Destinatario

Estas son sólo notas de olvido, recibos injustificados, cartas de silencio y telegramas melancólicos que una mujer de vena negra escribió.
Mostrando entradas con la etiqueta Tristezas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Tristezas. Mostrar todas las entradas

sábado, 23 de mayo de 2015

Guerra de hambre


El poema "Cuando los nazis vinieron por los comunistas" fue lo que puso en la inmortalidad a Niemöller hacia 1980 -aunque su nombre no se le recuerde especialmente- dicho poema que Niemöller prefería llamar sermón se ha modificado con el tiempo. Recién me entero sobre la huelga de hambre de nuestro compañero Antonio Muñoz, y pienso este poema y sobre algunas cuestiones que hace un año para mí eran un nuevo concepto y que siguen sin haberse modificado. Lo que pide nuestro compañero no sólo es justo creo que es la opción más lógica, pero ¿por qué no es lógica para todos sus congéneres? ¿por qué no es lógica para la casa de estudios de la UACJ?, ¿por qué no es lógica para su generación, las anteriores, la mía, la nuestra, las venideras? ¿por qué no es nuestro problema? ¿es problema de alguien más? ¿por qué está solo y porque no estamos con él si bien no en físico al menos con todo el espíritu, al menos presionando, al menos moviendo cielo, tierra y mar?  porque sencillamente somos una generación dormida, una generación tan ensimismada que lo que le afecte a nuestro compañero no nos afecta, porque el sistema fue creado por competencias y creemos que lo lógico es ser competente con nosotros mismos, aunque no tengamos nada para competir, sin la integridad, no tenemos nada, los estudios valen poco si nuestra seguridad está vulnerada, sino podemos satisfacer una demanda real con un material fantasma de un gobierno que propugna que hay "salud en las zonas más marginadas las 24 horas".

Dicho poema aunque habla si bien sobre un sentimiento antinazi y ante las tiranías que se imponen, la mayor tiranía de hacernos creer que somos triunfadores por sobrevivir con tan poco en lugar de exigir seguridad.

Versa así.

Cuando los nazis vinieron a llevarse a los comunistas,
guardé silencio,
porque yo no era comunista,
Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,
guardé silencio,
porque yo no era socialdemócrata,
Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,
no protesté,
porque yo no era sindicalista,
Cuando vinieron a llevarse a los judíos,
no protesté,
porque yo no era judío,
Cuando vinieron a buscarme,
no había nadie más que pudiera protestar.
Lo que creemos que no nos afecta a nosotros en este momento, algún día nos afectará.

"Gracias a todos por compartir el video y pasar el mensaje, hoy Antonio Muñoz habla en su tercer día de huelga de hambre. Le realizaron un electrocardiograma y su salud ya se ve afectada por la falta de alimento. Nos comparte tambien las demandas del pliego peritorio, que son garantías básicas que la universidad debería de ofrecer y no tendrían que poner en riesgo la vida sus medicos pasantes... No se trata de dejar a las comunidades sin médicos (esta es una obligación del Estado) ni tampoco se trata solo del compañero, esto va por todos los estudiantes/profesionistas que son obligados a trabajar en condiciones inhumanas! Cuantos dias mas lo vamos a dejar solo?

#porunmedicocientificoporunpasantevital"

Antonio Muñoz

"Si la situación del país no es responsabilidad del la UACJ, de la ciudad o de el Estado, entonces de quién? Quién debe hacer respetar el estado de derecho?, Quién debe garantizar la seguridad? Creo que usted no ha entendido el sentido de una protesta como esta. Tenemos un problema, hemos estirado tanto la liga de la resistencia y tolerancia a la violencia y el abuso que ahora nuestra lógica es: Si abusan de todos tu por qué exiges que no abusen de ti? Trabajar sin insumos ni herramienta o en malas condiciones no te demuestra tu vocación, esa falsa idea nos la han inculcado desde el poder y por lo que se ve mucha gente la ha interiorizado bastante bien. "Sacrifiquese, esfuercese, aguante, resista, eso es lo que lo hace buen ciudadano", ese es el discurso de los que ni se sacrifican, ni se esfuerzan ni tienen que aguantar nada." Angel Estrada"

"Antonio Muñoz es medico practicante de la Universidad Autonoma de Ciudad Juarez, el jueves 22 de mayo por la tarde empezó una huelga de hambre en la rectoria de la UACJ como resultado de no recibir respuesta de la máxima casa de estudios al exponer su problema; el esta haciendo su servicio social en Namiquipa y se ve rebasado por la demanda de los usuarios, trabaja sin descanso. Por esto y por los altos índices de violencia en Chihuahua y la inseguridad en la que se envían a los practicantes de medicina (que son hostigados por el narco, además de las desapariciones y muertes que ya han ocurrido) Toño empezó la huelga. El rector de la UACJ dijo que ese tema no estaba en sus manos... Y si no le corresponde a la misma universidad ver por la seguridad de los estudiantes, a quien le corresponde?

Recordemos que la salud es un derecho humano, responsabilidad del Estado, es este quien debe de tener sus medios para hacer que se cumpla para todos los ciudadanos... no a costa de la integridad y la vida de los practicantes de todas las ciencias biomedicas!"

Antonio Muñoz 2

viernes, 6 de febrero de 2015

12 canciones para mentir


No sé el preciso momento en que comencé a escribirte;
una tarde el cielo crecía inmenso y se aplomaba,
las nubes parecían aluvión de las ropas vencidas,
había un silencio pendenciero en el cuarto.

No sé cuándo te inventé o por qué lo hice,
pensaba en ti y en naranja cortada por navaja sevillana,
pensaba en las cosas tristes que se dicen los amantes en la cama,
pensaba en tu cuerpo yéndose entre nieblas mirlo negro.

En la precisa noche que duermes,
y un sabor consabido a mi garganta fluye por la comisura
mencionando tu nombre como un viejo hechizo,
empiezas a levantarte como estraperlo de mis sábanas.

