Destinatario

Estas son sólo notas de olvido, recibos injustificados, cartas de silencio y telegramas melancólicos que una mujer de vena negra escribió.

domingo, 28 de noviembre de 2010

Un poema para despedir el primero de tantos




Empezábamos siempre con Fisiología,
Con nuestra profesora y su vena facial,
Con sus ademanes y gestos la nutrióloga,
Nos hacia fácil aprender sin batallar.


Pregunto entonces ¿qué llevamos aprendido ahora?,
¿Te acuerdas de alguna ley del gas,
Te acuerdas de la presión osmótica?
Yo no recuerdo nada de nervios para atrás.


Ella era Norma Reynoso,
Si, la de presentaciones en power point
¿Las habrá subido todas de un jalón?
Yo creo que no.


Viene a mi mente la vida en laboratorios,
Desde la difusión, los instrumentos todo,
Hasta la disección de los pobres conejos,
Mas que bello resulto el potencial de acción.


Desde la solución en agar naranja y verde,
Hasta la potenciometría y las medidas en concentración,
Pero yo digo ¡¿cuál concentración?! ¡Mas la suerte!
De que no preguntara Rosales ni preguntara la doctora Portillo.

Y pienso en los aquellos exámenes singulares
Con la desagradable confusión múltiple,
¿Era A o B o ninguna de las anteriores?
La B – A, método excluyente de las razones,
Sacar una moneda al aire y adivinar al azar.


Pero eso sí, Histología nos ajusticiaba,
Porque para saber de nanómetros y medidas,
Se nos olvidaba el diámetro o las micras
De los componentes del plasmalema celular.


Geneser debería ser incinerado vivo,
Por traernos un libro confuso y remilgos
De un profesor que nos preguntaba a capricho
Si estudiamos, cuánto tiempo y si leímos.


Con sus tablas estadísticas y sus promedios,
La postura recta de un medico naval,
Con sus bolsas bajo sus cansados ojos rojos
Exigiéndonos dormir tres horas, no más.


Entonces aquí tenemos a Urrutia,
Que me recuerda al cadete Juan Escutia,
Con su intransigente postura militar,
Y ese interés inherente en la política.

No me quejo mucho de él francamente,
Sus consejos fueron buenos,
Hablan de la realidad directamente
De aquello en lo que nos convertiremos.


El laboratorio de Histo fue una fascinación,
Observando laminillas de Tejido Conectivo,
Timo o células caliciformes del tracto respiratorio,
Todo era bello, desde glándulas de tipo mixto
Hasta las tubulares y los acinos.


Interesante las células de Purkinje,
La sangre y los fagocitos profesionales,
Las CDK, las integrinas y las transportadoras,
Las dendríticas, fibroblastos y las hormonas.


Por eso felicito al profe Herrera,
Bueno explicando lo que nos da guerra,
Más simple que ver lo que exponían,
Mejor que aquellos que leían.


Entonces llega la hora libre,
Correr a la biblioteca a sacar copias,
A estudiar, sacar libros de anaqueles
Y dormir en cubículos sobre la alfombra.

¡Victoria si encontraste Ham,
Si encontraste a Latarjet o Geneser,
Que escasean los libros por doquier,
En especial si los esconden y no los suelen dejar.


Así somos aquí los médicos, aquellos de blanco
Los del uniforme de Leucocitos,
Pero les confieso solo somos medicoblastos
En formación para ser medicocitos.


Médicos no se quieran creer Dioses,
Porque somos las manos de Dios en la tierra,
Si contra la muerte queremos correr veloces,
Te recomiendo estudio, y lectura siquiera.


Entonces llegan las Once,
Lunes, martes y miércoles
Teniendo clase con Borrego Ponce,
Esa era la Biomuerte.


No hace falta decir más,
Un hombre canoso y aburrido;
Los debates eran lo más divertido,
Exasperante era verlos pelear,
Entre ingenieros químico-biólogos
Y nosotros los médicos.
Era sobra decir quiénes éramos más.


Pero eso si laboratorio en Facebook
Más que en Excel haciendo graficas por computadora,
Más que enviando trabajos y tareas,
Con esas formulas de probabilidad y la sumatoria.

¿Qué es la Bioestadística?
Una vez que llegaron a preguntar,
Es simple, 1 + 1, no hace falta aclarar.


Que coraje que la clase demorara en acabar,
Porque era salir corriendo de B a S
O salirse y ver al profe rechistar
Solo porque nadie asistía a su clase.

Pero la culpa es de Gabino
¿Qué no entiende lo que es un retardo el muy divino?
Entre educadores y alumnos,
Exponer con él era un recurso fortuito,
De que estuviera de buenas o malhumorado.


¿Cómo adivinar de quién sería el acetato,
Si de Latarjet, Netter o Quiroz?
Era ir a la biblioteca y buscar en un rato,
Los libros que han dejado regados por todos lados.


Gabino fascinado de la vida,
Cuando nos dice ¨me encanta¨,
Levanta una ceja y nos mira
Con el chiste en la garganta.


Si se frustra, nos abandona,
Y no le pidas perdón, que él no perdona
Nuestra bendita ignorancia

Y la flojera de sobra.

Así nosotros consultamos
A Quiroz, Yokoshi y Netter,
Y a nuestra inteligencia insultamos.
¿Cuándo 1+1 se nos da entender,
De que el resultado es lo que imaginamos?


Cambiamos el sujeto anatomico,
Quitándole y poniéndole músculos,
Aprendiendo mnemotecnias muy astutos
E investigando con carácter metódico.


