí /
Si por mí fuera el fuera de mí / Si por mí fuera el dentro de mí.
Daniel González Dueñas.
Etiquetas:
Cartas breves,
Cosas cotidianas,
Cosas espontáneas,
De lo que escribo cuando duermes,
Información sobre el autor,
Media,
Narraciones,
Pasado,
Pláticas internas,
Tristezas
miércoles, 20 de marzo de 2013
El sonido del exilio
Las vías del ferrocarril lo llevaron escondido,
partido a la mitad, dividido entre si mismo,
más vacío, menos importante que el sonido
de las multitudes en una riña sin dominios.
Tan profundo como el dolor guardado;
vuelan mil agujas atravesando el cielo,
siento las rodillas débiles cayendo al suelo,
espaldas rotas inundan mis caminos.
La vida se lo había llevado callado,
apenas y respiraba ayer en mi oído,
lo sentí tan vivo, tan dentro mío,
y era una valija perdida de naufragios.
Golpeó tan fuerte como pudo,
la pelvis rota, el coito infortuito,
el dolor, las blasfemias, ningún olvido
y cientos de sombras en el armario.
Tomó tan fuerte las decepciones sin hielo,
el vómito le saboreaba la lengua e
hizo cuanto quiso con mi vergüenza,
hasta volverse una especie de penoso retablo.
Anónimo, imputable, mi desquicio,
le he dado mis tristezas y locuras,
odios reservados y cien excusas
y aún la calma foránea no consigo.
Cruzo las manos sobre mi pecho vencido,
cierro mis ojos, yo ya no respiro,
susurro a mi corazón, apaga tus latidos
y escucha el sonido del exilio.
martes, 5 de marzo de 2013
Sosteniendo lo que no se debe
A veces su nombre hace eco a mis notas,
lo visito frecuentemente queriendo saber
si encontró una manera de ser feliz, si todo está bien,
si sigue sonriendo aunque sea a sonrisas cortas,
si sigue amando la música más de lo que le gusta la gente,
si sigue sintiendo un odio por todo aquello en que se convierte;
saber si su realidad se ha instaurado,
si piensa en mí, aunque evidentemente no deba.
A veces me pregunto por frágiles cristales de memoria,
por encuentros fortuitos que en mi imaginación se pervierten
en recovecos de mis sentidos de angustia y de congoja,
y aún me pregunto hacia donde todo esto trasciende.
No le encuentro sentido a las sombras de mi cuarto,
ni a los fosfenos iridiscentes de las figuras que se impactan,
de las sensaciones rugosas de mi frente o rigurosas de mi mente,
no tienen sentido alguno mis cicatrices ni su historia.
Pero constantemente me pregunto sobre mi suerte,
y veo con tristeza cuando Helios desciende,
cuando Selene mira con extrañeza mi mundo,
cuando llueve, y camino como si te buscara
sabiendo de antemano que nunca más estarás,
¿quién le da felicidad a algo que constantemente se muere?
¿quién dice que se suplantan las ideas y se sanan las heridas?
¿quién dice que lo sucedido ayer no sucederá al día siguiente?
A veces me lo cuestiono con demasiada insistencia,
vivo de lo que impacta, de lo que quiebra, de lo que duele,
y malamente, malsanamente insisto en remedios
para una fiebre que ya había culminado, que ya había herido,
que ya había marcado, tirado un mensaje a buzón y dicho
que la vida es sólo ese incierto paso siguiente.
Qué la vida es un pedazo de canción mal dicho
que se corregía con la nota subsecuente.
Así es como me haces vivir, así es como yo quiero seguir,
saber que estás por allá sobre tus bases secretas y viejos misterios,
sobre el olvido permanente y las venas rotas que no lloran al verte,
sobre las golondrinas muertas, sobre techos cáusticos y calles inertes,
en las luces encendidas del ciclo de una noche que tengo presente,
en faetón incendiando la tierra, en distancias largas, en cartas que hieren;
observo las sombras de las personas, sus sonrisas y pienso
en el granel de todas las cosas que escapan por tenerte en mente.
*
jueves, 28 de febrero de 2013
El olvido te aguarda
Won't you grant me one small wish tonight
That I wont die on this destructive path of mine
-Never shout never
Le envié una carta a mis viejos pecados,
un beso doloroso le dice a mi vida adiós,
el recuerdo de la persona que amo
perece en las cosas con epónimos de amor.
Envié una mentira hacia el cielo
y el cielo nunca me dijo cuando llorar,
no me dijo que fue la fe, que fue entrar
en tu vida y salir de ahí como llegué.
La noche ya ha oscurecido, se ha quebrado,
los minutos se amalgaman, ninguno respondió;
y las memorias se pierden sin el alumbrado
de aquella esperanza que algún día albergué.
El olvido me aguarda bajo ansiedades y desvelos,
la soledad parece ser un íntimo amigo fiel,
es sólo el olvido que cobra con gran fuerza
sobre huesos quebradizos una pena desde ayer.