No tienes voz, no tienes medida,
cuánto eres mi amor que no hablas;
mientras tu recuerdo huye en estampida,
cuánto eres mi amor que no estás y te extraño.

Trasijado, contundido de mis letras y mis besos,
amado pero a lo lejos, escopladura de mi corazón;
Te amo a mnemotecnia y trabalengua,
te amo porque de todas mis cuerdas tu eres mi bordón.

sábado, 31 de agosto de 2013

Saudade


Creí que lo extrañaba demasiado,
estuve buscando silencios prolongados,
atizando circunstancias inexactas,
códigos de barras en los labios,
inefable silencio, dolor a la distancia.

Yo viví por un tiempo imaginando,
mi fe se basaba en la palabra,
la palabra es como tú pero sin llanto,
es como tú cuando me amabas.
Hoy la lluvia es ácida, el polo ha colapsado.

El hotel, la tevé, ¿y tú?;
la guerra es química,
el amor caduca al mes,
la tierra es dura, la cama fría,
el sexo es rápido, y la vida, y la vida.

Pero son años, mi vida son años,
besos que jamás nos damos,
manos que nunca se juraron,
la tempestad disuelta en triptofano,
y mi futuro es sólo un infierno más abajo.

Ahora vuelo como pájarito herido,
crezco más lento, respiro mi corazón acongojado;
las palabras que tenían que decirse
alguna vez, hoy te las vas llevando,
y mis ganas de vivir, es sólo vivir sin ganas.

domingo, 30 de junio de 2013

Traducciones y la oveja


"Se presiona la palanca para la comida",
un marco solitario se alza sobre su cabeza
y su mente asediada por maleza
me recita al alma su olvido de mi vida.

Su nombre se esconde entre mis cuerdas,
pronto su voz se escucha muda a mis oídos,
un diecisiete de junio se acercó hacia Oveja.
Oveja de mis celos, asesina de los mirlos.

Desde ese día borró de mi lista los suspiros,
su voz resonaba encima de cualquier presencia,
¿era esa la Oveja? ¿era ella quitándome el cariño?
¿era ella prometiéndote un buen día con avenencia?

Disculpa mi rudeza, disculpa mis delirios,
pero no puedo si con hábil llaneza capta tu vista,
y yo que no puedo ni debo, pierdo los estribos
pensando que a tu corazón no llegó mi tibieza,
ni a tus labios llegó un "te amo" mío.

Disculpa si esta carta significa un adiós repentino,
disculpa que mi alma sufra de una grave flaqueza,
hace años que sufro de una enfermedad de olvido,
que se llama comúnmente tristeza.

Esta tarde, te vi besarla con avidez y con fuerza,
y te escribe poemas que yo ya no te escribo,
y te dice los buenos días y te ofrece sorpresas,
y yo que mis ojos desvío, siento un dolor cetrino

desgastando las fibras cardíacas que se entregan
al fuego incesante con todos mis sentidos, sentidos
que te dedicaba día con día, hasta este de mi pena,
cada día de mis días, cada uno de mis latidos.

Oye, ella y otras han estado junto a ti,
pero ninguna estuvo como estuve contigo,
y sin embargo mi rostro no existe y acudí
a tus penas, a tu ira, tu odio y a tu auxilio.

Hoy es mi culpa, es la mía porque te dejo,
es la mía porque rindo el brazo y ya no lucho,
porque mi amor es una llama que Oveja sopló,
y que tus promesas apagaron hace mucho.

¿Cómo y cuando verte podría?
si cuando lo requiero te ocupas,
si cuando lo intento, te olvidas,
si cuando te lo pido, no asomas.

Es mi adiós, mi adiós que me duele,
destruiste la fe que yo ya no tenía,
y no tuviste que deshacer, como suelen
las personas, todo aquello que creía.

Todo lo que hago ahora es evitarte
y al mismo tiempo no romper mi promesa,
no quiero verte, no quiero hablarte
pero no puedo alejarme porque mi palabra es esa.



jueves, 20 de junio de 2013

Fortaleza


Cerraron sus cortinas ese tiempo de angustia,
las lágrimas definidas apenas dibujaban un rostro,
no necesitó oírlo, sólo leerlo, y siendo diestro
como era, la palabra más certera fue su molestia.

Pasaron los días, no era mayo, era junio
sobre junio que se suman diluvios y el calor no agrada,
junio que lo último que quería y que pasaba
eran esas palabras de un maldito infortunio.

La esperanza se desvaneció dos décadas atrás,
el frío calaba hasta la médula de huesos que eran tibios
y rondaban en su mente personajes turbios,
y la vida seguía pero sin ella y de espaldas.

La vida seguía y todo mundo creyó que reía,
pero a su alma le sumaban gramos a su tonelada,
y en su cuerpo lívido como pluma su corazón pesaba
como un piedra o como cardo espinoso y furia.

Los meses transcurrieron perdió contacto con todo,
ella vivía alrededor de muchos pero con cuatro muros
que se alzaban sin abrojo y su corazón se hacía duro;
pasó finalmente un año y el dolor ya era hasta cómodo.

Fuerza, decían muchos que tenía, el don de curar
muchos otros proclamaban y le decían al hablar,
pero ella sentía que carecía de fuerza y sólo quería llorar,
sólo quería gritar si era posible antes que volver a amar.

Y gritó, muy fuerte gritó bajo el silencio de su almohada,
apretó los puños, la sangre le subía a la cabeza
y apenas retomaba aire sollozaba desconsolada
sabiendo que de todas formas a pesar de la tristeza,

ella tenía que seguir para pensar que ella vivía,
para pensar que más allá del dolor habría esperanza,
para sostener sobre su corazón roto la promesa
de que no se rendiría sin antes pelear la guerra.

miércoles, 1 de mayo de 2013

Quiero disimular este miedo

Miro hacia mis vidas salvajes, me miran con tristeza
buscando explicación, no podré volver a verlas,
me hicieron ver que me enamoro con tibieza
como cuando las nubes lloran en la nieve perlas.