Esa es anatomía de una a tres,
Donde nuestro rancho crece en estrés,
No, el Farm de Facebook, como crees,
Cuando en receso buscamos al de los dulces,


Para que con Glucosa despierten las neuronas,
Si esas dos neuronas que ponemos a twitear,
Pero pobre de nosotros si alguien cae en la modorra,
Que lo sacaba y muy molesto regañaba
Que nuestra falta de entusiasmo y visión eran una deshonra.


¡Ah que bella la clase en el anfiteatro!
La clase de disección que con Elsa era un cielo,
Teníamos un cuerpo disecado muy bueno,
Con el triangulo de Petit, la cisterna de Pequet,
Y un no sé qué, que nombraba Arancio o Tebesio.


Recordemos a Morgagni, los trigéminos y el omohioideo,
Los músculos curiosos del cuello,
El famoso esternocleidomastoideo,
Y la razón de porque se llaman escalenos.


No olvidemos la pata de ganso o el pes anserinus,
El nervio más grande, el nervio exterminador de Arnold,
Qué curioso es el Sartorio o Costurero,
Qué ironía encontrar músculos custodes virginatitis.

Bello el corazón y su marcapasos,
Puntos negruzcos que cubrían los pulmones,
Parecían de juguete los riñones
Y de mentira la piamadre o el aracnoides.


Bravo por todos nosotros por nuestra pericia,
Haber transcurrido el primer semestre de medicina,
Ninguno tuvo miedo de ver tendido a un muerto,
Tendido en la tina con el líquido sacalagrimas de Formol.

Recuerdo mi primer día ahí, recuerdo el hambre que daba el platisma,
Un penetrante olor a Formaldehido, un estuche de disección, la bata,
Que delicia será para nosotros el día que nos digan médicos.


Así despido este semestre con una anastomosis de recuerdos,
Retengamos más que en una aponeurosis estos conocimientos,
Y más que nada agradecer estas desveladas que he compartido con ustedes compañeros,
Un caluroso saludo al que se atreve a seguir estudiando para medico.



sábado, 27 de noviembre de 2010

Sobre lo sensual



Como tecla de piano tocas cada fina cuerda,
Cada musculo se contrae y se estremece
Dentro de la segura confianza plena
Y dentro de unos minutos todo acontece.


Así como se desliza un lento beso por el aire
Hasta que se posa en mis distraídos labios,
Y los recibo con caluroso donaire
El triunfo de las cosas y de lo espontáneo.


Entonces me callo y sonrío
Al no saber que decirte
Sin embargo al acomedirte
A descubrir este encanto,


Que nos tiene tranquilos para querernos
Y tontos para seguir apresurándonos
Pero ya vivimos y bebimos de la vida tanto
Que al final nos sobra besarnos.


Y como ocurre todo hecho surge del que no me incomoda
Que me estés viendo o estés sobre mí ahora,
Porque contigo no hay pena no hay deshonra
Solo el momento de querernos sin demora.


Por eso accedo a que me duela y luego ría loca
Abrazados muy juntos y suaves de boca
Continuamos y descubrimos sensaciones
Y Dios nos alienta desde el cielo con canciones.


No tengamos cuidado en querernos demasiado
Porque de ser posible querernos más podemos,
Caminemos, juguemos a estimular en nosotros un rato
Un deseo locuaz, una sonrisa o de felicidad un llanto.


Que tal vez los días no puedan volver
A ser un deseo loco de amor,
No estamos solos, si hemos de reconocer
Que parte de ti nace de mí en un candor.


Respiremos lento, muy lento un momento,
Háblame de detalles de tus viajes
Mueve en mí conocerte a fondo
A pensarte a quererte más de lo que crees.


Cada día viene con nosotros un empezar
Y corrimos esta vez sin tropezar
Porque hay más de ti en lo que veo en tus ojos,
Y más de mí en lo que ves de los míos.

No hace falta decir más de lo que hay
Lo que ves es lo que soy nada más,
Algo de pasado, un caudal de lágrimas,
Algunos granos de la playa de mis risas
Y otros quebrantos.


Así como le has hecho así tocas mi piel
Y me lleno de la sensación ¡Qué bello momento!
Y corremos a sentirnos bien los dos
Terminando en un solo magnifico placer.


Así como se desliza la tela
De temor insensato
Me descubro directa honesta
Haciendo un nuevo relato.


Y si me ves y me sientes,
Me deleito al tiempo
Y te enloqueces bolero
Perdiendo hasta las sienes.

¿Quién diría que estaríamos juntos
Revolviéndonos el cabello
Corriendo veloces y perfectos
A sellarnos en besos.

Por eso de tus hermosos ojos,
De tus sinceros gestos,
Encuentro en tus dedos
Y las caricias de tus manos
Algo sobre lo sensual.

 

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Un corto poema de recuerdos


Dolor a herida,
Amor a beso;
Te has alejado de tu hogar
Y al partir se te ve llorar.


Cuando el jilguero no pueda cantar,
Cuando ya no se pueda rezar
Poeta no te vayas a mortificar
Solo no mires atrás.


Todo pasa y todo queda
Y lo tuyo es pasar,
Viajar haciendo camino
Sin mal agradecer el destino.


Nunca consigues la gloria
Pero si dejas en todas memorias;
Amas como si solo hubiese un día para amar
Pero escribes, decides y nada compromete tu pensar.

