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Estas son sólo notas de olvido, recibos injustificados, cartas de silencio y telegramas melancólicos que una mujer de vena negra escribió.
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miércoles, 20 de junio de 2012

20,000



Hace casi dos años en pleno calor sofocante de un verano en Chihuahua, México, estaba sentada frente al monitor de un hotel de cadena reconocida; extrañaba a alguien porque en ese entonces pensaba en alguien, quería a alguien que solo se consagró como amor platónico y después de eso solo quedó en una bella ilusión que siempre llevaré como recuerdo; pero lo que sucedía en aquel Julio del 2010 era la creación de éste espacio, sugerencia de un buen amigo mío, que después retomé para volverlo algo real, tan real como lo que leen ahora.

En medio del Taedium vitae, en medio de una polémica (para mi vida) relación, y con añadidura de uno que otro suceso transformante decidí crear Alma de Amarilis, Versos y Otros Daguerrotipos, "Alma" es una dualidad a veces, el lado oscuro de la luna, la espina fisiológica de la Rosa Púrpura; aquí planteo y siembro con esta semilla un proceso de muchos años, un proceso que comenzaba a crecer hacia dentro de mí y gracias a este espacio, logra expanderse fuera de mi cuerpo, fuera de mi mente. Y tiene toda la definición de Alma porque sin este principio fundamental en mi vida, no puedo moverme, sin esta parte tan vital me es difícil continuar, si a esto nos referimos la estructura motriz de todo en mi existencia. Ella me da sentido de identidad y no solo eso, un sentido de individualidad, algo que ha forjado mi personalidad y gracias a ello ha sido el brazo más fuerte de mi existencia diaria. Suena complicado o increíble en cierto modo y aunque se ha tambaleado algunas veces con miras hacia su cierre, gracias a ustedes queridos lectores, queridos colegas de letras, mis amigos, ha permanecido constante y esta "Alma" ha podido permanecer de pie junto a ustedes... por eso ¡muchas gracias!. Este blog empezó con una singular historia a la que aún no he dado final y que sigue siendo parte de un borrador, posteriormente las ideas fueron surgiendo y llenando espacios; aunque últimamente este sitio no ha publicado con la regularidad de antes debido a esa austeridad de inspiración, hoy puedo decir que siento recobrar las fuerzas para seguir escribiendo, vuelve a mi la musa y espero seguir trayéndoles algo a reflexionar, a leer.

Publico en razón aparte de su cercana conmemoración de 2 años de haberse creado, para celebrar con ustedes el haber alcanzado las 20,000 vistas, y además celebrar que este mes de Junio ¡rompimos record! al alcanzar las 4,000 vistas este mes, una cantidad triplicada del nivel mensual hasta ahora, y me siento no feliz, no señores y señoritas, me siento existencialmente satisfecha (¿significado de más feliz?) jeje en fin.

Muchas gracias a todos ustedes que han apoyado esté vidrio empañado por la lluvia de ideas, gracias por sus comentarios siempre precisos, siempre necesarios, siempre razonados. Gracias a ustedes que le han dado significado y uso a la serie de poemas y escritos, que han compartido y que han ayudado a fortalecer con el paso del tiempo. Muchas Gracias.





Ahora por ser una celebración, quise agregar la historia detrás de "Amarilis"; sólo brevemente mencioné en la entrada de presentación de este blog mi razón para haber llamado al sitio con su nombre, entonces me pareció interesante mostrarles quien fue esta poeta peruana. 


AMARILIS º~


Amarilis como se le conoce ha representado una figura enigmática y no solo eso, también representativa de etapa clásica y la más notable de la literatura virreinal.  Los datos sobre su vida y su personalidad solo aparecen proporcionados por ella misma en las estrofas octava, novena, décima, undécima y duodécima de la Epístola a Belardo:
  • Sabemos que dos de sus abuelos habían figurado como conquistadores y participaron en la fundación de Huánuco, antiguamente llamada ciudad de León, hoy en día ciudad de la parte nor-central del Perú, y que también actuaron en la captura del rebelde Hernández Girón. 
  • Que ella escribió al escritor español Félix Lope de Vega y Carpio desde Lima, donde probablemente su padres se trasladaron.
  • Sabemos que estos fallecieron cuando nuestra autora y su hermana Isabel (Belisa) eran aún niñas. 
  • Una tía de ellas, se encargó de criarlas.
  • Que no obstante la belleza de Amarilis, ella eligió consagrarse a Dios, en tanto que su hermana contraía matrimonio.
  • Conocemos que cultivaba la poesía y era fiel devota de Santa Dorotea, cuya vida deseaba rimase Lope de Vega. 
Este tipo de información tan escasa dio pie a muchas especulaciones, entre ellas la discusión acerca de su sexo y nombre, Ricardo Palma argumentaba que fuera varón debido que en la colonia el nivel cultural de la mujer era ínfimo, aunque ahora se acepta la feminidad de esta poeta. Su nombre es un misterio que sigue en la duda de muchos, algunos aseveran los siguientes nombres como posibles de Amarilis: María de Alvarado (Menéndez y Pelayo), María de Figueroa (José Toribio Medina), María Tello de Lara y de Arévalo y Espinoza  (Riva Agüero y Luis A. Sánchez). Como podemos observar todos coinciden en el nombre de pila María, esto porque "Amarilis" es un nombre literario equivalente a aquel. En cuanto a su obra, la única conocida es La Epístola a Belardo, una especie de carta lírica dirigida a Lope de Vega (Belardo), donde sabemos proporciona algunos datos autobiográficos, declara su admiración al bardo español y el amor platónico que siente por él, y en la que ruega que escriba sobre la vida de Santa Dorotea.  

Otra de las hipótesis es la de Guillermo Lohmann y Villena sugiere que su nombre real era María de Rojas y Garay (1594-1622). Su padre fue don Diego de Rojas y su madre doña Beatriz de Garay y Salcedo. Se dice que fue pupila seglar del beaterio de las Agustinas Recoletas de Lima, misma donde recibiría una estricta y amplia formación renacentista, ella pasaría a enclaustrarse en 1617 para evitar contraer matrimonio y fallecería en 1622, antes de que llegaran las primeras copias de "La Filomena" a Perú. 

La Epístola está escrita en silvas -Estrofas formadas por una serie indeterminada de versos de 7 y 11 sílabas-. Sus 335 versos están distribuidos en 18 estrofas de 18 versos cada una, más una final que consta de 11 versos. Esta obra sería posteriormente publicada en la obra del autor español, "La Filomena" que incluye también la respuesta de "Belardo" a "Amarilis", inferior en mérito, aseguran algunos, a la de su insigne  y lejana admiradora. 