¿Por que tu vida me dice adiós tan pronto,
qué le ocurre que quiere correr ligero,
por qué quiere hacer del inicial allegro
la sonata más triste que en el oído un día murió?
Deja "Dicen las noches que te extraño"
Pierde "Qué mis labios te besaron sin recelo"
No desperdicies conmigo la dicha imposible,
porque sigues siendo el imposible que quiero...
domingo, 3 de febrero de 2013
Frío, Neumocitos y Policías buenos
![]() |
Cadena de restaurantes famosa, con buena filosofía. |
Esta parece una mañana muy distinta, distante y dispersa; hace demasiado frío a pesar del calenton encendido de la sala, tal vez vaya por una cobija mientras estoy aquí sentada; por lo pronto mi hermano se ha encomendado a la faena de quitar al gracioso árbol que estorba en la esquina de la sala, el día de la candelaria terminó y nadie preparó nada, mi hermano suele ser metódico, metódicamente empezó por las esferas, siguió con los moños y diversos adornos graciosos y terminará con las luces para desarmar el pino. Luego quitará el regalo que nadie abrió y que no creo que vayan abrir hasta dentro de un mes.
Yo tengo varias cosas que contarles, no muchas pero las consideré importantes porque son cambios que a lo mejor a muchos de mis amigos (los que me visitan o están por visitarme querrán saber, los que me llaman y están por llamarme también)
❅ Acabo de mudarme de casa, por razones que en verdad son bastante justificables pese a cualquier opinión negativa o de poco carácter crítico; en la vida siempre van a existir personas que tienen mucho tiempo libre y el poco que podrían ocuparse deciden no hacerlo, entre ese tipo de personas estaban mis vecinas: mujeres nada jóvenes, todas con hijos y esposo, que aprovechaban siempre vacaciones o incluso entre tiempo escolar para fastidiar a mi familia y a otras familias que tampoco eran del agrado de ellas. Entre las cosas que realizaban estaban:
- Ocultar el correo bancario, de cuentas diversas, recibos de luz, agua, teléfono y gas, y lo entregaban ya casi pasado la fecha a vencerse - queda constatado que ocultar o robar correo es delito federal, pero si lo ponemos como son las cosas de verdad es uno de los delitos a los que nadie haría caso. Como no dejaban entrar al cartero decidían tomar el correo y esconderlo. Razón por la que optamos realizar los pagos por internet -nuevas tecnologías que todo lo permiten- o por acudir a los sitios correspondientes evitando que el correo siguiera llegando -por cuestiones de seguridad- a nuestro domicilio.
- Escarmentar, apedrear, golpear y lacerar a mi perro: En alguna entrada pasada ya se había comentado esto, aclararé mi perro con su simpático nombre "Kiwi" es una raza pequeña, cruza de chihuahua, un poco gruñon y que de tanto maltrato se ha hecho huraño y desconfiado por lo que no permite que nadie, ni siquiera niños se le acerquen; los niños, hijos de esas vecinas -bajo un influjo algo injusto de sus madres, puesto que los niños nunca deberían ser partícipes de los problemas de los padres- iban directo a mi antigua casa a ponerse frente al barandal del perro, con dicho perro encerrado a lanzarle piedras y si lo veían fuera también, el único perro, ya que otras razas también grandes y pequeñas eran soltadas por el parque pero nadie les hacia nada. En una de estas semanas, el comité de vecinos envió un comunicado avisando que quien dejara a su perro fuera sin supervisión los haría verse obligados a tomar medidas "drásticas" - Aún ahora siguen varios perros afuera en especial los de aquellas vecinas sin ninguna supervisión por supuesto - tanto así que tomamos fotos de todos ellos-, pero eso sí, mi perro no puede andar afuera por que los obligará a tomar medidas "drásticas". No sacaré a mi perro en ese modo porque a su edad (10 años) es mejor no arriesgarlo, lo quiero mucho y aparte siempre ha sido un chiple libertino. La siguiente es una imagen de una de las lesiones que le hicieron:
![]() |
Lesión de mi perro Kiwi después de 2 semanas de debridación |
Esta es una imagen después de la operación; cuando fuimos a que le hicieran corte de cabello y vacunas, mientras le cortaban el cabello le encontraron esta lesión, ya estaba necrótica y con pus, pero jamás le notamos nada raro al perro ni tampoco se quejó de nada; me dijeron que o lo "dormían" o lo anestesiaban para hacerle debridación de la herida, no resistiría la anestesia por su edad pero a pesar de que tuvo paro cardiorespiratorio por un minuto lograron revivirlo y sobrevivió al procedimiento, posteriormente yo me encargué de cuidar su herida haciendo debridación pero ya desde casa y con los debidos medicamentos. Alguien que le hace eso a un perro no tiene corazón.