Casi perderé todas mis ideas y sentidos;
al contacto con el amor existe decepción,
disimularé este miedo de silencio reprimido
esperando que la felicidad haga su aparición.

Conocí un cuarto, el cuarto más frío,
días después había cerca dos cicatrices
y sentí que la vida se iba fluida como río,
haciéndome cara de que no me conoce.

Ese día quise de verdad irme, marcharme;
ya no había colecciones de palabras, de cábalas de mí,
había más despedidas bajo un muro de cartones,
había menos de mí, desde aquel entonces.

Se pudo haber hecho todo a su tiempo,
pudo haber sido después con los brazos abiertos,
pudo haber sido consciente y perfecto,
y ya nada fue de lo que aún espero.

Pasan días y noches en las que me pierdo,
sólo siento que se me clavan sus besos en el cuerpo,
era un amor débil, pequeño, cruel y enfermo;
aún siento que sólo me va pisando el recuerdo.

El tiempo no es doctor, ni es mejor medicina,
el reflejo es una distorsión de todo lo que veo,
ya no quiero despertar, para mí no existen los días,
porque siempre es de noche cuando yo no duermo.

¿Existirá algún día ese futuro pluscuamperfecto,
cerraré los ojos y aún recordaré como era ser de nuevo?
¿Dónde le haré espacio a los sueños que ya no tengo
y a todas las lágrimas calladas que me hacen nudo el cuello?

¿A donde tiraré las heridas y despejaré mis culpas?
¿a donde esconderé los miedos, como negaré esta nostalgia?
¿cómo encontraré un camino lejos de la bruma
que me nubla cualquier buen juicio de esperanza?

Quiero disimular este miedo, que mis penas dejen de ser,
y terminen siendo una tormenta con límite de tiempo,
¿cómo podré con libertad volver a querer
cuando mi corazón solo conoce remordimientos?


domingo, 14 de abril de 2013

Detrás del imperturbable tú


Añadiste a mi vida más dolor de lo debido,
a medias luces pálidas, las tristezas ya no avanzan,
la noche es roja, las facetas misiles y tú lo prohibido,
el invierno sigue haciendo mescolanzas sin parar.

No puedo con aquello que he sentido
cubriendo de desvelos mi cabeza,
a veces me muero más de lo querido
y dejo al mutismo gritar con mi experiencia

Cumbres de oscuridad en mis desvíos,
la sombra de tu sombra se ríe de la ciencia
pasan las noches ¿cuándo acaban mis suspiros?
¿quién me purga de mis dudas y mis penas?

Escucho en tus ojos cerrándose la puerta,
la música me ha contado cuentos más bonitos
pero las cajas de música no susurran al oído
por qué sólo funcionan si les das cuerda.

Así insistió la tristeza que recibo a diario
de los buitres negros que ya no me llorarán,
mañana me habré muerto, me habré ido
sosteniendo entre los labios sueños de celofán.

Dirán en mi entierro que Dios ha fallado
pero que culpa tiene el cielo de decirse perfecto
cuando el pecado de amarte es un gran tormento
y crece como sangre en un infierno acumulado.

Regresé un día a casa, la vida se había marchado,
¿qué hace el tiempo que me quiere sin amor
qué me hace anclar las horas a un rostro salado
y no me perdona bocados de frío con sabor a dolor.

Mira la dulce luna mi gesto herrumbrado,
-¿qué es la noche? -pregunta llena de mar,
- mira luna triste mi sueño desgastado,
la noche es ese silencio que se vuelve brutal.

miércoles, 3 de abril de 2013

Skype diciéndome



Skype diciéndome que “internet” está dormida, primer mensaje de la noche, noche sin ruidos manifestándose como portavoces de los más alejados en portátiles de Perú o Costa Rica, otros no tan lejos defeños y juarenses. Hace falta ser un proverbial desencantado para destazar capa por capa epitelios de razones e intenciones como yo lo hago, o ser yo también para reconocer a un cínico que vive escuchando covers y bandas fumadísimas y fingir que todo lo sabe uno por escucharlos saltándose las bases de todo y estúpido vivir creyendo aún más que todo el que no lo haga es idiota.  El solipsismo modificado de creer que lo que se lee, se escucha, se viste o se ve es lo indicado, es lo único cierto y verdadero, el alpha y el omega –bajo las influencias  más oscuras- y que los que no viven en ello son idiotas y la “cagan” por completo.

Si este texto se publica se encontrarán muchos, ergo algunos me odiarán, pero este saco es uno ya muy pesado para conmigo misma. Esta noche me senté en un restaurante que caminando está a 30 minutos de distancia junto a la nevería que recién ayer visité luego de cruzar variedad de callejones tétricos y lotes baldíos inoportunos; he estado percibiendo el cielo inmenso, proclamador, demasiado aplastante y entre todo eso una inercia y un nerviosismo inexplicable; pasé hace varias horas bajo las sábanas tratando de conciliar un sueño que lleva extraviado tres años, alucinaciones leves y fatídicas de perillas girándose, objetos desfragmentándose, niñas de espaldas y sombras sentadas, además de fosfenos iridiscentes de múltiples colores; como no logré dormir me fui a un lugar más despejado. Irremediablemente me quedo pensando en él y sobrepensando mis acciones, me quedo reflexionando en “Qué ya no quiero nada/ qué llano quiero nada/ qué ella no quiero nada” mientras leo poéticas ambientales para el siglo XXI en una revista tomada del mostrador, en que quiero besarlo y quiero llorarlo también; eso que mi corazón es un gran organizador: organiza funerales para personas con jorobas psíquicas, legrados de mujeres que de tanto odiarme me echan en cara sus celos desde las entrañas y sí, lo exponen –yo no me doy esa importancia para que me odien, porque si tienes enemigos dicen, seguro eres importante-, mi corazón organiza incluso festejos simples y mudos a la felicidad ajena que mira desde su ventana hacia fuera -¿hacia afuera?, organiza guerras profundas, solemnes silencios a cadáveres de guerra, a veces unas ganas de llorar en el momento de un agravio que en la mente se maquina por circunstancias que realmente no eran del tal dañinas pero como todo se sobrecavila, helo ahí, una risa tropezando, un estirar de manos, cerrar los ojos fuertísimo o abrirlos demasiado en su defecto para que el aire seque las lágrimas y voilá: no más lágrimas imaginarias.