Aquí les presento la respuesta: 
"Canta Amarilis, y su voz levanta mi alma desde el orbe de la luna las inteligencias, que ninguna la suya imita con dulzura tanta. De su número luego me transplanta a la unidad, que por sí misma es una, y cual si fuera su coro alguna, alaba su grandeza cuando canta.  Apártame del mundo tal distancia, que el pensamiento en su sustancia, pues a contemplación tan alta inclina."

Dentro de las hipótesis, existe esta que llamó mi atención: 
" Por su parte Carlos Milla Bartres, basado en el hallazgo del Archivo Arzobispal de Lima del año 1620, que contiene una autobiografía, paralela al reclamo que realiza; por las coincidencias con el argumento de la “Epístola de Amarilis a Belardo”. Sostiene que Amarilis es doña Gerónima Garay y Muchuy Vda. de don Diego de Acuño, hija del fundador de Huánuco. don Antonio de Garay conquistador de estos reinos y  nieta de Francisco de Garay, Adelantado de la Española, pariente de Cristóbal Colón y Gobernador de Jamaica. Su madre fue la cacica india de la tribu de los Margos doña Luisa Muchuy, ella y su hermano, el Presbítero don Diego de Garay construyeron la Ermita de Nuestra Señora de Guadalupe cuya imágen se conserva hasta ahora en el convento de la lmaculada Concepción. El 18 de septiembre de 1617 el arzobispo limeño Bartolomé Lobo Guerrero dio la licencia para la construcción y al año siguiente dotó y puso capellanía perpetua a favor de doña Gerónima y como retribución ella dotó a la iglesia todas sus haciendas y bienes.

Estando al frente de la Ermita doña Gerónima llegó a Huánuco el Visitador Dr. Fernando de Avendaño quien ordenó que dejara de regentar causándole agravios y vejaciones. En su extensa queja ella dice: (...)  “Soy mujer viuda, honrada, honesta y recogida y que he vivido cuarenta años en clausura” Los argumentos que en ella plantea asocian el nombre de doña Gerónima con la de Amarilis. Antes de morir, el 19 de junio de 1623 hizo su testamento en la que sugirió la fundación de una capellanía para cuyo fin dejó todos sus bienes, nombrando como capellán perpetuo a su hermano Diego de Garay y a la muerte de éste, a su sobrino Amador de Garay. Nombró como sus albaceas a don Diego de Garay , a doña García de Medrano y a don Juan Tello de Sotomayor.

Luego de su muerte, en este lugar se levantó el Convento de la Inmaculada Concepción en el mismo lugar de la Ermita el mismo que fue saneado, como dice Juan Ponce Vidal. «con la venta del censo de la Hacienda de Huancahuasi que pertenecía a Doña Gerónima Garay y Muchuy por 2000 pesos y 100 de renta».

Doña Gerónirna o “Amarilis” se hizo famosa después que su Epístola fuera publicada en la obra “Filomena” de Lope de Vega en 1621. Murió en septiembre del año de 1623. Sus restos fueron inhumados en la Ermita que fundara."

Gracias por haberme leído y por seguirme acompañando a lo largo de este tiempo, muchos saludos y abrazos a todos ustedes, gracias (:


sábado, 5 de mayo de 2012

La historia detrás de la China Poblana



La historia detrás de la China Poblana

Muchos hemos visto estos vestidos más que nada en fechas conmemorativas en México, pero su origen tiene una historia bastante curiosa como que el vestido de China Poblana podría tener origen en una mujer hindú traída por piratas, ¿suena curioso, demasiado extravagante?

La época colonial en México como sabemos dio paso a una de las historias más hermosas, con ese mundo de leyendas que se gestionaba alrededor de esos años, que fue la de la China Poblana, cabe preguntarse ¿por qué China Poblana si el origen habla de una mujer hindú? y es cierto, esta mujer no era ni china ni poblana. Todos conocemos el traje de la China Poblana porque desde luego ha sido una de las figuras populares más pintadas, estampadas y fotografiadas desde la época colonial pero también ha llegado a ser un enjambre de historias, verdades y mentiras que se han convertido en cuentos de lo más bellos y aunque algunos resultan contradictorios, enriquecen nuestra cultura. 

Bonita y bien peinada con sus largas trenzas adornados de listones de colores y ocasionalmente con un sombrero de charro, la China Poblana es un personaje de gran importancia, en la historia del papel que la mujer mexicana jugó en el ámbito político, social, económico y cultural, del siglo XVII a principios del XX, periodos en los que surgió y se popularizó más que nada el personaje. Este personaje tiene su origen en los siglos XVII y XVIII. Durante el periodo colonial era la que se dedicaba al doblado del tabaco. Posteriormente su desempeño no se limitó a las labores domésticas sino que también se involucró en los movimientos armados del siglo XIX y principios del siglo XX alimentando a su acompañante y en ocasiones con arma en mano fungiendo como soldadera y sus carrilleras cruzadas.




Una versión popular de esta historia nos habla sobre una china que arribo a Puebla, Catarina de San Juan, a quien se le atribuye haber traído el atuendo, pero ella no era china ni poblana, ella nació en la India. Cuenta la historia que sus padres la habían bautizado como Mirrah , que significa “amargura”, y se dice que de eso estuvo llena su vida a pesar de que los astros habían anunciado que sería un prodigio en la Tierra. Finalmente esto se haría realidad pues su encanto la llevó a ser el símbolo de un estado de nuestro país, el estado de Puebla quien hoy y en México se conmemora que el 5 de mayo de 1862 el Ejército Mexicano de Oriente, a las órdenes del general Ignacio Zaragoza, derrotó en Puebla a las fuerzas francesas que habían invadido nuestro territorio. Volviendo al tema.

Se cuenta que cuando tenía ocho años, Mirrah fue secuestrada por unos piratas portugueses, sería en Portugal donde cambiarían su nombre a Catarina y posteriormente sería vendida a un comerciante que la trajo a México, por Acapulco; fue después de eso que vivió en Puebla, hasta los 83 años de edad. El biógrafo de Mirrah, de apellido Aguilera, la describe como a una mujer hermosa, virtuosa, inteligente y modesta, además de tradicional ya que siempre conservó su acostumbrado atuendo hindú. Sus costumbres serían copiadas hasta en la vestimenta por las mujeres de esa época, y así Catarina se convertiría en la primera y original china poblana. Ésta es la versión más difundida de la prenda y su origen; los que saben, la catalogan simplemente como leyenda, aunque existen documentos que afirman que el atavío viene de la India. Expertos en trajes típicos afirman que el traje de china poblana es un vestido tradicional tan antiguo como la propia tradición mexicana. La gente alrededor de todo eso claro quiere hacerle cambios al vestido porque se cansan de tener lo mismo por mucho tiempo y en efecto, se han presentado cambios en el atuendo que puso de moda Catalina de San Juan, pero la base sigue siendo la misma, al igual que las dudas sobre su auténtico origen.