Quedan olores a humedad
Tus fantasmas obligan a mi soledad,
Y me aterra ver tu silueta
Sabiendo que existió una promesa de nunca regresar.

Nadie sabe si un día volverás,
Nadie piensa en el que dirás,
Pero duele la respuesta de un jamás,
No eres perfecto pero con tu manera de ser te acercas.


Ojala Felicidad haga para ti el tiempo compartido,
No te rindas, jamás te ajustes al vacio,
Busca quien contigo mantenga pasión
Nunca se canse por una sola discusión.

Refléjate en tus sueños y esquemas
Pero no te dejes vencer por las penas.


Como cuando los niños sonríen
Durante los caminos gentiles
Y nuestra edad añora los días felices
Lamentándonos de tiempos febriles.


Romántico empedernido
¿Qué el destino no te ha advertido?
Que no puedes dar tanto de ti,
Conserva algo para un futuro ¨sí¨


Te gusta verlas peinarse,
Arregladas, emocionadas han de pintarse
Y todas ellas son tus poemas e historias,
Tus gratas e ingratas experiencias.


No veas atrás, si sabes lo que es
Una senda que no ha de volver
A pisarse jamás.

El valemadrista



Ahora se nublan los cielos,
Se apagan las luces del día
Con la penetrante herida que cruza los suelos
En cada piso de tu melancolía.

No pienses en decirme adiós,
Ya que es fácil olvidar y dejar ir,
Pero lo difícil es lidiar y no perder los
Escasos momentos que hoy están por morir.

Te escribo esto para que sepas;
Y espero llegue a ti, no la devuelvas,
Quédate con ella porque no quiero que desaparezcas
Entre ira, entre celos, entre problemas.


Tu él de mirada ardida en fuego de llama roja,
No te pido algo que no quieras, pero no flaquees,
No te dejes caer que contigo caigo coja
Sin mi verdadero apoyo, sin mi muleta; aunque no voltees


Te miro tratando de encontrarte a ti;
Y con tu desprecio fallan mis fuerzas
Sin tu voz se pierden mis felicidades, ahí morí
Porque entonces no queda nada más.

Con ese cabello negro y tus cristales de vinyl
No me niegues tu mirada que sin ella no existo,
No me huyas, no te envenenes, insisto
En que si no pueden mirarme al menos háblame de ti.


Con esa voz que arrastra la D
Y no se trata de perder
Porque queda por creer
Que solo por confiar en ti, se ser.

Se calmar mis penas con alegrías,
Se contar mis momentos sin aferrarme a ellos
Dejando ir, yendo de frente con tu verdad,
Solo quitando lo aburrido a la rutina,
De cómo ver las cosas en tus pensamientos,
Dejándome conducir a la libertad.


Hay que saber agradecer el día que te he conocido,
Ya ha sido mucho, mucho tiempo, ahora perdido,
Desde la primera vista, la conversación de tarde…
Donde esta amistad es la que me sostiene.


Nuestras discusiones de pareja sin serlo
Y emprendemos distintos viajes,
Terminamos aún queriendo reír un rato
Por los días, lo bueno de nuestros males.


Como dices la vida es corta, es efímera,
No te angustias continuas valemadrista
Y te pierdes entonces te recuerdo lo que decías,
Tu camino, tu sendero en la quimera de la vida.


Y si te veo fumar yo respiro tu desesperación,
Y si me ves llorar sangran mis heridas en tu corazón;
Pero quien nos detiene en este círculo de vicios,
Sin razones desquiciadas, inconscientes compromisos.


No quiero que los residuos de las cenizas de tus anhelos
Interrumpan lo poco bueno que pueda quedar,
Quiero que si puedes hacer supremos tus esfuerzos
Puedas volverme a mirar, reír y discutir sin parar.


Volver a leer, volver a recitar poemas surgidos
De nuestra mente dispuesta a coplear
Con letras las revelaciones de textos
Escritos en la historia de vidas amargas.


No dejes que queden los momentos esparcidos y rotos
Porque de ser así la felicidad carece de sentidos
Por eso no me niegues, si puedes, no me niegues tus ojos
Que no hay otra manera de que ría de la vida en mis sueños.


Que no sea tu final acto una huida rotunda,
Cobardía de ambos escondernos meditando;
Sobrepase siempre los límites donde moribunda
Las miradas puedan destrozar un negro mundo callado.


Pero si solo pudiera tener una palabra tuya
Sería lo máximo que yo pudiera aspirar,
Sería mi felicidad, mi alegría sin que huya
Mi alma a un baño a llorar.


Que me cuesta trabajo acercarme si te rodeas de quebranto,
Donde cuelas, te escabulles, te alejas y acongojas,
Por favor no te alejes de mí mas, no te quedes mudo de mi canto,
No me dejes nunca en tu vida de hablar.


Que entonces a partir de ahí ya no rio,
Ya no escribo, ya no leo;
A partir de ahí ya no vivo
Porque ya ni te veo.


Eres al que no le importa nada, porque sus penas pasan
Como pasan las moscas por la casa,
Deja de escoger caminos de asalto,
Deja de buscar peligro y enfermedad en el cigarro.


Lo triste es que sin culpa tú me puedas olvidar
Cuando yo entre botellas siempre suelo recordar,
Y tú entre nicotina solo dices ¨es para desestresar¨
Dime ¿cómo quito esta carga de tu pesar?


Últimamente vas muy solitario, dejándote de mí,
Pero nada puedo hacer si no me dejas irte a seguir,
Si yo no me permito crecer y madurar
Quitarme de tonteras sobre pasado y dejarme regresar.