Y si indefectiblemente algunos hombres pueden ser muy bobos a veces, esa tara imperdonable, es imposible repetir historias sobre todo las de vivencias personales, y cuando estas son liberadas, se instala la desconfianza del receptor que a partir de ahí todo lo prueba y, razona si lloraste o no al contarlo, si hiciste algo, si giras los ojos a la izquierda o a la derecha –porque las memorias se alojan de un lado y la imaginación del otro-, pero afortunadamente soy buena distrayéndome y lo que hace un minuto era ira, ahora se convirtió en un pensamiento pueril sobre si Stanislaw Lem se parece a Chespirito y a eso le sigue sobre la edad de la concertista de piano que quería ser escritora en la Geografía del Tiempo y finalmente como toda concatenación sin sentido que surge de empezar hablando un tema y llegando a uno diametralmente distinto llegó al movimiento Tue Greenfort, sobre si la industria y la ecología pueden confluir en paz, pero ahí mismo se discute, ¿quién puede decirse ecologista y denunciarse públicamente a través de enormes pancartas viviendo de la comodidad de la urbe?, se dice, y se dice muy bien “No hay naturaleza, hay una compleja pluralidad de seres, de fuerzas en tensión”  y vaya tensión que nos hemos jalado desde que en el siglo pasado seguía existiendo un agujero en el ozono, y hoy a todos se nos olvidó. Seguramente no existen “apps” suficientes para eso. Pero todos ponen su granito de arena al entorno.



Ahorita me siento bien, ¿bien por qué?, por qué hay ánimo para todo… ánimo de pegarse un cañón al músculo sobre el hueso temporal y calibrar si es cierto eso de las heridas en bocajarro y las trayectorias en socavado de cráneo, prestadísima para medir la resistencia de las sogas más gruesas de algún Home depot o de las resistencias físicas de un cuello humano y grácil, más que dispuesta también a dar más que sorbos a la cerveza sobre la vacuidad de mis manos o incluso de ánimos para alucinar destellos, amor y belleza en pastillas rosas. Lo que sea que me saque de esta pesadez pélvica y moral. Ser más como una Reikiavik o un verdadero París, preguntarse por qué aquel joven falso alemán ha abandonado  por completo las obras y la poesía, por qué dejó de hablar de ella como cuando un perro se muere, por qué Mariana y por qué Jimmy,  por qué a estas horas duelen el áspero sonido de las grabaciones de Charles Mingus de unas pesadas líneas de contrabajo, por qué Hard bop o bebop, sugestionarse y seguirse preguntando todo, y claro, caer en el error como todos: preguntarse sin darle a cada pregunta su  respuesta hasta tal ebullición de dudas que amargan y desesperan.



Hasta ahorita de todo esto uno sólo de los pensamientos me inunda, aquella tarde en que me despedía, en que hice la última de las luchas para volver a la controversial rutina y vivir de la estela de su esperanza que de las inhóspitas, severas y deprimentes sorpresas que da la realidad y comprobar en efecto que era una de esas, una inhóspita severa revolcada realidad.

Poco a poco deslizo las páginas, dos hombres quedan en el restaurant, uno de ellos es el camarero que insiste en tomarme la cuenta cuando ni siquiera he ordenado nada más. Me encuentro con un cuestionario LT dirigido a Jamie Stewart, ¿qué le gusta hacer en su tiempo libre? a él preocuparse a mí deprimirme; ¿palabra utilizada con más frecuencia? a él Shhh!, a mí “En fin”; ¿Cuál fue el último libro que le resultó admirable? Sex traffcking Inside the business of modern slavery de Siddharth Kara, a mí Ficciones de Borges (admirable por todas las contemplaciones que me surgieron de él); ¿Película? El luchador de Aronofsky y a mí ninguna últimamente… ya no recuerdo, quizá Veronika decide morir; ¿qué disciplinas artísticas le interesan además de la suya? a él la literatura, yo me inclino por la fotografía o la pintura; ¿Música que lo conmueve? entre 65 y más Bauhaus, The Cure, Johnny Cash, John Coltrane, Diamanda Galas… por mi parte Sharon Van Etten con I cant breathe o One day, a veces Suzanne de Cohen, y otras Fever Ray con When i grow up, siguen las preguntas… la última para evitar cuentos largos, ¿se identifica con algún personaje de la ficción? él apunta Butters de South Park, yo respondo Garfield, sencillamente porque odia los lunes como yo con mi media hora libre del horario de 12 horas, porque ama comer, como yo lo disfruto porque constantemente lo olvido o no tengo tiempo o debe ser rápido para alcanzar a hacer todos los deberes o hasta para no llegar tarde a clases y porque le gusta dormir y yo desearía poder dormir con mayor duración y calidad de sueño, y también porque es el suyo el único sarcasmo que entendía en mi infancia.