Es otra realidad aparentemente más sencilla pero menos romántica y confiable la que explican algunos expertos en Puebla. La profesora María Elena Bolaños de Rivera afirma que: “La simple y desnuda verdad es que el traje de china poblana es resultado de la evolución del atavío autóctono de las mujeres del pueblo. La china de México era un tipo especial de mujer que existió hasta mediados de hace dos siglos, mestiza y generalmente nativa de Puebla. Mujeres bien parecidas, gallardas y muy limpias, coquetas, con su cabellera siempre recogida en trenzas adornadas con listones de vivos colores. La china viene por el trenzado apretado que enmarca su cabeza. Había trajes de china para ocasiones especiales y para las no tan especiales, pero una china es siempre una china, orgullosa de serlo, con fajilla de raso de algodón, con su blusa dorada de puntos de cruz, de colores o de hilos preciosos, con su rebozo siempre cruzado sobre el pecho”. Explicaba María Elena.

El rebozo pertenece a otro encanto de México; pero para que la china fuera china necesitaba un rebozo de "bolita". Los vestidos de china poblana son muchos, han cambiado, pero la esencia se mantiene ya sea producto de la princesa hindú o de las mestizas de los barrios sigue siendo un vestido encantador y mexicano.



Parte más explicada de esta leyenda menciona que a pedido de Diego Carrillo de Mendoza y Pimentel, marqués de Gelves y virrey de Nueva España, un mercader trajo desde Filipinas una jovencita indostana que debía estar al servicio personal del virrey. Esta niña, llamada Mirrah, fue raptada por piratas portugueses y llevada a Cochín, en el sur de la India. En ese sitio, escapó de sus raptores y se refugió en una misión jesuita, donde fue bautizada con el nombre de Catarina de San Juan. Mirrah fue raptada nuevamente por los piratas que la habían sacado de su casa natal, y en Manila la entregaron a quien luego la llevó a la Nueva España. Pero habiendo desembarcado en el puerto de Acapulco, en lugar de entregarla al marqués de Gelves, el mercader la vendió como esclava al comerciante poblano don Miguel de Sosa por diez veces el valor que el virrey había prometido por ella.

Catarina de San Juan, probablemente siguió vistiendo a la manera de su India natal, embozada, con un sarí que le cubría el cuerpo completo. Se supone que esta manera de vestir fue la que dio origen al traje de china, aunque Mirrah probablemente no volvió a vestir con sarí, después de ser capturada por los piratas portugueses, ya que dejó de ser princesa y por ende de vestirse a la usanza de su país, ya que pasó a ser una esclava, siendo su vestimenta sencilla y pobre. Existen muchos más mitos en torno a su vida, y este es uno de ellos.

Unos pocos años después de su llegada, don Miguel de Sosa murió, dejando en su testamento la orden de manumitir a la esclava. Fue recogida en un convento, donde se dice que comenzó a tener visiones de la Virgen María y el Niño Jesús. Catarina de San Juan murió el 5 de enero de 1688 a la edad de ochenta y dos años. En Puebla de los Ángeles se le rendía veneración como santa, hasta que en 1691 la Santa Inquisición debió prohibir las devociones populares. En la actualidad, el Templo de la Compañía, en Puebla, es conocido como La Tumba de la China Poblana, puesto que en su sacristía reposan los restos mortales de Catarina de San Juan. Es así que ella murió con fama de santidad, contemporánea y amiga de Sor María de Jesús Tomellín, el lirio de puebla, como una discípula de la compañía de Jesús, en cuya iglesia reposan sus restos en la ciudad de Puebla.

Grabado del siglo XVII de Catarina de San Juan

La China Poblana se dio a conocer en América a través de la radio. Una de las primeras voces que salieron al aire fue la de Lucha Reyes, quien difundió el atuendo mexicano y además llevó el personaje a Europa. Otro medio que la popularizó fue el cine mexicano, pero en su momento, verlas en vivo significó un impacto para esas sociedades. Junto con la China Poblana no sólo se dio a conocer el baile, también bebidas como el tequila, propio del Bajío, Guanajuato y Michoacán; y guisos como el mole, entre otras ricas comidas típicas.

Según descripciones del siglo XIX, época en que fueron muy populares en varias ciudades del centro y sureste de México; el atuendo de la china estaba compuesto por las siguientes prendas:

  • Una blusón de algodón, con labores de deshilado y bordado de seda y chaquira con motivos geométricos y florales en colores vivos. La camisa era lo suficientemente escotada para dejar ver una parte de su cuello y de su pecho, lo cual no dejaba de escandalizar a las damas de buen tono de la sociedad decimonónica mexicana.
  • Una falda o “Zagalejo” de paño generalmente rojo, llamada castor, que tomó su nombre de la tela con que era hecha. El castor era empleado por las patronas de las casas ricas para la confección de las enaguas de sus criadas indígenas. El castor tenía un recamado de lentejuelas y camarones que formaban dibujos geométricos y florales. Los grupos de danza folclórica han popularizado una versión que lleva bordado en lentejuelas, chaquiras y canutillos, el Escudo Nacional de México.
  • Unos “porabajos”, enagua o refajo de encaje blanco y bordada, con las puntas enchiladas, es decir, con el borde inferior orlado por un encaje de motivos zigzagueantes. Los porabajos de una china poblana asomaban bajo su castor, y debían servir como una especie de trampa de luz para que el cuerpo de la mujer ataviada de china no se adivinara a contraluz.
  • Una banda que servía para sujetar el castor y los porabajos a la cintura de la mujer que lo portaba. La banda podía o no estar trabajada con labores de bordado, o bien, ser tejida en técnica de brocado.
  • Un rebozo, que podía ser de seda cuando más fino o de “bolita”. El rebozo es una prenda muy común en México, aun en la actualidad. Lo usan las mujeres para cubrirse del frío, pero también era empleado para cargar bebés o cualquier otra cosa cuyo tamaño y peso hicieran difícil llevarlo entre las manos. El rebozo de bolita, que era el más comúnmente empleado por las chinas, era tejido con hilos de color azul y blanco, y tuvo como cuna el poblado otomí de Santa María del Río (San Luis Potosí). Mientras las mujeres solteras utilizaban el rebozo en la cabeza, las casadas lo usaban para cargar al niño o los comestibles.
  • En algunas ocasiones, la china solía llevar una mascada de seda que mal le cubría lo que el escote de la camisa dejaba asomar. De estas mascadas, José María Rivera escribió que esas regularmente vienen a casa los domingos para volver los lunes o martes al empeño.
  • Como calzado, Manuel Payno señalaba que a pesar de sus carencias financieras, una china no dejaba de usar zapatos de raso bordados con hilos de seda. Este tipo de calzado aparece en algunos textos mexicanos del siglo XIX como un indicador de que quien los portaba era una mujer alegre. Además, la china complementaba el atuendo con abalorios y joyas que adornaban sus orejas, el descubierto pecho, y las manos. La suela era muy alta hecha de corcho.
A continuación colocaré varias imágenes sobre el maravilloso y enigmático traje de China Poblana.