¿Pero quién te detiene si veloz corres a olvidar?
A mandar todo a la inexistencia y sufragar
Lo que no te deja ser, no te permite divagar
Entre tu soberbia caja de tristeza.


Oyendo música sin escuchar a nadie,
Estudiando, entrando y saliendo de dificultades;
¿Ahora no te escuchare cantar?
¿No te escuchare, ni te veré platicar?


Vas alejándote poco a poco y el invierno es más frio,
Crecen los témpanos que solían coagularme,
Ahora escogí huir para eliminarme
En la completa realidad del olvido.


Y eres como un muro impenetrable
Pero algún día te han de tumbar,
Y no me refiero a lo que te hacen siempre
Sino a que algún día ya no te puedas encontrar.


Pero aquí estaré, si te permites estar aquí
Y me dirás que no te duele pero ¿entonces que si?
Dime para nunca hacerlo, para negarme a intentarlo,
Si alguna vez esto te duele y quieres ignorarlo
Me resignare me resignare por hacerte feliz.

lunes, 22 de noviembre de 2010

Cuestionar en silencio



Una idea siempre conduce a una segunda y genera una acción, un primer mensajero, envia un segundo y hay una respuesta, un cambio de conformación, de eso se hace nuestra vida de tomar decisiones. Pero importan más las decisiones inesperadas.
El día tan monótono, rutina asfixiante generó en algunos de nosotros en salir e irnos a relajar un poco, cuestiones en que residas en cierto lugar y no te tomes tiempo para conocerlo, hasta un tiempo despues.
Aquel día fue para nosotros la alternativa, el pretexto, ir a comer. Dejamos las cosas y nos escabullimos de lo demás, fuimos y conseguimos lo que buscabamos, alimento y el pretexto. Justo de vuelta por la banqueta de ladrillo, caminando con ese andar tan pacífico y despreocupado, ella que buscaba más distracción se volteó mirando fijamente el costado del edificio y con ímpetu de alegría exclamó:

- Quiero subirme al techo.

Su compañero, un alto y fámelico joven le respondió con la simpleza que le carácterizaba:

- Pues sube.
- Iría si alguien me acompañará
- Pues ve

El tercero que los había estado escuchando pronunció:

- Vamos

Juntos se encaminaron, unas escaleras de cemento conducían al exterior lateral del edificio, mientras que una escalera a manera de tubos subía en dirección al techo.

La primera vez nadie se aventuró, ella no tenía ganas de subir, porque no es lo mismo estar ahí acompañado que solo, era un diversión para más de uno.

La segunda vez, fue decisión unanime, fueron, y ella quien ya había prometido hacerlo en el último día de clases, accedió a subir, una vez que vió a su amigo subir como si nada.
Fue tras de él.

La tarde transcurría maravillosa, a lo largo y ancho del cielo, un azul turbaba su inmensidad, salvo por un avión que interrumpía los gustos.

Tranquilos observaron alrededor techos descoloridos y calles casi vacías de no ser por dos mujeres caminando nadie más perturbaba esa calma, empezaron a lanzar cosas del techo, y aún todo ese ambiente sofocaba el ruido, todo era absorbido.

La situación cambio de tono, entre abrazo y abrazo, cuentas debidas por platicas pasadas, entonces se sentaron un rato, solo sintiendo el viento fresco de noviembre, en un techo claro y solitario, solo el sol adormecía cual somnifero un ambiente preparado.

Finalmente el viento meció las ideas de ella, quien yacía recostada sobre las piernas de él, tranquila se sentía mientras se empezaba a suspender en el sueño de la calidez de una rayos, entonces sintió la mano de él tocar su barbilla y girarla lentamente en dirección a su rostro, lentamente se doblaba para posar sus labios sobre los de ella. El momento quedo impregnado, ella cantaba somnolienta hasta que la besó y cuando terminó, se quedo muda. No quería decir nada, no quería expresar nada, por algo el silencio es el lenguaje del amor.

Entonces se dejo llevar por esa sensación que la inundo de estomago a cabeza. Juntos estuvieron largo rato, no advirtieron que sus amigos desde abajo gritaban para decirles que bajaran, no advirtieron cuando ellos se fueron. Solo dos personas existían en ese techo.

Se quedaron la tarde entera, hasta que fue hora de partir. Fue un gozo de calma. Fue felicidad, nada más.

Se descubrieron mutuamente, todo lo demas no importo. Y en medio de todo esto solo había preguntas que no era necesario hacer con respuestas obvias para responder, por eso cuestionar siempre fue innecesario, solo el silencio. Solo unos ojos cuestionando en silencio. Miradas furtivas y solo eso. 

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- Sabes perfectamente que esa pregunta es de las que se responden solas.
- Aún quiero que me lo digas
- ¿Y si tú me dices primero?
- Ya sabes lo que diré

domingo, 14 de noviembre de 2010

Educación e Ideologías de la Academia de Medicina, Desgaste de los Estudiantes.



Empezaré con una frase para mis colegas, atinando que nuestro oficio tiene el rigor y la estética que merece, por lo tanto un arduo esfuerzo de perfección.


La investigación científica no es por sí misma una ciencia; aún es un arte u oficio.