Ya es noche, es hora de cerrar y pensar de aquí de regreso a la casa, por qué el ciclista habitual y colega sano Mike Rojas, maestro de unos pequeños acosadores que son sus alumnos; por qué Lalo, el responsable, el verdadero responsable, un loco igual que yo, el acero templado que es él, porque Míkel y sus 600 acertijos resueltos en noches de una hora, por qué Anai y Jair que amables han sido al adoptarme en equipos, por qué de muchas personas y muchas cosas… y siempre la pregunta primordial por qué a mí y a esta situación que ya me orilló a verdaderos abismos insalubres, vacíos y aporías en el mediastino, médulas imaginarias en meollos sin raciocinio, por qué la poesía sólo rompe y no innova, porque Rabih hage, un antivictoriano en Londres y un Kisho Kurokawa metabolista japonés. Por qué no tú y yo, algún día, en algún lugar, con un poco de esperanza sobre la sien. Sencillamente porque no, porque estoy cansada, porque el mundo se apagó al primer atisbo de buenaventuranza, al primer páramo de un poco de civilización en una humanidad tan descabellada, con alguien que parecía predilecto. Es un no, porque ya sólo queda esta carrera y, Aspergillus, Enfisemas en miembros torácicos, Necator americanus, malos intentos de suicidio suturados o lavados, envenenamientos por esposas despechadas, Regina probantissima, enmendaduras de choques, hipoglicemia, canales de sodio y muchas anginas. Por qué ya sólo es la noche, el desperdicio de palabras que es el silencio, la desaparición que sigue siendo un caso abierto de los chanates, la extraña calidez de un olvido progresivo, una tristeza abierta, plena que me va como por antonomasia, algo como epónimo biográfico. Sí esa, a la que estoy acostumbrada que ya no me preocupa regresar de ella; porque esas mañanas en las escaleras de piedra en posgrados se fueron, porque un ingenioso elaborador de cartas se fue, porque el cuervo negro murió, porque sus dedos que antes me sostenían entre vocablos y endecasílabos se suprimieron, porque ya nadie habla, porque se ha ido Sabina y la guitarra y Santiago y yo no iré al cielo escuchando alaridos de gatos e imaginando más mermas existenciales. Esto pasará y por mientras yo seguiré escribiendo, aunque extraño las postales más alegres y menos malhadadas de Remedios.



Mínima lista minimalista:
Si por mí fuera / Si fuera por mí / Si fuera por fuera de mí / 
Si por mí fuera el fuera de mí / Si por mí fuera el dentro de mí.
Daniel González Dueñas.


miércoles, 20 de marzo de 2013

El sonido del exilio


Las vías del ferrocarril lo llevaron escondido,
partido a la mitad, dividido entre si mismo,
más vacío, menos importante que el sonido
de las multitudes en una riña sin dominios.

Tan profundo como el dolor guardado;
vuelan mil agujas atravesando el cielo,
siento las rodillas débiles cayendo al suelo,
espaldas rotas inundan mis caminos.

La vida se lo había llevado callado,
apenas y respiraba ayer en mi oído,
lo sentí tan vivo, tan dentro mío,
y era una valija perdida de naufragios.

Golpeó tan fuerte como pudo,
la pelvis rota, el coito infortuito,
el dolor, las blasfemias, ningún olvido
y cientos de sombras en el armario.

Tomó tan fuerte las decepciones sin hielo,
el vómito le saboreaba la lengua e
hizo cuanto quiso con mi vergüenza,
hasta volverse una especie de penoso retablo.

Anónimo, imputable, mi desquicio,
le he dado mis tristezas y locuras,
odios reservados y cien excusas
y aún la calma foránea no consigo.

Cruzo las manos sobre mi pecho vencido,
cierro mis ojos, yo ya no respiro,
susurro a mi corazón, apaga tus latidos
y escucha el sonido del exilio.


domingo, 17 de marzo de 2013

Maniobras de vigilia


- Los estudios de  Seyle con posterioridad  llevaron a plantear
que el estrés es la respuesta inespecífica a cualquier
demanda a la que sea sometido, es decir que el estrés
puede presentarse cuando se da un beso apasionado. 

Siento que se convirtió en el Burnout de mi vida, un cartógrafo bastante peculiar y ansioso, músico de tiempo completo, amante de medio tiempo y amigo de turno nocturno. Paseño como tal que vive creciendo a velocidad neutrina - qué por eso mismo digo yo, siempre lo sentí más maduro que yo misma a pesar de su joven edad-, era casi tan paseño como el Teniente William Brown McIlvaine III que a sus 24 años de edad pereció una mañana del lunes haciendo maniobras aéreas; pero con ese toque clasista, recto y hasta fidedigno de un mexicano, o mejor dicho un Juarense consciente y preocupado. El también había chocado alguna vez haciendo maniobras pero maniobras de vigilia a medias, sólo que el no pereció, sino al contrario, se le devinieron tantas cosas como estrellarse contra muros de cemento que simplemente ya nunca durmió igual, sus problemas que tal vez había guardado de forma férrea, se habían exteriorizado más que antes.

Hoy escribe por supuesto, tiene empleo aunque sea de la universidad, tiene novia talentosa (una guitarra con la que acompaña sus travesías más oscuras, entornos de sombras, riscos de suicidas, profundidades abisales donde las peores pesadillas siguen dándole ese aspecto desvelado y casi enloquecido), es también un asesino - algo que nadie nunca se imaginó, ni yo misma lo esperé. Una noche de hace unos días se cegó de furia con una noticia que aunque no diga, él quería sentir que lo esperaba y sabía que sucedería algún día; entonces todo ese tiempo fue la larga espera de lo inevitable y también inadmisible, estaba furioso, la sangre le hervía sobre una sien confundida y tan dura como loza, le palpitaban las manos, algo necesitaba para desencadenar una reacción que lo consumía conforme cada minuto pasaba, no sé si la tomó por el brazo o por el cuerpo, pero ahí mismo la arrojó al suelo y la pisoteó como nunca, como eso que tanto tiempo deseó hacer con alguien más y no hizo por caballero; una vez pisoteada la inspeccionó con detenimiento sardónico, frustrado y apesadumbrado al mismo tiempo, la vio, notó su calidad de vieja, de falsa, la tomó esperando encontrar en ella algún fragmento de bondad, de piedad hacia su persona, un aspecto que le dijera que no estaba siendo ruin y ruin no era sino que le remordía sentirse tan mal como para asesinarla así, pero la vio, la vio tan falsa, tan puta o tan traicionera,  que simplemente ya no quiso reconocer nada bien dentro de si mismo y su pasado; yo me encontraba a kilómetros de distancia en un ordenador y estuve ahí cuando sucedió, al igual que la resbalosa, y sé muy bien que al igual que otras se enteraron y por ello sé ciertamente que lo que dije no ayudó en nada; desde hace meses lo que le digo ya no le sirve demasiado porque aunque él lea esto y diga que no es verdad, sabe que es verdad, sabe que ya no puedo darle esa calma completa como antes y sabe también que ya no hago esa diferencia, por eso me he cansado de hacer en él una diferencia. Sin embargo insiste en escucharme porque al menos existe en mí esa parte conciliadora con respecto a situaciones médicas - eso hago o eso intento-. 