- La Policía y otros encargados de otras instancias: Estas mujeres tienen relaciones, bastantes amistades aunque parezca que no, nos han traído a la policía alegando galimatías bastante absurdas, el día que los niños estaban apedreando al perro que estaba encerrado en mi casa mi madre había salido a correrlos desde la puerta de mi la misma, los niños "ofendidos" fueron y le dijeron a su madre que la mía los había golpeado y hecho quien sabe que tantas cosas, la señora trajo a la policía y realmente para ser parte de esos juegos mi madre es muy inteligente, no salió para nada, y desde afuera la señora les decía a los policías que entraran a la fuerza -cosa que sabemos no pueden ni deben hacer como lo es invadir propiedad ajena sin ningún oficio de causa porque también es delito federal. Los policías no accedieron y realmente para haberlo considerado los niños de perdida debieron haber tenido aunque sea moretones o enrojecimiento de la supuesta "golpiza", el caso es que esa y otras ocasiones han sido similares.
- Insultos y demás siempre están de dicho, las mujeres tienen más vocabulario "florido" por no decir el amplio repertorio de groserías que tienen que vaya, en mi vida jamás jamás había escuchado a una mujer de su edad decir tantas malarazones seguidas. Los esposos son más recatados que ellas eso sí, y no los culpo, mujeres con esas voces y ese vocabulario se imponen supongo yo. Son sin embargo mujeres bastante astutas pero no inteligentes, saben como poner a todo un vecindario en contra yendo de puerta en puerta a contar infinidad de cosas la mitad ciertas, la mitad no, o más bien manipuladas. Saben como influir sobre las personas eso sí, incluso sobre guardias de seguridad que al final de cuentas al haberse puesto del lado de ellas han terminado corridos por las mismas cuando dejaron de ser útiles para ellas; en algún punto eran sus gatos que les recogían el mandado y les cuidaban los niños en vez de hacerlo ellas por supuesto, o les lavaban los autos, impedían el paso de algunos vecinos impidiéndoles entrar y demás, incluso robar a casas que algunos vecinos deshabitaban y en las cuales dejaban sólo ciertas cosas. Esto último tan sólo fue dado a conocer porque las criadas que trabajaban en las casas de estas señoras solían contarlo todo a expensas de ellas y del guardia. Pero no son inteligentes porque este tipo de verdades siempre se aclaran y cuando uno descubre la verdadera personalidad de las personas sabe en que creer y en que no.
- Agresión física: En cierta ocasión, mientras uno de los hijos de una vecina salía, el mismo decidió mover una podadora del paso para poder salir de la privada, el guardia "Toño" se le vino encima con una pala y lo golpeó, como pudo el joven salió corriendo a su casa. Inmediatamente el guardia nada tonto fue a refugiarse en una de las casas de las vecinas de esta comitiva, la policía vino, si se lo llevaron y las pruebas sólo quedaron en un par de imágenes de la lesión sobre la espalda, un testigo que estaba enfrente de ellos -que nunca hablo por tratarse del hijo de una de las amigas de estas vecinas- y muy a pesar de ello, el vecindario prefirió creer que fue inventado u obra de quien sabe que otra cosa, decidieron reunirse para sacarlo de la cárcel y lo lograron, el hombre siguió algún tiempo y hoy por hoy ya no está ya que las mismas vecinas lo corrieron.
- Han querido imponer miles de cosas y hecho miles de ridiculeces, como poner un vado en el frente de mi casa que nos impediría sacar los carros de la cochera con la excusa de la alta velocidad, algo un poco complicado ya que los únicos niños que andan afuera jugando sin que nadie los vigile a horas como las 12 de la noche sólo son hijos de estas señoras, niños que juegan en la calle en vez de aprovechar el parque nada desprovisto de espacio, niños que juegan a horas bastante tarde sin que a nadie les preocupe en especial a sus madres ¿no?. Pero en fin esa es una y otra la de dejar de regar el pedazo de terreno o de pasto que estaba enfrente de nuestra casa -sabrá Dios por qué, ya que mi hermano ni yo solíamos salir por ese entonces- aunque debo admitir es gracioso ver un parque verde excepto de un pequeño espacio de 3 metros por 3 metros. A mi hermano, a mí y otros hijos de vecinos han llegado estas mujeres a corrernos de los juegos también. A estas alturas uno se pregunta... ¿cómo empezó todo esto?
- En ocasiones también solían ir y dejarnos excremento de perro frente a la puerta, y en ocasiones llegamos a verlos, pero vaya habiendo tantos perros afuera ¿ forzosamente era el nuestro?, quién sabe. Esto lectores se conoce como no tener tiempo útil más que para hacer maldades, o no tener otros enfoques o preocupaciones. Estas son ganas de fregar.