W.H. George








Así como existe el arte por el arte, podemos decir a la ciencia por la ciencia misma. Eso se nubla mucho cuando nuestros ánimos decaen surgiendo de que no damos los resultamos que deseamos. Yo digo y tengo el apoyo en cuanto a opinión de algunos colegas míos. Una calificación no determina que tan inteligente o que tan apto eres para esta carrera, eres apto en el momento en que tu ideal se convierte en uno real para serlo. Quien posee y sabe como analizar los conocimientos posee dos poderes sin iguales, y estos dos no sirven el uno sin el otro, poseer conocimientos y no saber interpretarlos es inútil, querer interpretar los conocimientos para su uso y no tenerlos es peligroso entonces sepan amigos míos, que no hay razón para darse por vencido, los exámenes suelen enfocarse por desgracia en fines muy distintos, lejanos si me es posible decir del verdadero ideal medico.



Estudiantes al asistir a exámenes, con frecuencia se puede observar que el profesorado de la enseñanza superior valora más el estudiante que sabe que al que entiende y la ciencia necesita, antes que nada, gente que ENTIENDA. Esta educación pasiva y con vista a calificaciones y exámenes, acostumbra una sumisión intelectual correspondiente al deseo de congraciarse con los profesores al responder a las cuestiones tal y como ellos nos han dicho que debemos responder, no quiero decir que a locas erróneamente expresemos nuestras respuestas sin tener merito de verdaderas o correctas, pero sí que se pierde la autonomía y se sacrifica el afán de una veracidad o de mayor importancia: adquirir mayor y mejor información (sin arribar a un famoso anuncio de televisión).


 Nos han hablado del constructivismo como modelo dentro de nuestra institución pero realmente se está aplicando en virtud de lo que es, posiblemente hablemos de una enseñanza prostituida.


Muchos hemos empezado a dudar de la valía de dicho modelo, para aclarar, este es un recurso pedagógico según el cual el alumno construye su propio conocimiento mediante una interacción activa frente al planteamiento de problemas; tal enfoque se plantea como alternativa a la práctica de hacer un alumno morfológicamente creado a los conocimientos que ha de asimilar.







 


Aquí en este caso el docente genera la comunicación necesaria, según su idiosincrasia, que sea verdadera y fecunda, pero ciertamente no se está aplicando como debiera, en este caso el docente debe favorecer la creación de áreas que toleren y promuevan la controversia y la contradicción. Ya que esos espacios de gestación, a menudo son asfixiados por pautas oficiales o por la inercia, que es donde suele germinar la semilla creativa. La captación de conocimientos se convierte así en algo insípido y discreto, están acostumbrados a un estilo árido e impersonal y es aquí donde el alumno se queja, porque cualquier sugerencia de cambio a esta monótona norma, el que está a cargo ve un signo inequívoco de arrogancia y de agresión. ¿Qué se hace con esto? Sencillo cualquier problema que se nos planteé no debe ser olvidado o hecho a un lado en virtud de una pereza intelectual que conduce a eludir lo conflictivo, de eso se trata de afrontar los problemas que se nos presenten en medicina y no solo eludirlos por conflictivos o aparentemente imposibles.




Notablemente aspectos así suelen tratarse en la ética médica, en este caso aludiendo a los problemas que se nos puedan presentar.


Los medios de difusión se han encargado de darnos un rostro que no nos pertenece, con frecuencia se presenta que la idea de la medicina es la aplicación de adelantos científicos, capacidades técnicas y medicamentos maravillosos, dirigidos por médicos ataviados con blanquísimas batas almidonadas o el típico atuendo verde del cirujano, que poseemos una brillante red de conocimientos impresionantes, y de que todo el esfuerzo colectivo en investigación científica y esta nueva tecnología conseguirá alejar cada vez más la muerte, por este dominio sobre la enfermedad. Pero esta es una fantasía, pues los medios y la medicina omiten describir las desigualdades que se registran en la distribución de estos y de las posibilidades que ofrece la medicina entre la población en cualquier país del mundo; por otro lado la manera en que suelen presentarse dichas investigaciones científicas y tecnológicas no refleja el interés y preocupación verdaderas de la profesión médica en relación con el progreso y la prestación de servicios de salud.




Es por esa razón que como médicos implica que no debamos rendirnos, cierto, es una carrera que cuesta, larga y extenuante, pero las gratificaciones son mas maravillosas, hagamos que estos desvelos valgan la pena para modificar nuestro sistema de salud tan decadente, para progresivamente realizar cambios radicales y reinventar los métodos dentro de esta práctica, la cura de enfermedades y el trato médico-paciente; es necesario ir llevando de la mano una mejoría dentro de la práctica médica en México para poder llevar nuestras manos a donde sean necesarias, para expandir el territorio que podamos abarcar, dejemos de buscar lujos, dejemos de abandonar este país que tanta ayuda necesita, sé que podemos hacer algo mejor de quererlo.


Se nos ofrecerán grandes cosas, y se nos opondrán grandes retos, pero aunque fracases, con el hecho de no rendirte y continuar ya es una mejoría, no hay que dormir en nuestros laureles, siempre se puede hacer algo activamente por la salud y bienestar de los demás.


Quiero agregar esta nota.