Finalmente ese día terminó con ella, y todos esos restos desmembrados los escondió en una bolsa negra que en los albores del día siguiente tiró con suma cautela en un bote de basura frente a su casa, razón por la que llegó tarde a sus clases de la mañana. La sensación no fue liberadora por supuesto pero si algo había logrado en él, es que eso poco que era remordimiento, ira, frustración y desambiguación no lo consumiera por completo. 

Se volverá cínico, sí, desconfiado, seguramente, ¿alguien podrá cambiar eso en él?, no, pero él sabrá por sus propias maneras cambiar ese estilo de vida que lo traerá dando vuelcos entre dudas y resabios profundos. Entre lágrimas de angustia por el futuro.

Un día en tiempos futuros volverá a España encontrando esa parte de la vida que tanto lo maravilló hace años, ese lugar que había sido el tiempo entre nuestro primer avistamiento y el reencuentro unos meses después. Yo creo, espero, estar hurgando seguramente entre les mystères de Saint-Emilion, le vin et son éponyme, et un peu de solitude et les mots plein de dépression. Pero esas son cosas que suelen ser en la vida real sueños proscritos. 

A veces lo veo a través de las fotos, prefiero hacerlo cuando aún no se ha conectado, me da la seguridad de que no sabrá lo que he estado pensando o sintiendo cuando veo al mundo y cuando no me veo a mí; a saber que las personas impactan de tal manera que los cráteres que dejan siempre existirán como piedras de granito sólido que el viento y el fuego jamás podrían deshacer, que ninguna otra dicha nueva podrá sustituir, y que por supuesto aquellos detalles y factores que determinan un cariño sincero jamás podrán demostrarse de la misma forma. Piense lo que piense, reconozca lo que reconozca estas mismas cosas seguirán siendo igual, tal vez ha batallado más en darse cuenta de eso, no es reclamo, es reconocimiento de las facultades del ahora que nunca se han borrado, quemado o suspendido en una destrucción de amnesia negra.

Debería aún así pensar en las muchas cosas que hicieron de su pasado una aventura y una feliz travesía, aunque por ahora sean sólo el espejismo profundo y apócrifo del pasado.

martes, 5 de marzo de 2013

Sosteniendo lo que no se debe


A veces su nombre hace eco a mis notas,
lo visito frecuentemente queriendo saber
si encontró una manera de ser feliz, si todo está bien,
si sigue sonriendo aunque sea a sonrisas cortas,
si sigue amando la música más de lo que le gusta la gente,
si sigue sintiendo un odio por todo aquello en que se convierte;
saber si su realidad se ha instaurado,
si piensa en mí, aunque evidentemente no deba.

A veces me pregunto por frágiles cristales de memoria,
por encuentros fortuitos que en mi imaginación se pervierten
en recovecos de mis sentidos de angustia y de congoja,
y aún me pregunto hacia donde todo esto trasciende. 
No le encuentro sentido a las sombras de mi cuarto,
ni a los fosfenos iridiscentes de las figuras que se impactan,
de las sensaciones rugosas de mi frente o rigurosas de mi mente,
no tienen sentido alguno mis cicatrices ni su historia.

Pero constantemente me pregunto sobre mi suerte,
y veo con tristeza cuando Helios desciende,
cuando Selene mira con extrañeza mi mundo,
cuando llueve, y camino como si te buscara
sabiendo de antemano que nunca más estarás,
¿quién le da felicidad a algo que constantemente se muere?
¿quién dice que se suplantan las ideas y se sanan las heridas?
¿quién dice que lo sucedido ayer no sucederá al día siguiente?

A veces me lo cuestiono con demasiada insistencia,
vivo de lo que impacta, de lo que quiebra, de lo que duele,
y malamente, malsanamente insisto en remedios
para una fiebre que ya había culminado, que ya había herido,
que ya había marcado, tirado un mensaje a buzón y dicho
que la vida es sólo ese incierto paso siguiente.
Qué la vida es un pedazo de canción mal dicho
que se corregía con la nota subsecuente.

Así es como me haces vivir, así es como yo quiero seguir,
saber que estás por allá sobre tus bases secretas y viejos misterios,
sobre el olvido permanente y las venas rotas que no lloran al verte,
sobre las golondrinas muertas, sobre techos cáusticos y calles inertes,
en las luces encendidas del ciclo de una noche que tengo presente,
en faetón incendiando la tierra, en distancias largas, en cartas que hieren;
observo las sombras de las personas, sus sonrisas y pienso
en el granel de todas las cosas que escapan por tenerte en mente. 
 *

jueves, 28 de febrero de 2013

El olvido te aguarda



Star oh star you shine so bright
Won't you grant me one small wish tonight
That I wont die on this destructive path of mine
-Never shout never


Le envié una carta a mis viejos pecados,
un beso doloroso le dice a mi vida adiós,
el recuerdo de la persona que amo
perece en las cosas con epónimos de amor.