Blusa de algodón blanco con motivos florales en bordado



Observesé la falda de castor con el Escudo Nacional



Lucha Reyes con traje típico

Catarina de San Juan









domingo, 20 de marzo de 2011

A veces solo hace falta recitarlo...

Nota del autor: Mario, poeta y novelista uruguayo, nacido en 1920 en el Paso de los Toros, célebre que falleció hace poco en Monte Video en el año 2009; Benedetti a quién tengo fortuna hoy de encontrar por casualidad, no físicamente pero si tangencialmente a él a través de un bello poema que me gustaría incluir aquí. Gracias.



NO TE RINDAS...
No te rindas, aún estás a tiempo
De alcanzar y comenzar de nuevo,
Aceptar tus sombras,
Enterrar tus miedos,
Liberar el lastre,
Retomar el vuelo.

No te rindas que la vida es eso,
Continuar el viaje,
Perseguir tus sueños,
Destrabar el tiempo,
Correr los escombros,
Y destapar el cielo.

No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se esconda,
Y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma
Aún hay vida en tus sueños.

Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo
Porque lo has querido y porque te quiero
Porque existe el vino y el amor, es cierto.
Porque no hay heridas que no cure el tiempo.

Abrir las puertas,
Quitar los cerrojos,
Abandonar las murallas que te protegieron,
Vivir la vida y aceptar el reto,
Recuperar la risa,
Ensayar un canto,
Bajar la guardia y extender las manos
Desplegar las alas
E intentar de nuevo,
Celebrar la vida y retomar los cielos.

No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se ponga y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma,
Aún hay vida en tus sueños
Porque cada día es un comienzo nuevo,
Porque esta es la hora y el mejor momento.
Porque no estás solo, porque yo te quiero.

sábado, 30 de octubre de 2010

Sor Juana, Persona viva e inquietante.

~Siglo XVII~
···|El Barroco|···
Sor Juana, El Fénix de México
Palabras clave:
El Barroco
El virreinato
Sainete
Auto Sacramental
Certámen
Cortesana
Tema: Cultura, Vida de la Decima Musa.


ANTECEDENTES Y RESUMEN.-

   º Transcurría plácidamente la vida en la Nueva España del siglo XVII, en que refulgían las cupulas mentales y ocurría el nacimiento de una vertiente, El Barroco, nacido de sus tendencias el Culteranismo y la corriente del Conceptismo matizando la poesía. En aquel tiempo en México existian distintas clases sociales por lo que la poesía era cultivada solo dentro de las personas más acomodadas y por los eclesiásticos en colegios y las universidades, y los poetas según Julio Jimenéz Rueda el poeta era alguien que cantaba ante un grupo de elegidos donde se solemnizaba la fiesta y donde lo premiarían los doctos. El Barroco viene a surgir aquí del Culteranismo homólogamente naciente a su némesis a la tendencia opuesta del Conceptismo, Aquí el Culteranismo consiste en no expresar con naturalidad y sencillez los conceptos, sino falsa y amaneradamente, por medio de voces poco conocidas, con alusiones mitológicas, giros en demasía rebuscados y un estilo violento, obscuro y afectado. Tanta complejidad hacía uso del hipérbaton, sustityendo todo nombre real, por el poético, y aunque esto hacía las lecturas culteranas dificiles no por eso iban a ser incompresibles, en cambio el Conceptismo da más importancia al fondo que a la forma; es donde el concepto busca la correspondencia entre objetos, utilizando en su ingenio la antítesis, paradojas y pensamientos filosóficos, procura la consición expresando la menor cantidad de vocablos posibles en sus ideas. Representantes aquí podríamos mencionar del Culteranismo a Don Luis de Góngora y Argote y del Conceptismo a D. Francisco de Quevedo y Villegas, escuelas florecientes de España. Y aunque estas dos son escuelas contradictorias y totalmente enemigas, hay poetas que se encuentran influidos por ambas tendencias que desde aquel entonces, en conjunto forman el estilo Barroco dentro de la literatura, que viene a dejar su huella en la vía trillada de una grande época de plenitud clásica, inyectando color a los desvaído, dando relieve a la planicie desgastada y rugosa, una brisa refulgente o una brizna fresca a lo tibio, dándonos un paisaje diáfano en el vaho empañador de las voces de aquellos años, lo inesperado en la monotonía.


Pudo llegar a pensarse que le faltaba ideas, inspiración y sentimientos en las obras durante el barroco pero, en realidad no están ausentes sino  expresados en manera diversa, en una especie de nuevo idioma, dandole sabor al sustantivo. ¿Tenía algo que ver con la arquitectura virreinal novohispana?, Sí, estaba este arte arquitectónico decorativo paralelo de nuestro ultrabarroco inconfundiblemente mexicano. Lo hermoso de este choque titanico de culturas durante la centuria es que matizó los frutos poéticos con la savia de arbol de su historia y el aire de los sitios, pinturas de sus costumbres y voces de sus habitantes. La poesía impregnada del sabor y folklore nacional.


Personas inconfundibles e individuales ofrecieron su aportación en letras de este siglo dentro de ellas la exponente de quien hoy trataré el tema; no excluimos tampoco la lenguas aborígenes que no se han acallado durante el segundo siglo del virreinato, tenemos al descendiente del texcocano Alba Ixtlilxóchitl, el tlaxcalteca Manuel Santos Salazar, entre otros que escribieron en náhuatl y tradujeron a esta lengua obras importantes de eminentes  autores españoles.

Sor Juana que viene a ser hija de este siglo, no estaba sola, como dijo una vez Alfonso Méndez Plancarte ¨No es una Décima musa en un desierto, sino una Reina en una Corte lírica que la recibe, merece y realza.¨ 
Ella ocupaba junto a Juan Ruiz de Alarcón y Carlos de Sigüenza y Góngora  un lugar destacado. Es por eso que sus obras vienen a ser un crisol donde vienen a interactuar las influencias sobre la Musa Mexicana, de Góngora y Quevedo, del culterismo y conceptismo respectivamente y tambien viendose las tecnicas de Juan Ruiz Alarcón en algunos de sus sainetes donde hereda como mexicana la sobriedad y discreción, por contrario del churriguresco estilo afrancesado. 