La razón por la que nos cambiamos ahora es muy obvia, mi madre llegó a tener ciertos problemas nerviosos, ansiedad, de tener que estarse asomando a la ventana cada que ladrara el perro porque no quería que le hicieran nada a su casa, de vigilar y pedir que vigilaran la casa cuando estábamos de viaje, de estar pendiente de saber cuando llegaban los recibos en el día justo a la hora exacta, aprenderse los recorridos de estos señores, aprenderse los números de todos los recibos para pagarlos, pendiente, pendiente, y pendiente en todo momento. Esa ansiedad aunque parezca que no, afecta. Otras peleas surgían entre mis padres, o con nosotros. El caso es que cambiarnos fue una mejor opción, el lugar a mi parecer es más tranquilo, nosotros evitaremos involucrarnos con los vecinos en el sentido de que no sea necesario pertenecer a ningún bando o formar ninguna amistad, ocupándonos de nosotros solamente, sin brindar números o correos para evitar ser participes de las pequeñas disputas que siempre surgen entre vecinos. Si la vida es más tranquila así, si mi madre estará mejor así, y no tendrá que asomarse a ninguna ventana ni tener que estar pendiente por el correo, sin que nadie la insulte, entonces esto ya es ganancia, en un lugar con un amplio parque del que nadie es dueño excepto toda la vecindad en general, en un lugar en que los perros no serán problema y en el que yo y mi hermano podremos salir sin que llegué ningún adulto a gritarnos sin justificación.
A pesar del único inconveniente de que esta casa es más fría y un poco más pequeña, me parece una decisión bastante mejor.
Nos evitamos de llamadas de bancos preguntando por vecinos o por familiares a las 8 am en sábado, domingo, lunes, martes, miércoles, etc etc, nos evitamos mascotas molestas, malos vecinos y en un lugar con más seguridad, esto para mí ya es tranquilidad.
La razón por la que nos cambiamos ahora es muy obvia, mi madre llegó a tener ciertos problemas nerviosos, ansiedad, de tener que estarse asomando a la ventana cada que ladrara el perro porque no quería que le hicieran nada a su casa, de vigilar y pedir que vigilaran la casa cuando estábamos de viaje, de estar pendiente de saber cuando llegaban los recibos en el día justo a la hora exacta, aprenderse los recorridos de estos señores, aprenderse los números de todos los recibos para pagarlos, pendiente, pendiente, y pendiente en todo momento. Esa ansiedad aunque parezca que no, afecta. Otras peleas surgían entre mis padres, o con nosotros. El caso es que cambiarnos fue una mejor opción, el lugar a mi parecer es más tranquilo, nosotros evitaremos involucrarnos con los vecinos en el sentido de que no sea necesario pertenecer a ningún bando o formar ninguna amistad, ocupándonos de nosotros solamente, sin brindar números o correos para evitar ser participes de las pequeñas disputas que siempre surgen entre vecinos. Si la vida es más tranquila así, si mi madre estará mejor así, y no tendrá que asomarse a ninguna ventana ni tener que estar pendiente por el correo, sin que nadie la insulte, entonces esto ya es ganancia, en un lugar con un amplio parque del que nadie es dueño excepto toda la vecindad en general, en un lugar en que los perros no serán problema y en el que yo y mi hermano podremos salir sin que llegué ningún adulto a gritarnos sin justificación.
A pesar del único inconveniente de que esta casa es más fría y un poco más pequeña, me parece una decisión bastante mejor.
Nos evitamos de llamadas de bancos preguntando por vecinos o por familiares a las 8 am en sábado, domingo, lunes, martes, miércoles, etc etc, nos evitamos mascotas molestas, malos vecinos y en un lugar con más seguridad, esto para mí ya es tranquilidad.
![]() |
Pino en mi nuevo hogar |
√v^√v^√♥ Debo ponerme a estudiar ya que las próximas semanas empiezan los exámenes y sí, también hay examen el 14 de febrero, lo cual me parece fenomenal ya que no pienso poner atención a los valentínes. Mis exámenes empiezan con Nosología de Respiratorio, continúan con Nosología de Digestivo, seguidos de Nosología de Neurología y hasta donde sé, culminando con Nosología de Ortopedia y traumatología. Para 3 de ellas ya estoy lista excepto para los neumocitos.
![]() |
Tablón en mi clase de Nosología de Cardiología |
![]() |
Sello de agua en pulmón |
✐ Encontré un libro que cambió definitivamente mi forma de pensar, no pienso decir cual pero cualquiera que me lo pida se lo podré proporcionar, es bastante práctico, bastante cierto debido a que lo he comprobado personalmente con experiencias ya pasadas y con estas nuevas que ocurren, sin duda un libro que a cualquiera de nosotr@s nos funcionará en toda situación.
Por cierto con él estoy cobrándome viejas rencillas que he tenido con ciertas personas y he salido ganando.
![]() |
Yop y mi cambiazo personal |
✌ ☮ Ayer fui a desayunar a una cadena de restaurantes bastante reconocida y en la calle de enfrente dos trocas pickup de los federales me parece, habían llegado dando una vuelta en U indebida cerrando la calle de la dirección contraria, pensé que algo malo harían hasta que nos percatamos de algo todos los comensales, se habían detenido para ayudar a cruzar a una pareja de adultos mayores que iban a paso de bastón con lentitud, 15 minutos duró este fenómeno, cosa increíble porque yo nunca había visto a un policía hacer una buena acción, una vez que la pareja cruzó se retiraron. Pero eso sí el dueño del restaurante y varios comensales entre ellos yo aprovechamos para tomar imágenes con todos esos dispositivos modernos que existen.