¨Las escuelas de medicina enseñan la ciencia, pero ignoran el arte de la medicina. La tecnología superó a la comprensión moral y los hospitales se transformaron en laberintos fríos e impersonales¨
procuren futuros medicos, que no lleguemos a esto, el medico de hoy se a familiarizado tanto con la deshumanización de la medicina moderna, las nuevas tecnologias han cambiado la entrañable relacion del medico-paciente, tratan enfermedades, pero no tratan pacientes, puedo ejemplificar esto con una situación que me sucediera hace algunos días atrás:

Una paciente acudió a su cita en el consultorio del IMSS, el doctor había sido removido y sustituido por otro, ella llego con una afectación anormal en las mamas, presentaba unos quistes, además de una infección de vías urinarias, el doctor no puede ser criticado por que no haya hecho su trabajo, pero sí por el trato que proporcionó, durante la consulta, el médico actuó como un verdadero robot, ningun gesto y ningún movimiento que indicará siquiera que le importaba su paciente, él solo dió su receta y la despacho a que fuera a la farmacia, la paciente venía acompañada de su esposo, quien al final de la consulta dijó:
- ¿Está prohibido que el doctor le hable al paciente?

Fue una situación de lo más disgustante, y no debiera ocurrir, esta profesión está hecha para interactuar con personas, personas que están enfermas y necesitan sean propiamente atendidas. Si vas a ser médico, debes de querer y saber como tratar al paciente, porque en esta profesión tú trataras con gente, por eso eres médico, es entendible que es más llamativo, los retos, el proceso, las operaciones, etc, pero no olvidemos la parte más vital de esto, el humano.







Creó que por eso nos son impartidas clases de bioética y las humanidades en medicina, para atenuar nuestra deshumanización, ¿con qué propósito?, el del que el paciente sea tratado como una persona respetable, que se le escuche, se le comprenda y se le ayude en la toma de decisiones.

Naturalmente vendrán personas con dolencias y durante la anamnesis (interrogatorio previo para la delimitación de posibles enfermedades), es el mejor momento para conocer e interactuar con el paciente, en algunas ocasiones nos tocarán cosas muy desagradables, pero no se puede hacer gestos o expresiones que denoten nuestro desagrado puesto que el paciente confía en su doctor y pretende que este no sea participe de su vergüenza, si no un confidente amable. Finalmente estará nuestra participación activa de opiniones, existirán momentos en que nuestra opinión (objetiva) decidirá el procedimiento que el paciente desee escoger, si se realiza la operación o no, si se procede a un aborto o eutanasia, si se aplica un tratamiento, todo esto son cosas en que nuestra opinión solo debe depender de los resultados y espectativas surgidas intimamente de la ciencia y no de nuestros intereses y emociones, es por eso que menciono aquí, un médico puede ser el mejor, saber de todo, practicar a la perfección cualquier procedimiento, pero si descuida su lado humano,  y si se deja llevar por su propio egocentrismo y emociones, será un pésimo doctor.



Hay sin embargo quienes dicen que ser médico no es bueno para la salud. Analizaremos a continuación por qué.

Se tiene evidencias de que ser médico hoy no es bueno para la salud, debido a la creciente ansiedad, depresión y estres. La tasa de suicidios es mayor entre médicos que en la población general, se estima que un 15% de médicos sufrirán daños o serán perjudicados en algún momento de sus carreras, lo que indica que no podrán cumplir con sus actividades profesionales por enfermedad mental, adicciones o alcoholismo. 
Esto posee nombre, el llamado bornout o agotamiento psicofísico tiene tasas alarmantes de crecimiento entre estudiantes, residentes y médicos. Es un problema generalizado donde sea que exista el estudio en médicina. 


El bornout puede indentificarse mediante tres síntomas principales:

 º agotamiento emocional
 º despersonalización
 º sensación decreciente de autoeficacia

Para comprender mas profundamente lo que es el bornout del medico solo hay que analizar el entorno en que se desempeña, ambientes tecnocéntricos, deshumanizados, con objetivos donde predomina la rentabilidad y un sistema de salud injusto y burocrático. En paises considerados subdesarrollados se acentua más por la falta de recursos humanos, material, y sistemas de salud deficientes y decadentes. 

  Existe una excelente definición dada por Christina Maslach y Michael Leiter: “El burnout es un índice de la disociación entre lo que una persona es y lo que debería ser. Representa una erosión en los valores, la dignidad, el espíritu y los deseos, un deterioro del alma humana”.

Son presionados rígidamente para hacer algo que es imposible.



La medicina está llena de gente con principios, buenas intenciones, integridad moral que pretenden ofrecer una atención espiritual y física de calidad. Mantienen niveles correctos de práctica médica, actualizan constantemente sus conocimientos y lo que es más realizan investigaciones. Pero las condiciones actuales impiden la capacidad de los médicos para  alcanzar y desarrollar estas metas, en algunos profesionales esto lleva a un grado de cinismo, decepción, pérdida de la autoestima y seguridad en sí mismos, enfermedades y abandono de ideales.



Las instituciones no toman en cuenta este apabullante abismo que se forma entre los ideales de ejercer y las condiciones limitantes del trabajo, entonces surge esta pregunta:
¿cómo podemos deshumanizar la práctica médica?

La respuesta apunta a cambios estructurales y culturales, desde las grandes instituciones, hasta las pequeñas células donde se práctique y se pretenda dar la dogma de la médicina.

La segunda respuesta adjunta nos sugiere actividades que estimulen el autocuidado, la reflexión y el desarrollo de técnicas que cuiden estos aspectos. Las instituciones académicas y de prestaciones de servicios deben generar oportunidades que respalden y guíen al médico en la búsqueda del bienestar y de la satisfacción.