Sor Juana Ínes de la Cruz aparece ante nosotros como figura viva e inquietante, cuya existencia aún se escudriña, se depuran sus textos, se registra la iconografía, se levanta un inventario de su biblioteca, discutida por propios y extraños, cuya actuación de esta ilustre, en torno a su vida, posee páginas por aclarar y que investigadores y estudiosos letrados no han decifrado hasta ahora.



Sor Juana es calificada como un espíritu díficil de comprender y ¡vaya que complicada!, fue mucha mujer, estaba en demasía mujer porque si nos referimos a su estremecedor punto en sus versos de amor, ¿cuántas imaginaciones no se despiertan  al leerle?, y como de ella se sabe tan poco, es imposible prescindir de la imaginación para elaborarnos una pintura de sus letras.

Dentro de la literatura su vida esta dividida en 4 etapas:

La primera es su infancia en el pueblo natal San Miguel Nepantla, Amecameca y sus regiones aledañas, una inteligencia y gusto por las letras precozmente inaudita, loco desordenado y desenfrenado afán por el saber, y una rebeldía autodidacta, naturaleza de toda su vida.

La segunda nos relata un capítulo de su historia en la corte virreinal, suntuosa majestuosidad carácteristica y hasta ahora visible en las construcciones de templos e iglesias de aquel entonces, durante un apogeo del encanto femenino y sabiduría, cerco amoroso - ¿Decepción acaso? - único tributo que no satisfacía la sociedad inmadura para rendir a sus talentos. Época de ilustrada y reconocida despues entre los sabios. Durante su vida como cortesana era dama de compañia.

La tercera nos habla de su refugio en el claustro: aunque el convento de la Jerónimas era una pequeña academia, esta le proporciona algo de soledad y también un indispensable respeto para una doncella negada al matrimonio y negada a ser ¨pared blanca donde todos querían hechar borrón¨.

La cuarta de sus etapas es denominada como ¨una puerta estrecha¨, el sacrificio que la obliga a convertir en limosnas sus cuatro millares de volúmenes, sus instrumentos matemáticos, sus joyas y sus pertenencias; fueron dos sus años de mortificación y ascetismo, durante los cuales se contamina tragicamente por la peste y muere en una de las épocas mas lúgubres de la Nueva España. 

Ofrece esta mujer la biblioteca más grande, siendo la mujer más enamorada del mundo. Demostró la inteligencia de la mujer por igual que la del hombre, para estar al mismo nivel intelectual y profesional que el sexo opuesto, teniendo los mismos derechos que el hombre en la educación y las mismas oportunidades en el plano del desarrollo profesional.


HISTORIA.-

Sor Juana Inés de la Cruz



Juana Inés de Asbaje y Ramírez de Santillana nombre con que se le conoce antes de tomar el hábito, y ahora mejor conocida como Sor Juana Inés de la Cruz, nace en San Miguel Nepantla, México el 12 de noviembre de 1651 de acuerdo con lo que señala una fe de bautismo y muere en la Ciudad de México el 17 de abril de 1695,  fue una religiosa católica, poetisa y dramaturga novohispana del Siglo de Oro español. Cultivó la lírica y el teatro, así como la prosa. Por la importancia de su obra, recibió los sobrenombres de El Fénix de América y La décima Musa.


Fue hija natural de la criolla Isabel Ramírez de Santillana y el vizcaíno Pedro Manuel de Asbaje, siendo pequeña Juana Ínes mostró interes por el conocimiento. Aprendió a leer a los tres años y desde entonces desarrollo un enorme gusto por el estudio, Sor Juana se crió con su abuelo materno Pedro Ramírez, en la cercana hacienda de Panoayan. Ahí pasaba horas enteras devorando y disfrutando de la lectura de los libros de su abuelo, ahí mismo aprendió nahuatl sin que nadie le enseñara, ya que le gustaba mucho platicar con los indígenas.


Siglos más tarde así se expresaría la historiadora Alma Elisa Reyes de Rizzo:


"Sor Juana fue una mujer que durante sus años en el convento se dedicó a escribir, a pesar de que estaba prohibido, como medio de desahogar su interés de cambiar la política que vivía, ya que consideraba injusto el trato que se le daba a los indígenas"


Su genio se manifestó desde temprana edad estudiando apenas las primeras letras en Amecameca, a los siete pedía que la mandaran a estudiar a la Universidad y a los ocho escribió una loa para la fiesta de Corpus.




En 1656, a la muerte de su abuelo, su madre la envió a la capital a vivir a la casa de su hermana, María Ramírez, esposa del acaudalado Juan de Mata, donde Juana estudió latín “en veinte lecciones” :o con el bachiller Martín de Olivas, bastándole solamente esas pocas para dominar esta lengua, cosa que se demuestra en la maestría de varias de sus obras, sobre todo en los villancicos, que contienen versos latinos.


Según ella misma cuenta en su "Carta respuesta a Sor Filotea de la Cruzleía", estudiaba mucho, y era tal su obstinación por aprender que llegó a recurrir al método autocoercitivo de cortarse el cabello para poner como plazo que le volviera a crecer, para haber aprendido ya algo que deseaba. Juana leyó mucho durante toda su vida tanto autores clásicos romanos y griegos como españoles.


En 1664 Juana ingresó a la corte como dama de compañía de la virreina, Leonor María Carreto, marquesa de Mancera, a la que dedicó algunos sonetos con el nombre de Laura. El virrey, admirado de su curiosidad científica y de su sapiencia, hizo reunir a cuarenta letrados de todas facultades para someterla a un examen sin igual del cual, por supuesto, salió triunfante, dejando admirados a los sabios por haber contestado con sabiduría toda pregunta, argumento y réplica que estos le hicieran. XD



Harta de la vida cortesana y sin muchas opciones por delante, decidió entrar a un convento porque, según ella misma dice, “para la total negación que tenía al matrimonio era lo más decente que podía elegir en materia de la seguridad de mi salvación”. Primero entró al convento de San José de las Carmelitas Descalzas en 1667 pero salió de ahí a los tres meses, por la severidad de la regla y el rigor de la orden. Después ingresó a la mucho más flexible orden de las Jerónimas, en el convento de Santa Paula, donde por fin profesó el 24 de febrero de 1669.