Envié una mentira hacia el cielo
y el cielo nunca me dijo cuando llorar,
no me dijo que fue la fe, que fue entrar
en tu vida y salir de ahí como llegué.

La noche ya ha oscurecido, se ha quebrado,
los minutos se amalgaman, ninguno respondió;
y las memorias se pierden sin el alumbrado
de aquella esperanza que algún día albergué.

El olvido me aguarda bajo ansiedades y desvelos,
la soledad parece ser un íntimo amigo fiel,
es sólo el olvido que cobra con gran fuerza
sobre huesos quebradizos una pena desde ayer.

¿Por que tu vida me dice adiós tan pronto,
qué le ocurre que quiere correr ligero,
por qué quiere hacer del inicial allegro
la sonata más triste que en el oído un día murió?

Deja "Dicen las noches que te extraño"
Pierde "Qué mis labios te besaron sin recelo"
No desperdicies conmigo la dicha imposible,
porque sigues siendo el imposible que quiero...

sábado, 5 de enero de 2013

Yo no sé querer


La sinfonía se escribe a las tres de la mañana,
mis cariños son un veneno en sereno
que emana la vida el desgraciado recuerdo
y la cicatriz fina que se abre en la madrugada.

Es esa mi voz que tiene todo para morirse,
desvanecerse con la suciedad de las ventanas,
con los amores de tabaco y de cóctel
que jamas se redimen y siempre se delatan.

Es ese mi cariño que no existe ni dentro mío,
que se esfuma cuando parece pertenecer
al corazón de alguien con un gran querer
pero que jamás podrá tolerar mis desvíos.

Porque estoy chueca, torcida, arruinada e inverosímil,
porque saben a podredumbre mis palabras
y la armonía es la mejor ilusión de mis mañanas
pero la ira está carcomiéndome, me carcome y no puedo.

Yo no sé querer por bien ni por mal,
no sé querer de mis experiencias
ni de mi propia felicidad,
sólo sé querer  en la medida que no sufra de más...
¿Así me querrás?  

martes, 25 de diciembre de 2012

No son cuentos de rosas


Voy a empezar a hablarte de mi vida;
no es un cuento de hadas, no hay amistades enemigas,
no existe lealtad ni aprendizaje, esta es la vía
donde las cicatrices también son heridas.

¿A quién pretendo mentir con mi dicha?
¿A quién intento engañar con tanta alevosía?
No soy quien sonríe, no soy quien lee todos los días,
no respiro, no aprieto los puños expulsando la ira.

Soy sólo yo y mi debilidad concisa,
soy sólo yo y cuarenta y seis cicatrices,
soy sólo yo en la malsana avenida
de juego y alcohol sin directrices.

No voy a cambiar nada en tu vida,
no sustituiré cien años de batallas, 
no soy la bandera ni el vestigio de alegría,
soy terreno hostil y frío sin sonrisas.

No puedo convertir el agua en vino,
ni despejar los cielos a parteaguas,
no hay crisol ni arista en mi cuerpo,
soy sólo una persona que carece de armas.

Pero puedo destruir con mis palabras,
son de filo la finura de mis dedos;
mi corazón es un bufón con máscaras
y mis labios un venenoso anzuelo.

Esta es mi última advertencia,
ya no quiero repetirlo de nuevo,
vive una vida plena con esperanza
y conviérteme en un olvidado recuerdo.

lunes, 17 de diciembre de 2012

No existo


Por un momento creemos que somos parte de algo,
que nuestros actos, nuestras coexistencias serán recordadas,
que alguien guarda memoria de nosotros, que existe arraigo
en esta tierra que sigue siendo una madre enajenada.

Pensamos que esa milla recorrida fue sólo por nosotros,
que nuestras palabras en alguien se quedaron,
que rompimos miles de cosas como si tuvieran valor
y que todas ellas sólo eran existencia en pedazos.

Solemos imaginar espacios cerrados y miradas abiertas,
caminos alados y escaleras al cielo sin vuelta,
que nuestras fotografías son instantes eternos
y que los huesos que se rompen se regeneran.

Pero somos un instante que nadie recuerda,
un mueble roto, la cuenta bancaria de un occiso,
tierra, gusanos, suciedad, dolor, llanto y encomienda;
un infierno en un grandísimo pueblo chico.

Nadie pisó nuestra carretera, ni respiró nuestro vaho,
nadie nos guardó bajo la almohada, la felicidad se ha acabado,
¿quien guarda viejas cartas cuando el e-mail se ha inventado?,
¿quien guarda las palabras y pretende entenderlas con un diccionario?

¿Quien entiende razones en un mundo hecho por y para locos?,
¿Quien cuenta las vueltas al parque y las tomadas de mano?,
¿Quien nos recordara cuando todo el mundo se haya acabado?
Nadie, ni el cielo, ni la tierra, ni el infierno, ni tú, ni yo, ni el tiempo.

Porque nadie lloró nuestra lluvia, ni entendió nuestro silencio,
porque nadie comprende que nada es aprueba de un entierro,
porque no existe lugar que diga que estuvimos ahí,
ni existe palabra, dicha, mariposa o cielo que diga que yo existo.
Y es porque no existo.



martes, 11 de diciembre de 2012

Remordimientos


La sarna se me ha expandido a todo el cuerpo,
carboniza las buenas sonrisas en bostezos,
resbala con las buenas venturas en lento 
recuerdo de las cosas, es un deceso. 

Se me tiñen de frío los delgados dedos,
se oscurecen las pupilas y enardecen en recelo,
excesivo es el imperio de lo imperdonable,
desastrosa es la comunidad del invierno.

El aire se torna agrío en mis pulmones,
se sofoca de un humo sin salida,
se retuercen de lágrimas las hojas,
y afuera los nubarrones hacen su entierro.