El dueño del restaurant con su ipad dijo "Hay que tomar una foto, esto no se ve todos los días", mientras todos los que no tenían acceso a la ventana miraban con rareza lo que hacíamos él y yo y mientras las meseras habían detenido todo movimiento mientras se arrejuntaban para observar.
Yo le respondí entre risas: "Tiene razón, esto no sucede todos los días".
El dueño del restaurant con su ipad dijo "Hay que tomar una foto, esto no se ve todos los días", mientras todos los que no tenían acceso a la ventana miraban con rareza lo que hacíamos él y yo y mientras las meseras habían detenido todo movimiento mientras se arrejuntaban para observar.
Yo le respondí entre risas: "Tiene razón, esto no sucede todos los días".
![]() |
Agradecimiento a unidades P419 y P420 |
Es todo de mi parte, gracias por leerme y por haber compartido este pedacito de mí, saludos.
Etiquetas:
AVISO,
Cosas cotidianas,
Cosas espontáneas,
Eventos,
Fotografía,
Información sobre el autor,
Medicina,
Narraciones,
Novedades,
Opinión,
Pasado,
Reflexiones
lunes, 17 de diciembre de 2012
No existo
Por un momento creemos que somos parte de algo,
que nuestros actos, nuestras coexistencias serán recordadas,
que alguien guarda memoria de nosotros, que existe arraigo
en esta tierra que sigue siendo una madre enajenada.
Pensamos que esa milla recorrida fue sólo por nosotros,
que nuestras palabras en alguien se quedaron,
que rompimos miles de cosas como si tuvieran valor
y que todas ellas sólo eran existencia en pedazos.
Solemos imaginar espacios cerrados y miradas abiertas,
caminos alados y escaleras al cielo sin vuelta,
que nuestras fotografías son instantes eternos
y que los huesos que se rompen se regeneran.
Pero somos un instante que nadie recuerda,
un mueble roto, la cuenta bancaria de un occiso,
tierra, gusanos, suciedad, dolor, llanto y encomienda;
un infierno en un grandísimo pueblo chico.
Nadie pisó nuestra carretera, ni respiró nuestro vaho,
nadie nos guardó bajo la almohada, la felicidad se ha acabado,
¿quien guarda viejas cartas cuando el e-mail se ha inventado?,
¿quien guarda las palabras y pretende entenderlas con un diccionario?
¿Quien entiende razones en un mundo hecho por y para locos?,
¿Quien cuenta las vueltas al parque y las tomadas de mano?,
¿Quien nos recordara cuando todo el mundo se haya acabado?
Nadie, ni el cielo, ni la tierra, ni el infierno, ni tú, ni yo, ni el tiempo.
Porque nadie lloró nuestra lluvia, ni entendió nuestro silencio,
porque nadie comprende que nada es aprueba de un entierro,
porque no existe lugar que diga que estuvimos ahí,
ni existe palabra, dicha, mariposa o cielo que diga que yo existo.
Y es porque no existo.
martes, 11 de diciembre de 2012
Remordimientos
La sarna se me ha expandido a todo el cuerpo,
carboniza las buenas sonrisas en bostezos,
resbala con las buenas venturas en lento
recuerdo de las cosas, es un deceso.
Se me tiñen de frío los delgados dedos,
se oscurecen las pupilas y enardecen en recelo,
excesivo es el imperio de lo imperdonable,
desastrosa es la comunidad del invierno.
El aire se torna agrío en mis pulmones,
se sofoca de un humo sin salida,
se retuercen de lágrimas las hojas,
y afuera los nubarrones hacen su entierro.
Me perdí de las buenas alegrías a destiempo,
dejé de vivir antes de siquiera hacerlo,
descumplo todos los años como siempre
y me parece invencible el remordimiento.
¿Dónde se han ido los buenos sueños,
en dónde quedó el descanso eterno?
¿A dónde se remiten los miedos?
¿Qué infusión quita los remordimientos?
Hay un hombre en el desierto
Cada signo de armonía se despedaza por el siguiente minuto de silencio, cada sueño con él se va miga a miga, grano a grano en este enorme reloj que es el mundo. ¿Por qué todo son horas y horas?, ¿por qué no existes en mi vida?
Sus manos apenas grandes apenas cálidas parecen fósiles de hace miles de años y siguen tan presentes como un recuerdo remoto que se teletransporta con todo y artificios de veneno y de alegría.
Conocí un hombre que ha vagado cien años en el desierto, un desierto que tan bien como yo lo conozco apenas me he atrevido a pisar. No sé andar sola en la arena, me hundo fácilmente y por más que lucho por deshacerme de las toneladas de tierra que se filtran por mis venas simplemente no puedo. Él en cambio ha vivido a espaldas de casas de acero, bajo la sombra de las tristezas humanas, bajo la crueldad de una lluvia de desesperanza y con ello logró pisar firmemente la arena. No sé como le habrá hecho, tal vez simplemente depende de lo que cada persona es capaz de catabolizar a su favor.