En el convento, donde vivió lo que le quedaba de vida, hizo oficios de contadora y archivista pero, más que nada, se dedicó al estudio y a la escritura. Dentro de su celda - que era individual y espaciosa- llegó a poseer más de 4,000 volúmenes, instrumentos musicales, mapas y aparatos de medición y a tener conocimientos profundos en astronomía, matemáticas, lengua, filosofía, mitología, historia, teología, música y pintura, por citar algunas de sus disciplinas favoritas.


Famosa, aun en el claustro, constantemente era llamada para escribir obras por encargo, en 1689 se le encargó hacer el Arco Triunfal a la llegada a la capital de los Marqueses de la Laguna y Condes de Paredes, obra que concluyó con éxito y que tituló Neptuno Alegórico.


Tres años después ganó dos premios en el certamen universitario del Triunfo Parthénico y constantemente se le encargaban villancicos para las festividades religiosas, además de la importante cantidad de sonetos, rondillas, décimas, silvas y liras que constantemente componía.


El primer libro publicado por Sor Juana fue Inundación Castálida, que reunió una buena parte de su obra poética y fue publicada en Madrid, antes que en la Nueva España.


Durante mucho tiempo, Sor Juana no tuvo mayores problemas en su vida conventual hasta que, como lo afirma Octavio Paz, escribió “una carta de más”. Esa misiva se publicó con el largo título de Carta atenagórica de la madre Juana Inés de la Cruz, religiosa profesa de velo y coro en el muy religioso convento de San Jerónimo que imprime y dedica a la misma Sor Philotea de la Cruz, su estudiosa aficionada en el convento de la Santísima Trinidad de la Puebla de los Angeles, y era una crítica a un sermón del jesuita portugués Antonio de Vieyra, muy afamado teólogo de la época.


Esta crítica tuvo nefastas consecuencias aun cuando su publicación corrió a cargo de la citada sor Filotea, que no era otro que el obispo de Puebla, Fernández de Santa Cruz, que, finalmente, termina por reconvenirla y aconsejarle que se dedique a asuntos menos profanos y más santos. Todo el asunto terminó en que Sor Juana fue obligada a deshacerse de su biblioteca, sus instrumentos musicales y matemáticos y obligada a dedicarse exclusivamente al convento.


Sor Juana murió el 17 de abril de 1695 contagiada de la epidemia que azotó al convento de Santa Paula.


Entre su vasta obra poética se destaca el Primero Sueño una silva descriptivo-filosófica de unos mil versos y que continúa la tradición de los sueños de ascensión del alma en busca de la suprema verdad, Dios o el supremo conocimiento.



Las aportaciones de Sor Juana al mundo de la cultura siguen siendo inestimables. Su presencia en el arte parece acrecentarse a medida que se le estudia.


Recordemos que en aquella época, las universidades y los colegios no estaban abiertos a las mujeres; eran los varones quienes recibían y tenían acceso a la educación. Cuando Juana Inés supo que existía la universidad le pidió a su madre que la vistiera de hombre y la enviara a México a estudiar, pero ella no lo aceptó. El arte era considerado apto sólo para los miembros de la corte y de la iglesia, por lo que el único acceso a la cultura para las mujeres, estaba dentro del convento.




Yo le tengo por admirar que se marcaba un límite de tiempo para aprender algo y, si no lo aprendía, se cortaba el pelo. Ella decía que lo cortaba porque el pelo crecía aprisa y ella aprendía despacio. Además pensaba que no era justo que "estuviese vestida de cabellos una cabeza que estaba tan desnuda de noticias". Siempre sobresalió por su precocidad y talento. Las amistades de su familia admiraban su conocimiento y su memoria.


También como en las pruebas con las que Sor Juana aún adolescente, deslumbró con su brillante inteligencia a los cuarenta teólogos, filósofos, matemáticos, historiadores, poetas y humanistas más destacados de su tiempo, quienes a invitación del Marqués de Mancera, la sometieron a extenso interrogatorio que hizo al noble exclamar "que no cabe en humano juicio creer lo que vio". (Jajaja)


Por ser la mujer más destacada de su época se le dio el sobrenombre de "La décima Musa". Como también a pasado a la historia con los significativos nombres con que la crítica la ha bautizado: "Fénix de México" y "La monja Mexicana". La fama del "Fénix de México", no encontró, ni encuentra fronteras, y tres siglos después de su creación, sus poesías siguen siendo recitadas, sus obras teatrales representadas, sus ensayos y cartas, leídos y estudiados. Los versos de amor profano de Sor Juana son de los más suaves y delicados que han salido de pluma de mujer". Su poesía, nacida de una inteligencia preclara y de un corazón profundamente humano, es toda intuición, sinceridad y espontaneidad, revestidos con un ropaje de esplendorosos versos. La obra dramática de Sor Juana va de lo religioso a lo profano. Sus obras más destacables en este género son Amor es más laberinto, Los empeños de una casa y una serie de autos sacramentales diseñados para representarse en la corte.



Nota curiosa:
Puedo añadir que la designación por la que era llamada el Fénix de México era raíz propia de la critica, como menciona Alfonso Méndez Plancarte
¨La preocupación de Sor Juana en El Sueño es su propio pensamiento, la angustia de saberse un ser pensante, traducido al lenguaje de la belleza gongorina. El alma de Sor Juana, libre de su carga corporal en alas del sueño, gana la altura, como la ambiciosa llama ardiente, elevada en la pirámide de su propia mente, más alta que ninguna otra cumbre terrestre.¨ Este sueño, el de una sola noche de laudes sería el drama espiritual que vivió toda su vida.


Avída de saber...
Llega a la cima...
Montaña de Volúmenes que acumula la sabiduría de su tiempo...
Para interrogar la última razón de las cosas...
Ergo esa Inteligencia - cual esfera de cristal - se rompío al contacto con las llamas.


El origen de llamarle a esta monja, la Décima Musa, viene a la comparación que hacen de ella con la Décima musa Safo, de origen griego. (Leasé mas sobre Safo y la obras griegas).


Para dar por finalizado esta cápsula de cultura, empastillamiento de letras notarán los que conocen algo de ella, que su acento personal se centra en los poemas amorosos; donde obtiene una vena de amor auténtico apasionado y lloroso, rendido de abnegación, espinoso de celos, desencantado de su realidad y de sentimientos encontrados, de ahí sus liras que emanan como la sangre de una carótida conflictiva en delirios amorosos. Como producto= la espontaneidad y arte. 


Todos ustedes lectores, exceptuando extranjeros, pero como mexicanos habremos visto su SÁTIRA FILOSÓFICA en los billetes de moneda nacional de 200, pero no pretendo recitarles aquí ¨hombres necios¨
Pero traigo a ustedes uno de mi preferidos:



Sentimientos de Ausente

Amado dueño mío,
Escucha un rato mis cansadas quejas,
Pues del viento las fío,
Que breve las conduzca a tus orejas,
Si no se desvanece el triste acento
Como mis esperanzas en el viento.