Áreas de trabajo practicamente insalubres para el médico son las unidades de cuidados intensivos y de pacientes terminales. El trabajo en este tipo de ambientes demostró que las experiencias y relatos personales de profesionales en estas áreas revelan temas de gruesa atención:

 - pérdidas sin duelo
 - expectativas irreales
 - incertidumbre a relacionarse con el paciente
 - preguntas que no se efectuan
 - un sufrimiento y muerte inexplicados

Procedo a explicar cada una, la pérdida sin duelo sucede generalmente cuando se cuida un paciente muy grave que esta por morirse, como mencione antes, no es ningún secreto que los doctores suprimen sus sentimientos para mantener la compostura y capacidad de atender al siguiente enfermo, pero esta acumulación de situaciones sin hablar con nadie, ni permitirse sentir el impacto de estas experiencias a menudo resulta en un cúmulo de emociones no resueltas y de tristeza por el duelo no generado.

Las expectativas son también un problema muy común, generalmente las familias de las personas a las que atendemos esperan de nosotros milagros, y cuando ocurre la muerte del ser amado, este es el momento en que la gente odia al médico, jusgan que uno ha fracasado, ha dejado caer los brazos, puede ser demandado, da imagen de incapaz, y una parte de uno cree todo esto, porque no importa cuánto haya hecho por salvar al paciente, se espera que pueda realizar milagros.





* No hay soluciones fáciles para el sufrimiento de los médicos ni para el de los pacientes, pero sugerimos que la atención, la compasión y la conversación son importantes en ambos contextos. Para evitar el burnout en los médicos vulnerables, se requiere respeto por los relatos de los médicos, lo que, a su vez, requiere que los médicos puedan expresarse y relatar sus angustias y problemas.

¿Pero quiénes serán los confidentes de los médicos? Además de recurrir a métodos de terapia, los médicos deben buscar y las instituciones proveer senderos de diálogo que permitan renovación, autocuidado, apoyo mutuo y reflexión.

Las asociaciones profesionales y las instituciones deben crear mejores condiciones de trabajo y aportar programas que promuevan la reducción del estrés, una mejor calidad de vida, la reflexión personal y la autoprotección. Esto último no debe ser considerado como una opción, sino como una obligación.



Estamos empezando a darnos cuenta de que la humanización de la medicina depende, en parte, de la recuperación del humanismo de los médicos.

Pero a todo esto, entonces ¿qué nos motiva?, ¿las enfermedades, los enfermos, el reto, la alcurnia?, es bueno tener claro nuestros objetivos.

* Nota del autor: admito una parte de esta información ha sido sacada de una muy buena revista reflexionativa de ser médico, no se refiere tanto a la parte fría de esta ciencia, sino al arte de ser un médico, espero sea de su agrado, gracias por leerme.

http://www.revistaambo.com/


Para ti


¿Quién lima los distantes kilómetros que nos separan en ambos sentidos?
¿Cómo calmare tus incendios de un fuego fatuo y frio de tus ojos?
Y no puedes esperar, no puedes resistir, lo que sea que te duela te atormenta,
Y es nuestro constante sonreír y odiar, que ya es rutina que se lamenta.


Pero siempre te quedas, dejando una invisible estela de tus letras,
Te supe amar, te aprendí amar así como fuera tu manera de ser
Y agitado porque mis maneras te desesperaban y mis ideas eran cenizas,
Que ahora te acompañan sin dejarte dormir, soñando un atardecer.


Ese donde tú y yo siempre solíamos disfrutar, caminando de la mano,
Abrazados, calientitos, calmados en nuestro propio llanto,
¿Cuanto más hemos de herirnos demasiado?, sin dejar tregua
A que el corazón deje de sufrir, y de desecarse en lágrimas de sal y agua.


Son mis suspiros que corren con el viento por las desilusiones de siempre
Pero vuelvo y vuelvo a creer, a tener una fe, que con cada día se pierde;
Intento olvidarte, olvidar tu rostro, tus labios y tu cara siendo acariciada
Por lo helado de mis manos y la ternura de mi mirada.


¿Recuerdas que siempre busque tu mirada, y siempre la encontraba?
Cuando solíamos reír despreocupados, venciendo todo lo malo en nuestras vidas
Y ahora la vida nos supero, el destino y los caminos que ahora nos separan;
Yo solo sé que amar de verdad, ya no dejan olvidar esas tardes encendidas.


Esas tardes de sueño, de labios tibios que dejaron ver tu luz más allá,
Por eso oyes canciones en tu carro, de tus listas que eran de ambos,
¿Quien me quitara la sensación de tus manos recorriendo mi estomago?
¿Quien borrara tus ojos claros y abiertos, cuando están llenos de dicha?


Y quiero darte un beso, y curar tu alma desde adentro y me recibas con una sonrisa
Que más calma me traes cuando eres feliz, cuando puedes contarme lo que sea
Y en medio de nuestra marea de cumplidos y competencia, algo se nos perdió;
Que el tiempo y la distancia no perdonen, que nos ayude la vida que nos juntó.


Escucha mi voz en tus sueños, que ahí es donde quiero residir
Siente mis labios pasando detrás de tu oído, mi boca mordiendo la tuya,
Dejemos de extrañarnos y elevémonos en un minuto eterno, ¡hay que vivir!,
No me dejes de abrazar en tus memorias, que yo volveré a ti junto a la luna.


Ahora me golpean las hojas de la estación recordándome tu brusco estado,
Me recordaban tus repentinos abrazos y me elevabas por sobre ti,
Dios mío que tiempo aquel en que me hiciste feliz
Por eso me alegro de que sean tan bellos los recuerdos.

Eras mi sol, me aliviabas, me dabas un calor infinito,
Quitabas la soledad de mi alma y me robabas mi aliento
Pero qué hermoso siempre es el reencuentro,
Siempre tan dulce instantáneo el momento.