Pero yo no catalizo, yo anabolizo y todo se me junta y termina por desperdiciarse a las cuatro de la madrugada en interminables cuestionamientos sobre la verdad y las múltiples catarsis de lo que creo entender y finalmente no entiendo . Él empezó su camino muy joven, tan joven que a pesar de todas las soledades y de su matrimonio, a pesar de sus hijos, de sus nietos y esa rodilla rota que lleva tiempo intentando sanarse, ya no es posible identificar si ha bebido a no; la voz se le quedó ronca, hueca, seca y las palabras atropelladamente arrastradas que cada vez que me es posible llamarlo sean las diez de la mañana o las doce de la noche habla siempre igual, como si hubiese bebido.
He empezado creer que bebió tanto pero tanto que con el tiempo esa se volvió su costumbre. Hay un hombre en el desierto, allá afuera tan sólo como yo. Tan triste, tan atropellado por el tiempo que no puede asirse a nada más. Ni la felicidad se aferra, ni la alegría se queda impregnada como colonia de buena marca. Nada se queda. Simplemente se va, y como él siempre se va nunca se hunde, pero yo... yo que sólo me quedo, no encuentro manera de arrastrarme fuera del mar de arena que es la soledad.
Etiquetas:
Cartas breves,
De lo que escribo cuando duermes,
Desatendidos,
Despedidas,
Media,
Narraciones,
Pasado,
Pláticas internas,
Tristezas
viernes, 30 de noviembre de 2012
Pequeño desastre animal
Como lo he dicho 2012 es el año que todo lo acaba, y no porque se acabe el mundo, que no creo, si no porque muchas cosas que podría haber pensado por mil años más, se han terminado.
"Fue hace tanto tiempo que el sol se ha vuelto a poner "
Este año he pasado por muchas transformaciones de consciencia incluso para tolerar a todos aquellos que me han rodeado con críticas, para identificar que es tolerancia, para poder mantener el control perfecto, para sobrellevar toda clase de dificultades que viví y finalmente puedo decir con orgullo que todo ha mejorado, que siento que a últimas instancias he logrado mantenerme bien a pesar de desaires y demás faltas graves, contra ataques y situaciones de guerra, porque eso si, cada quien en su mundo vive sus propias guerras internas.
En si este semestre parecía ser un comienzo difícil, con mucha carga académica y con materias algo complicadas, estuve cerca de rendirme y no lo hice, disfruté mucho mis desveladas de guardia en el hospital general, aunque en los últimos jueves estuviera cerca de caer dormida, disfruté todas las bromas de mis compañeras de guardia, incluso aquellos días en que me quedaba dormida fácilmente en la biblioteca fueron momentos en que tuve que dejar que el cuerpo descansara a pesar de que tuviera que leer o estudiar para tal clase, pase tiempo sola y construyendo mi autonomía en una manera poco bulliciosa pero siempre conviviendo con diferentes personas.
Construí y conocí mucho de otras personas a partir de simples bromas, y pláticas generadas, este semestre me permitió conocer aspectos de las personas que ignoraba, aprendí a conocer mucho de mi misma y perdonar varias faltas mías, y más que nada a repetirme esta frase que me ayudó a sobrellevar todo con más ligereza "Ante cualquier adversidad, primero la calma" y es verdad ante cualquier momento que bien pude llorar, o enfurecerme, aprendí a mantener la calma verdaderamente, de principio no pude hacerlo, pero bien me valió el valor de ser la persona que se mantuviera centrada aún cuando la situación pintaba para un atraso de todo un semestre, o para un examen difícil, para situaciones estresantes en que no pude entregar un trabajo o en los cuales sólo esperaba que no se empalmaran exámenes dos o tres el mismo día. También para situaciones en que sólo quería vomitar, o quería mandar todo muy lejos, para situaciones que requerían paciencia infinita.
A veces recordarse esto una y otra vez ayuda a no decir de más ni de menos, ayuda a no rendirse o a avanzar, tirar la toalla con cosas que lo merecen y seguir en pie de lucha en las más importantes, y mostrarle a muchas personas que tu valía está más allá de una cicatriz, más allá de un recuerdo, más allá de un enojo o de los errores que otros plantean poner sobre nuestro cuello. Cuando uno se abre a la capacidad de ver por encima de los demás las intenciones y a tomarlo con una naturalidad fresca es cuando uno se da cuenta que ha superado muchas cosas y que puede uno superar cien mas.
Vienen aún periodos complicados, pero todo aquello que tenía tremendas cadenas sobre mis tobillos se ha desvanecido, sólo me sobra por este año superar algunos miedos, y deshacerme de aquellas maletas de secretos con los que no necesito cargar.