Óyeme con los ojos,
Ya que están tan distantes los oídos,
Y de ausentes enojos
En ecos de mi pluma mis gemidos;
Y ya que a ti no llega mi voz ruda,
Óyeme sordo, pues me quejo muda.

Si del campo te agradas,
Goza de sus frescuras venturosas
Sin que aquestas cansadas
Lágrimas te detengan enfadosas;
Que en él verás, si atento te entretienes
Ejemplo de mis males y mis bienes.


Si al arroyo parlero
Ves, galán de las flores en el prado,
Que amante y lisonjero
A cuantas mira intima su cuidado,
En su corriente mi dolor te avisa
Que a costa de mi llanto tiene risa.


Si ves que triste llora
Su esperanza marchita, en ramo verde,
Tórtola gemidora,
En él y en ella mi dolor te acuerde,
Que imitan con verdor y con lamento,
Él mi esperanza y ella mi tormento.


Si la flor delicada,
Si la peña, que altiva no consiente
Del tiempo ser hollada,
Ambas me imitan, aunque variamente,
Ya con fragilidad, ya con dureza,
Mi dicha aquélla y ésta mi firmeza.

Si ves el ciervo herido
Que baja por el monte, acelerado
Buscando dolorido
Alivio del mal en un arroyo helado,
Y sediento al cristal se precipita,
No en el alivio en el dolor me imita,


Si la liebre encogida
Huye medrosa de los galgos fieros,
Y por salvar la vida
No deja estampa de los pies ligeros,
Tal mi esperanza en dudas y recelo,
Se ve acosa de villanos celos.

Si ves el cielo claro,
Tal es la sencillez del alma mía;
Y si, de luz avaro,
De tinieblas emboza el claro día,
es con su oscuridad y su inclemencia,
imagen de mi vida en esta ausencia.

Así que, Fabio amado
Saber puede mis males sin costarte
La noticia cuidado,
Pues puedes de los campos informarte;
Y pues yo a todo mi dolor ajusto,
Saber mi pena sin dejar tu gusto.
Mas ¿cuándo ¡ay gloria mía!
Mereceré gozar tu luz serena?


¿cuándo llegará el día
que pongas dulce fin a tanta pena?
¿cuándo veré tus ojos, dulce encanto,
y de los míos quitarás el llanto?

¿Cuándo tu voz sonora
herirá mis oídos delicada,
y el alma que te adora,
de inundación de gozos anegada,
a recibirte con amante prisa
saldrá a los ojos desatada en risa?


¿Cuándo tu luz hermosa
revestirá de gloria mis sentidos?
¿y cuándo yo dichosa,
mis suspiros daré por bien perdidos,
teniendo en poco el precio de mi llanto?
Que tanto ha de penar quien goza tanto.


¿Cuándo de tu apacible
rostro alegre veré el semblante afable,
y aquel bien indecible
a toda humana pluma inexplicable?
Que mal se ceñirá a lo definido
Lo que no cabe en todo lo sentido.

Ven, pues, mi prenda amada,
Que ya fallece mi cansada vida
De esta ausencia pesada;
Ven, pues, que mientras tarda tu venida,
Aunque me cueste su verdor enojos,
Regaré mi esperanza con mis ojos.
Sor Juana Ínes de la Cruz

Así hasta aquí les traigo esta capsula sobre una de mis mayores inspiraciones, mi musa.
Escribiendo atentamente para ustedes, La Rosa Púrpura.












viernes, 15 de octubre de 2010

El cuervo

Nota del autor: Este es el poema que tiene como autoria un escritor llamado Edgar A. Poe, así como escritor también fue un poeta, crítico y periodista románticista oscuro estadounidense entre sus obras se encuentran Tamerlane and other poems, El cuervo, Ulalume, La caída de la casa Usher, The murders in the rue Morgue, El retrato oval, El escarabajo de oro, El corazon delator y varios cuentos cortos, y poemas que solia publicar en periodicos de Richmond, Filadelfia y Nueva york. Una de sus ultimas aspiraciones era crear un periodico llamado The Stylus, proposito que no alcanzó cumplir. Sus obras transcurrieron dentro del género gotico. Sus cuentos se pueden clasificar como de terror, de intensidad narrativa, metafísicos, analíticos, de anticipación, y retrospección, de paisajes, grotescos y satíricos.

 Edgar Allan Poe



(Boston, 1809 - Baltimore, 1849)
El cuervo




Una vez, al filo de una lúgubre media noche,
mientras débil y cansado, en tristes reflexiones embebido,
inclinado sobre un viejo y raro libro de olvidada ciencia,
cabeceando, casi dormido,
oyóse de súbito un leve golpe,
como si suavemente tocaran,
tocaran a la puerta de mi cuarto.
“Es —dije musitando— un visitante
tocando quedo a la puerta de mi cuarto.
Eso es todo, y nada más.”




¡Ah! aquel lúcido recuerdo
de un gélido diciembre;
espectros de brasas moribundas
reflejadas en el suelo;
angustia del deseo del nuevo día;
en vano encareciendo a mis libros
dieran tregua a mi dolor.
Dolor por la pérdida de Leonora, la única,
virgen radiante, Leonora por los ángeles llamada.
Aquí ya sin nombre, para siempre.




Y el crujir triste, vago, escalofriante
de la seda de las cortinas rojas
llenábame de fantásticos terrores
jamás antes sentidos. Y ahora aquí, en pie,
acallando el latido de mi corazón,
vuelvo a repetir:
“Es un visitante a la puerta de mi cuarto
queriendo entrar. Algún visitante
que a deshora a mi cuarto quiere entrar.
Eso es todo, y nada más.”




Ahora, mi ánimo cobraba bríos,
y ya sin titubeos:
“Señor —dije— o señora, en verdad vuestro perdón
imploro,
mas el caso es que, adormilado
cuando vinisteis a tocar quedamente,
tan quedo vinisteis a llamar,
a llamar a la puerta de mi cuarto,
que apenas pude creer que os oía.”
Y entonces abrí de par en par la puerta:
Oscuridad, y nada más.




Escrutando hondo en aquella negrura
permanecí largo rato, atónito, temeroso,
dudando, soñando sueños que ningún mortal
se haya atrevido jamás a soñar.
Mas en el silencio insondable la quietud callaba,
y la única palabra ahí proferida
era el balbuceo de un nombre: “¿Leonora?”
Lo pronuncié en un susurro, y el eco
lo devolvió en un murmullo: “¡Leonora!”
Apenas esto fue, y nada más.