Me perdí de las buenas alegrías a destiempo,
dejé de vivir antes de siquiera hacerlo,
descumplo todos los años como siempre 
y me parece invencible el remordimiento.

¿Dónde se han ido los buenos sueños,
en dónde quedó el descanso eterno?
¿A dónde se remiten los miedos?
¿Qué infusión quita los remordimientos?


Hay un hombre en el desierto



Los funerales siempre son una paradoja del tiempo. El tiempo vuela demasiado rápido pero un instante siempre se impregna en cada segundo que pasa. Se desplaza lento primero invadiendo un minuto y después el siguiente. Es lo mismo que sucede cuando se agoniza en un desierto, que importa la noción de una hora si todo será calor o todo será frío, será día o noche y apenas un amanecer o un atardecer se desvanecen en la alucinación de las buenas cosas. 


Cada signo de armonía se despedaza por el siguiente minuto de silencio, cada sueño con él se va miga a miga, grano a grano en este enorme reloj que es el mundo. ¿Por qué todo son horas y horas?, ¿por qué no existes en mi vida?

Sus manos apenas grandes apenas cálidas parecen fósiles de hace miles de años y siguen tan presentes como un recuerdo remoto que se teletransporta con todo y artificios de veneno y de alegría. 

Conocí un hombre que ha vagado cien años en el desierto, un desierto que tan bien como yo lo conozco apenas me he atrevido a pisar. No sé andar sola en la arena, me hundo fácilmente y por más que lucho por deshacerme de las toneladas de tierra que se filtran por mis venas simplemente no puedo. Él en cambio ha vivido a espaldas de casas de acero, bajo la sombra de las tristezas humanas, bajo la crueldad de una lluvia de desesperanza y con ello logró pisar firmemente la arena. No sé como le habrá hecho, tal vez simplemente depende de lo que cada persona es capaz de catabolizar a su favor. 

Pero yo no catalizo, yo anabolizo y todo se me junta y termina por desperdiciarse a las cuatro de la madrugada en interminables cuestionamientos sobre la verdad y las múltiples catarsis de lo que creo entender y finalmente no entiendo . Él empezó su camino muy joven, tan joven que a pesar de todas las soledades y de su matrimonio, a pesar de sus hijos, de sus nietos y esa rodilla rota que lleva tiempo intentando sanarse, ya no es posible identificar si ha bebido a no; la voz se le quedó ronca, hueca, seca y las palabras atropelladamente arrastradas que cada vez que me es posible llamarlo sean las diez de la mañana o las doce de la noche habla siempre igual, como si hubiese bebido.

He empezado  creer que bebió tanto pero tanto que con el tiempo esa se volvió su costumbre. Hay un hombre en el desierto, allá afuera tan sólo como yo. Tan triste, tan atropellado por el tiempo que no puede asirse a nada más. Ni la felicidad se aferra, ni la alegría se queda impregnada como colonia de buena marca. Nada se queda. Simplemente se va, y como él siempre se va nunca se hunde, pero yo... yo que sólo me quedo, no encuentro manera de arrastrarme fuera del mar de arena que es la soledad.

jueves, 15 de noviembre de 2012

Bandera de Rendición


Ven, derrótame a diestra y siniestra,
quiébrame los huesos,
explótame las venas.
Dame un día de gloria
luego estrella mi avión,
conviérteme en oro
y luego oxidáme en nada.
Hazme sentir inmortal
y después mátame.
Ilusióname día con día,
haz que eleve la bandera de rendición
y finalmente,
cuando todo parezca nuevo,
perpetuo, fácil, reconciliable,
cuando parezca sublime,
etéreo, alcanforado
y nebuloso...
destrúyeme. 

martes, 13 de noviembre de 2012

Dubitativo



Odio la gente dubitativa,
La que ofrece viajes sin fecha,
La que está segura de lo que piensa,
La que no lo está,
Me pesa la consciencia de las personas
y más aquellos que no la tienen.
Me escandalizan las mujeres,
las señoras y las jóvenes pero
me maravillan las niñas hábiles
de inteligencia con gracia.
Me escandalizan las madres, sobre todo
las que dicen que la amistad no existe,
me molestan los hombres de toda clase
los altos, los bajos, los ricos, los pobres,
los inteligentes y los obtusos, 
los que tiene galanura y los que no les llueve.
Me agradan los hermanos que son hermanos
y los amigos que son hermanos pero
no los hermanos de religión
porque entre aquellos he encontrado espinas
de fe ciega y no de fe real.
Odio los días con viento, las noches de verano,
la soledad en invierno y en matemáticas los quebrados. 
No me satisface esperar, ni quedarme y
en ocasiones tampoco continuar e irme.
Odio los hombres que dudan
pero odiaría más a alguien seguro
sin promesa segura de futuro. 

domingo, 4 de noviembre de 2012

Se que no he estado



Amor sé que no he cruzado el umbral de tu corazón,
sé que todo tragaluz de tus vivencias se desvaneció,
entiendo que mis ojos jamás te conocieron
y que mis labios se han envuelto un abismo sin razón,
cada día que empieza resisto el picaporte del recuerdo,
cada vez que sale el sol, busco el valor para seguir,
cruzo los umbrales de una niebla condensada,
la humedad se hace presente en las pupilas,
la noche es más oscura de lo normal,
los días son más cortos sin motivo,
algo en mí te ha convertido en pesadilla,
algo en ti ya no me deja soñarte,
mi corazón se detiene lentamente a cada minuto,
latir no parece importante, respirar parece innecesario,
¿es ese el efecto de una intoxicación, 
es este el medicamento que me dará salvación?
Es esta la vida que desee bajo nubes amarillas,
es este el sopor de una droga de remordimientos,
eres tú una sombra en la letanía del recuerdo.
No quiero los cielos mientras la vida sin ti
se esté convirtiendo en un infierno.