Hay cosas que tenían que hacerse que de otro modo jamás hubiesen logrado funcionar, y ahora que si, sólo espero por un año nuevo, uno muy grato y lejos de todo ese pasado, sólo teniéndolo como un periodo de pruebas y lecciones.
Si planeo empezar algo nuevo, será algo bien. Por todo lo demás lo que falté por vivir ya no lo busco con la prisa que antes deseaba, y por lo demás que hice ya no me importa recordarlo, lo vivido, vivido está y por eso no me arrepentiré de nada.
Soy ese pequeño desastre animal, y con eso viví y con eso puedo hacer mil cosas más, con todo este sólo semestre pude afrontar grandes retos personales y mi carga de vida se ha disminuido bastante, si hay algo que agradecer este año es haber dado ese paso para cambiar y para seguir creciendo como siempre he querido desearlo para mí.
Por lo pronto lectores deben saber que he estado publicando en algunos proyectos muy padres, en compañía de escritores bien chingones como lo son: Alejandroni, Martha, Míkel, Beto y Jessy, en
además de eso he estado poniendo algunas pequeñas notitas en
en compañía de Rafa, Míkel, Alejandroni, Karen, Martha .
Son en verdad grandes proyectos ya que por ejemplo cada quincena publicamos algo en La Luna, mientras que las publicaciones son libres en tiempo para Poemachine, son por supuesto bienvenidos a participar en cualquiera de estos proyectos. Por otro lado también hay otros blogs que manejo, entre ellos uno llamado
Este lo utilizo más en tiempos que me anima mucho las cuestiones del amor, mías o ajenas. Son también bienvenidos a leer lo que gusten.
Si buscan contactarme tengo una página donde pueden participar con comentarios, sugerencias o lo que gusten:
o pueden seguirme en Twitter donde también los podré mantener al tanto de tanta guapa publicación que hay :)
Aprovecharé más que nada estas vacaciones para leer, para disfrutar un poco de ese aire de afuera que no respire durante mis estudios y para terminar todos aquellos proyectos que deje varados y olvidados. Sin nada más que decir espero pasen un buen fin de semana haciendo lo que les gusta. (:
domingo, 4 de noviembre de 2012
Se que no he estado
entiendo que mis ojos jamás te conocieron
y que mis labios se han envuelto un abismo sin razón,
cada día que empieza resisto el picaporte del recuerdo,
cada vez que sale el sol, busco el valor para seguir,
la humedad se hace presente en las pupilas,
los días son más cortos sin motivo,
algo en ti ya no me deja soñarte,
mi corazón se detiene lentamente a cada minuto,
latir no parece importante, respirar parece innecesario,
¿es ese el efecto de una intoxicación,
es este el medicamento que me dará salvación?
es este el sopor de una droga de remordimientos,
eres tú una sombra en la letanía del recuerdo.
miércoles, 24 de octubre de 2012
Los perros de la tarde
Los perros de la tarde, como siempre me dijo,
no los creas agradables, ni amistosos
te mueven el rabo, después farfullan con el hocico,
no creas lo que digan con tono ominoso.
Ignóralos, llevátelos por entre las patas,
ciérrales al momento el ladrido;
porque te apuñalan por la espalda
y después se fingen heridos.
Son como son, perros rabiosos;
arrastrándose por el suelo a sincronía,
igual que la serpiente de los furiosos
de Adán y de Eva de la biblia.
Son perros, les escurre la saliva,
no pueden contenerla entre sus dientes;
la derraman, si se puede, todo el día,
y apenas te descuidas y te muerden.
Esos que se llaman fieles con cariño,
esos que se dicen dulces y humildes,
mándalos cerrar por el hocico,
mételos en una bolsa para que los olvides.
Los perros de la tarde son unos demonios
disfrazados de amigos por la vida,
los perros de la tarde, siempre digo,
son esos con los que me finjo ser su amiga.
domingo, 21 de octubre de 2012
No es una alucinación pero ¿Qué si lo es?
En Seúl son pasadas las dos de la mañana del día 22 de Octubre, no puedo dormir, siento que me he contagiado de misantropía o tal vez quiero contagiarme muy a pesar de las consecuencias, muy a pesar de la tormenta que azota afuera los grandes ventanales de los edificios futuristas de la ciudad; es curioso e irónico que la modernidad sea la pandemia verdadera del siglo, pero que se encuentre su epicentro en una cultura tan costumbrista y antigua como lo es el hombre y su pensamiento mismo. Ésta es tal vez la pésima carta que te pudiera escribir pero, ¿qué no te puedo escribir sino la verdad?, tal y como cantaba un colega recordando a un interprete, el rey de los solitarios de cantina y tobacco, "La verdad es un armario muy solicitado y con poca luz". Considero que debo manumitirme de todas estas ideas que han infectado y afectado a mi alma desde siempre, esas ideas de pasado y esas de futuro que no permiten acostumbrarme al presente y que no me dejan libertarte de mi mente. Rouge, Roger, Rojo, Cardenal de mis insomnios, quien sabe en que parte del mundo te he perdido pero me tienes aquí en una ciudad muy extraña, en la parte más alejada de toda idea, pensando en ti. Como si un mensaje fuera a caer a los recipientes de mi añoranza, como si tu llamada fuera a sonar esta noche, este día a las dos de la madrugada con un resolución a mis decisiones... ¿por qué te necesito para tomar decisiones?