Vuelto a mi cuarto, mi alma toda,
toda mi alma abrasándose dentro de mí,
no tardé en oír de nuevo tocar con mayor fuerza.
“Ciertamente —me dije—, ciertamente
algo sucede en la reja de mi ventana.
Dejad, pues, que vea lo que sucede allí,
y así penetrar pueda en el misterio.
Dejad que a mi corazón llegue un momento el silencio,
y así penetrar pueda en el misterio.”
¡Es el viento, y nada más!



De un golpe abrí la puerta,
y con suave batir de alas, entró
un majestuoso cuervo
de los santos días idos.
Sin asomos de reverencia,
ni un instante quedo;
y con aires de gran señor o de gran dama
fue a posarse en el busto de Palas,
sobre el dintel de mi puerta.
Posado, inmóvil, y nada más.


Entonces, este pájaro de ébano
cambió mis tristes fantasías en una sonrisa
con el grave y severo decoro
del aspecto de que se revestía.
“Aun con tu cresta cercenada y mocha —le dije—,
no serás un cobarde,
hórrido cuervo vetusto y amenazador.
Evadido de la ribera nocturna.
¡Dime cuál es tu nombre en la ribera de la Noche Plutónica!”
Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”




Cuánto me asombró que pájaro tan desgarbado
pudiera hablar tan claramente;
aunque poco significaba su respuesta.
Poco pertinente era. Pues no podemos
sino concordar en que ningún ser humano
ha sido antes bendecido con la visión de un pájaro
posado sobre el dintel de su puerta,
pájaro o bestia, posado en el busto esculpido
de Palas en el dintel de su puerta
con semejante nombre: “Nunca más.”




Mas el Cuervo, posado solitario en el sereno busto.
las palabras pronunció, como virtiendo
su alma sólo en esas palabras.
Nada más dijo entonces;
no movió ni una pluma.
Y entonces yo me dije, apenas murmurando:
“Otros amigos se han ido antes;
mañana él también me dejará,
como me abandonaron mis esperanzas.”
Y entonces dijo el pájaro: “Nunca más.”




Sobrecogido al romper el silencio
tan idóneas palabras,
“sin duda —pensé—, sin duda lo que dice
es todo lo que sabe, su solo repertorio, aprendido
de un amo infortunado a quien desastre impío
persiguió, acosó sin dar tregua
hasta que su cantinela sólo tuvo un sentido,
hasta que las endechas de su esperanza
llevaron sólo esa carga melancólica
de ‘Nunca, nunca más’.”




Mas el Cuervo arrancó todavía
de mis tristes fantasías una sonrisa;
acerqué un mullido asiento
frente al pájaro, el busto y la puerta;
y entonces, hundiéndome en el terciopelo,
empecé a enlazar una fantasía con otra,
pensando en lo que este ominoso pájaro de antaño,
lo que este torvo, desgarbado, hórrido,
flaco y ominoso pájaro de antaño
quería decir granzando: “Nunca más.”




En esto cavilaba, sentado, sin pronunciar palabra,
frente al ave cuyos ojos, como-tizones encendidos,
quemaban hasta el fondo de mi pecho.
Esto y más, sentado, adivinaba,
con la cabeza reclinada
en el aterciopelado forro del cojín
acariciado por la luz de la lámpara;
en el forro de terciopelo violeta
acariciado por la luz de la lámpara
¡que ella no oprimiría, ¡ay!, nunca más!




Entonces me pareció que el aire
se tornaba más denso, perfumado
por invisible incensario mecido por serafines
cuyas pisadas tintineaban en el piso alfombrado.
“¡Miserable —dije—, tu Dios te ha concedido,
por estos ángeles te ha otorgado una tregua,
tregua de nepente de tus recuerdos de Leonora!
¡Apura, oh, apura este dulce nepente
y olvida a tu ausente Leonora!”
Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”




“¡Profeta!” —exclamé—, ¡cosa diabolica!
¡Profeta, sí, seas pájaro o demonio
enviado por el Tentador, o arrojado
por la tempestad a este refugio desolado e impávido,
a esta desértica tierra encantada,
a este hogar hechizado por el horror!
Profeta, dime, en verdad te lo imploro,
¿hay, dime, hay bálsamo en Galaad?
¡Dime, dime, te imploro!”
Y el cuervo dijo: “Nunca más.”




“¡Profeta! —exclamé—, ¡cosa diabólica!
¡Profeta, sí, seas pájaro o demonio!
¡Por ese cielo que se curva sobre nuestras cabezas,
ese Dios que adoramos tú y yo,
dile a esta alma abrumada de penas si en el remoto Edén
tendrá en sus brazos a una santa doncella
llamada por los ángeles Leonora,
tendrá en sus brazos a una rara y radiante virgen
llamada por los ángeles Leonora!”
Y el cuervo dijo: “Nunca más.”




“¡Sea esa palabra nuestra señal de partida
pájaro o espíritu maligno! —le grité presuntuoso.
¡Vuelve a la tempestad, a la ribera de la Noche Plutónica.
No dejes pluma negra alguna, prenda de la mentira
que profirió tu espíritu!
Deja mi soledad intacta.
Abandona el busto del dintel de mi puerta.
Aparta tu pico de mi corazón
y tu figura del dintel de mi puerta.
Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”




Y el Cuervo nunca emprendió el vuelo.
Aún sigue posado, aún sigue posado
en el pálido busto de Palas.
en el dintel de la puerta de mi cuarto.
Y sus ojos tienen la apariencia
de los de un demonio que está soñando.
Y la luz de la lámpara que sobre él se derrama
tiende en el suelo su sombra. Y mi alma,
del fondo de esa sombra que flota sobre el suelo,
no podrá liberarse. ¡Nunca más!




Nota curiosa: Si el cuervo se posa encima de la puerta de la habitación, ¿qué luz de qué lámpara podía estar tras él, de tal manera que proyectara su sombra en el suelo?

R: La idea era el brazo del candelabro fijado a la pared, mucho más arriba de la puerta y del busto, como a menudo puede verse en los palacios ingleses, e incluso en algunas de las mejores casas de Nueva York por los años 1800, así fue confiado a algunos de los lectores en aquel tiempo q mantenían contacto mediante cartas con el famoso escritor, que en esos tiempos no era aún bien reconocido, y de quíen se desconoce con exactitud las circunstancias de su muerte.



El propósito de traer a ustedes este poema es el de darles una nota curiosa al final de esta, espero la disfruten. Todos los escritos, salvo a que se de otra indicación como esta, son propiedad intelectual del autor y no se permite ninguna modificación o copia sin permiso previo.