Te amo, escucharías siempre de mí, pero son ratos vividos,
Son viejos, quedaron algo olvidados, entre nuestro deber y el servicio
Y ahora nada me permite volver, ni el deseo, ni el querer,
¿Qué puedo hacer?, sugiero continuar hasta que el mundo sea pequeño en parecer,


Y sin querer vagando en un rumbo, juntos nos veamos
Nos abrasemos y tras un breve momento recibas mis labios en un beso
El perfecto, el que nos hacía siempre revivir de nuestros hoyos,
Agitándonos en una brisa fugaz donde el tiempo siempre sería corto.


Que bellos son aquellos tiempos, en que todo era más y yo más
En que decir mi vida era un universo, en que decir mi cielo era pensarte,
Pero donde se ha quedado todo eso, en las punzantes mentiras
Perforando mis oídos, perforando mis ojos, perforando mi alma estresante.


Eras tan necesario para responderte, para pensarte, para sentirte a mi alrededor,
Y ya no estás, ya no estás, ese del pasado se ha perdido en un mar de lenguas,
Que lo han cambiado, inducido, drogado en ideas que no le pertenecen, y te hacen perdedor;
Era tu creciente miedo a perderme, y me perdiste porque ni yo misma se donde estoy.


Surges en mis noches calladas, recordándome cuanto me amabas,
Entonces en las lejanas memorias que revientan un dolor profundo
Y me decido siempre a continuar, buscando olvidar sin estar olvidando
Porque en cuanto digo que lo hare, te vuelvo a recordar.


Me imagino tendrás otros anhelos, otras historias, otras caricias
Donde te refugies para olvidar, yo solo tengo mi alma, mi piel y mi corazón,
Porque no sirve olvidarte, no sirve de nada imaginarme que no estas,
Porque nunca lo estás en real, por eso espero un milagro de algo eterno,


Que me libre de pensar que se puede seguir queriendo de manera normal
Sin sufrir, sin importar cuantos errores se hayan cometido
Pero es triste, es triste no saber de dónde sacarte, de donde tenerte para amar
Pero no importa si tú tienes tus cielos y mejores noches para escapar de mí preso.


A mí la ilusión se me ha ido por última vez, la última para no volver a soñar,
Para saber que seas feliz, que seas bueno, y no sufras nunca por amor
Que son suficientes las heridas de tu alma que marcan el adiós,
Ese que temes que diga, ese que odias y que buscas siempre remediar.


Han sido muy largos mis días, muy confusos, muy difusos y son toda lluvia
Por eso mis suspiros se le van el alma y mi creer en la esperanza
Y no puedo hablar con cordura mientras mi corazón quiera tomar el mando
No dejando que pueda hacer nada, no decir nada, y sentirme indefensa.


Pero recuerda que te ame, que te amo, y que no se podrá olvidar el luengo tiempo
Por algo sucede, necesitaría encontrar alguien tan igual que tú o mejor
Y no entiendo el sentido de recordar, ni del deseo del pasado de regresar
Pero todo se fue, y una noche me vi diciendo que no sentía nada.


Desde entonces no duermo por temor a soñarte,
Desde entonces no me atrevo a decir que algo quiero
Porque me recuerda que estas ahí diciéndolo
A alguna con la que quieras olvidarme en un tierno beso.


Y no lo consigues porque vuelves a escuchar las canciones en tu auto
Aquellos de nuestras tardes juntos durmiendo en tu cuarto,
Pero donde conseguiremos más tiempo, más alma para seguir amando
De donde encontraremos una persona que sea igual o mejor que ambos.


Me alumbras la sonrisa cuando sé que voy a verte,
Y quiero darte mi felicidad, mi cariño, para que te contagies también
Por eso he siempre he de ir a verte, para que seas feliz, y con tu boca roces
Mi hombro, mi cuello y mi cabello, que siempre ondeaba acariciado por tus manos de hombre.


Quiero que sepas que convertiste un año y medio vació, y que ahora extraño
Pero ahora solo la luna te cuida por mí desde lo alto,
Ahora el viento es el que te toca con su manto para llevarte mi voz
Para cantarte al oído lo que tanto tiempo seguí guardando.


Pude hacerte parte de mí, pude cambiarte para ser alguien feliz
Para continuar arduamente forjando un futuro prometedor,
Y tú mi prometido, mi esposo te llevaste mi amor,
Por eso queda esta huella imborrable de lo que fuiste para mí.


Se fue el tiempo, se fueron las sonrisas, y ahora eran números de teléfono
Eran mensajes, eran cartas escasas, y ninguna me decía nada,
Porque lo que valía era lo que decías en ese momento
Leyéndote el pensamiento, una mirada y a volar.


¿Quién me devolviera la alegría de abrazarte, de besarte y decirte esto?
Siempre procurando tu salud, tu bienestar, queriendo tu familia
Pero ahora lo triste es no saber si me estas mintiendo,
¿Quién me devuelve mis alas para confiar y creer?


No es que dude, nunca, no es que quiera perderte,
Porque entonces crece mi miedo si llegas a olvidarme,
Siempre vuelve si puedes, que estaré feliz de volverte a ver
Y por eso te canto en mis días para ver si llegas a escucharme.


Y crecemos y maduramos, amándonos en el instante perfecto,
Tu y yo, hablando, nuestros sarcasmos, y nuestras heridas
Y todo al final era un perdón y volver a estar mejor,
Recuérdame...