Roger, quería tomar este breve paréntesis de entre toda mi habladuría para mencionarte que se acerca un tifón, espero que sólo algo de lluvia nos azote pero de no ser así tendré que irme y no me encontrarás aquí, tal vez platique con el consulado mexicano y ellos me brinden ayuda para transportarme a una dirección cercana, tal vez le pida ayuda a mi amigo Hiro y el pueda ayudarme a llegar a los departamentos cerca del Hotel Bonaparte de París, ya sabes el código de acceso y el punto de encuentro, te esperaré a la misma hora de nuestro encuentro, como sea sé que me encontrarás y que no harás caso de la postal proveniente.
Quisiera decirte que no te he extrañado, que tal vez te odio mucho, que sigo buscando tu figura sólo en esperanza de poder desaparecer frente a tus ojos pero, nada de eso es cierto, porque de verdad te he extrañado cada día a cada minuto de todas las madrugadas de hace 5 años, que no puedo evitar oír en la radio esa voz y pensar que estás en un estudio forrado de esponja gris en una madrugada oscura en un solitario edificio hablando sólo con gente tan desesperanzada cómo tú y como yo que no solemos dormir. Qué rápido corrieron los años desde sentirte insignificante bajo los cipreses del parque de la catedral de los Santos de los últimos días, a ahora, que eres un egregio entre los poetas de la vida, egregio y solitario, un trovador, un bardo con una guitarra más vieja que las vasijas del museo que se niega aún a cambiarla porque se trata de un apreciado obsequio. Quien sabe que tanto de tus canciones amorosas no serán espúreas, quien sabe que tanto de eso que dices no querer... en realidad quieres.
No lo sé.
Por lo pronto he venido a confesarte que algo en mí cambió, que mi cabeza se torció, que dio un giro y se encarcelo sin poder regresarse por donde vino, que estos insomnios me han estado afectando con miedos que ya creía olvidados; sólo en dos ocasiones he tenido estas alucinaciones por así decirlo y en esta ocasión no han cesado del todo, o no sé si se deba al efecto de que sea una hora inadecuada para poder verte a través de la ventana de un ordenador en un café pequeño de la avenida Nyon, o el de esa droga que me pone a ver luces iridiscentes y que me lleva a sentir que amo todo, cuando nada de la vida que ame se ha quedado conmigo. En fin, tal vez tú mejor que nadie sepa que sucede dentro de mi cabeza, tal vez recuerdes la primera vez que aluciné con una niña frente al armario del salón con el cabello tan güero que parecía blanco con su suetercito verde, o con las luces fiucsia neón del anfiteatro, bueno ahora es diferente.
Ahora las sombras tienen más forma que antes, son más fijas, ahora las voces no son claras son más pequeñas, son de hombres y son de mujeres que no conozco ni entiendo, ahora los objetos aparecen y desaparecen, y que la noche ya no sólo es aterradora en la oscuridad, sino también bajo la luz deficiente de un foco ahorrador. ¿Ver las cosas desfragmentarse, descomponerse en sus partes es realmente tan malo?, porque me asusta lo suficiente, ¿o ver a las personas y verlas hacer movimientos en forma secuencial es realmente tan grave?, tal vez no, yo sé que es la falta de sueño, pero no encuentro manera de dormir sin ver la cadena de la lampara central deformarse o moverse sola, o sentir miradas bajo los vidrios del comedor. No puedo dormir pensando en que no puedes dormir, o pensando en que tu programa no escape a mis oídos a las 4 de la mañana, no puedo dormir pensando en lo que no quiero pensar de otras personas, no puedo dormir porque tengo demasiadas excusas.
Creo... que sólo te doy razones para alejarte. Por qué sé que no estoy pidiendo ayuda, porque no puedes ni quiero. Tal vez sólo quiero que sepas que no me siento bien, pero que a diferencia de otras veces no busco sentirme peor, busco por sobre todas estas manías y delirios, busco la paz mental que sólo consigo en un lago cerúleo y cristalino, en un museo abandonado de botánica, o en una banca bajo el parque de las hojas amarillas, en la distracción de un estado de profundo ennui, busco la paciencia de Job, un hado suficiente para escribirte mejor, un mesmerista que equilibre mis energías, y por sobre todas esas cosas un beso tuyo que le devuelva aliento a mi vida.
Cómo dije es una pésima carta, llueve afuera intensamente, son pasadas de las 2 de la madrugada, y aún espero un mensaje que diga una fecha, un lugar y una hora en algún punto de la tierra.
*Todas las imágenes de esta entrada
son propiedad de Emma Lau
Suscribirse a:
Entradas (Atom)